domingo, 12 de noviembre de 2017

Cómo detectar los enemigos de Cataluña

Ahora que, poco a poco, van bajando las aguas del sutnami del "procés", y a la espera de qué nueva idea revolucionaria nos mantendrá entretenidos los próximos cinco o seis años, los catalanes nos dedicamos a señalar a los culpables. Los culpables de todo. Unos dirán que son los radicales de la CUP, otros señalarán a los butiflers del PSC, los más prudentes tal vez señalen con el dedo a Pilar Rahola. No digo que no, pero sólo la Antididáctica nos da un

Método para detectar los Enemigos de la Patria Catalana

(método que sirve igual para la Patria Española o cualquier otra patria, chica o grande)

Paso 1.
Descárguese el examen de matemáticas de la selectividad China (Gaokao)

http://www.toomates.net/experimenta/a2017/SelectividadChina2015.pdf

Paso 2.
Descárguese cualquier examen de matemáticas de la selectividad Catalana.

Por ejemplo:
http://www.toomates.net/Llistes/a2017/jun/pau2017/pau_mate17jl.pdf

Paso 3.Compárense ambos.

Observaremos que el examen chino es una prueba rigurosa, seria, que abarca todos los temas de la matemática básica: Números complejos, geometría analítica, logaritmos, probabilidad y estadística, trigonometría, algorítmica, teoría de funciones... Una prueba que exige al estudiante tener claros los conceptos básicos fundamentales de las Matemáticas. Una prueba exigente, y por eso mismo una prueba que respeta y dignifica al alumnado.

Mientras que la prueba de matemáticas catalana es un refrito de materiales matemáticos universitarios (matrices, cálculo diferencial, álgebra lineal multidimensional pero nontropo), una prueba que año tras año se repite en cuatro o cinco problemas repetitivos sobre los mismos temas, un temario que el alumno deberá volver a trabajar en primero de carrera de nuevo, pero que a la vez impide trabajar los conceptos básicos fundamentales. Una prueba en la que, por increíble que parezca, no existe probabilidad (debe ser la única selectividad del mundo que no pide al alumno conocer la distribución normal, un fet diferencial), ni trigonometría, mientras que exige dedicar sesiones y sesiones a cosas como determinar a mano la matriz inversa, aunque no sepamos para qué.
Una prueba que año tras año va reduciendo su temario hasta convertirse en algo ridículamente esquelético, con la excusa barata de "evaluar las competencias".

Bien. Pues todos aquellos "expertos educativos", profesores o no, que defiendan el "modelo catalán", que clamen que qué barbaridad  esa de compararlo con el modelo chino (esos mismos que no dejan de pretender compararnos con los finlandeses), que a nuestros jóvenes debemos darles una educación basada en la plastelina de 0 a 18 años y después de 18 a 22 años en los macarrones pintados. Aquel que espera paciente, con el carnet de ERC en la boca, ser el próximo conseller en Educació.

Esos. Todos esos son los verdaderos enemigos de Cataluña.


domingo, 22 de octubre de 2017

Una única Europa, una única Reválida

Que dice TV3 que ejecutar el 155 les hace daño a muchos. Que dice TVE que ejecutar el DUI hace daño a muchos otros. Y todos salen por sus televisiones ("sus" televisiones, pero que pagamos todos con "nuestros" impuestos, ¿qué gracioso verdad?)

Y qué quieres que te diga, que a mí me duelen otras cosas, y las pongo es este blog mío porque para eso es mío (y que no cuesta un duro a nadie).

A mí me duele entrar en clase de bachillerato y encontrarme en el corcho una circular de Ensenyament donde dice

"...hay que ir avanzando a un modelo de exámenes más centrado en evaluar competencias que conocimientos..."


No dice estos o aquellos conocimientos, memorísticos o anticuados. No. Todo el  conocimiento. A mí esto me hace daño.

Y encima reclama "la complicidad del profesorado": Que digamos todos ¡sí a las competencias, abajo los conocimientos! Es decir, queremos ciudadanos competentes pero ignorantes, como si no fueran una y la misma cosa. Y todo ello, supuestamente, sin abandonar "los principios de mérito y capacidad".

¡Sólo el conocimiento garantiza el principio del mérito y la capacidad!

El texto no tiene desperdicio: "Como  tal vez sepas, pues los medios se han hecho eco..." porque desde hace muchisimos años las directrices educativas son pùlpfiction para llenar páginas y páginas de dominicales de periódicos subvencionados. ¿Quieres saber cómo va la educación en Catalunya? Lee el diario Ara.

Naturalmente, esta "nueva educación" será estrictamente catalana. Será (ya ves tú qué casualidad) totalmente incompatible con cualquier directiva que mane en la meseta. Sólo los responsables educativos catalanes, nuestros guías espirituales, dominan las claves de la educación del siglo XXI. (Que sí, ¿por qué ríes?). Los de Madrid no. Nosotros los catalanes somos mucho más modernos. Mucho más europeos. Mucho más "nórdicos", dónde va a a parar.

El problema español-catalán es educativo. Y sólo se solucionará cuando la educación se independice de la política. Y esto, en España, sólo se puede hacer desde Europa. Aceptémoslo, nosotros, sin el dictado europeo, jamás "dejaremos de tirar de navaja". El de ValldeRomaní jamás perdonará al de Villatocinos de Arriba que hace un millón de años su antepasado ameba pusiera un tentáculo encima a una pariente  suya. Pero Europa debe ser consciente de esto, debe dejar la comodidad de su proyecto  puramente económico y aceptar su responsabilidad cultural con los países del sur. Debe abordar ya la implementación obligatoria de un Sistema Educativo Preuniversitario Europeo Único, que impida a los nacionalismos la tentación de meter la zarpa en la educación. O eso o nos convertiremos, españoles y catalanes, en el  "Jurassic Park del siglo XIX" de Europa.


Una única Europa, una única Reválida


P.D. Qué ganas tengo que se acabe este siglo XXI.


domingo, 15 de octubre de 2017

Proyecto Pedralbes

Digo yo que alguna cosa habremos hecho bien los catalanes para haber merecido recibir de la santísima providencia ese regalo divino en forma de partido político llamado “las CUP”.

“Las CUP”, que en su anterior etapa municipalista destaparon tantos casos de corrupción en Catalunya, en su actual versión nacional se han crecido, se han venido arriba, y se atreven a enmendar a Marx y aquel rancio “¡proletarios del mundo unios!”. Que no, que lo que tienen que hacer los proletarios no es unirse, sino autodeterminarse.

En su último comunicado oficial exigen al presidente Puigdemont una ruptura sin paliativos con el Estado Español y la proclamación inmediata de la República Catalana.

Puestos a decir disparates, propongo a las CUP considerar la posibilidad de dotar a Catalunya de la bomba atómica, como Pakistán o Corea del Norte.


Naturalmente sólo como elemento puramente disuasorio, para romper la correlación de fuerzas.

(Por cierto, qué manía con referirnos siempre a los países nórdicos, que si Noruega por aquí, que si Finlandia por allá, que si Bélgica eso, que si Dinamarca lo otro... pero ¡ay! nadie nombra nunca el caso del “Sahara español” y el Frente Polisario. Qué invisibles son, qué racistas somos, y qué triste es todo)

A lo que iba. Para que Catalunya se pudiera dotar de su propia bomba atómica necesitaría su propio proyecto “Manhattan”, al que propongo llamar “Projecte Pedralbes”.

Y para desarrollar un proyecto tecnológico de tal magnitud necesitaría científicos, muchísimos científicos trabajando dentro del país. Muchísima tecnología, muchísima ciencia propia.

Y para desarrollar toda esta cultura científica se necesitan matemáticas. Matemáticas sólidas, potentes, una educación matemática nacional de primerísima calidad. Que es justo todo lo contrario de lo que se está haciendo ahora y lo que se pretende hacer en el futuro, con este currículum “competencial” patético, penoso, ridículo, infantil.

Proclama la CUP en su comunicado: “La gent és l’única estructura sòlida que té aquest país”, “La nostra força és la gent”...

No. La fuerza de un país es su nivel cultural, y su tesoro más valioso es un sistema educativo sólido, basado en contenidos, y que fomente el valor del mérito, el esfuerzo y la superación personal.

Un sistema educativo como el nuestro, que se degrada a marchas forzadas ante nuestros ojos, es garantía de una total dependencia.

P.D. El comunicado de la CUP especifica: “La gent és, també, la que va anar a votar perquè ho tenia previst; La que va votar SÍ i la que va votar NO; però també qui no ho va fer per por”.

(“La gente es, también, la que fue a votar porque lo tenía previsto; la que votó que SÍ y la que votó NO; pero también quien no lo hizo por miedo”)

¡Vaya! Resulta que yo, para la CUP, no soy gente.


Os dirán que el renacimiento contemporáneo de Cataluña empieza en tal o cual aventura política, en el "cierre de cajas", en la "campaña de los cuatro presidentes" o en cualquiera otra majadería por el estilo. No. Hay que ver más hondamente las cosas. La historia del renacimiento contemporáneo en Catalunya empieza el día en que Juan Palau, de vuelta de Alemania, rico, artista -tal vez por inclinaciones voluptuosas de temperamento, indolente-, dijo con decisión a su familia y a sus amigos, admirados, que "quería ser maestro de escuela".

Eugeni d'Ors, 1918

sábado, 23 de septiembre de 2017

Matemáticas, nacionalismo y berberechos

Empecé este blog y me inventé el concepto “antididáctica” hace cuatro años, con la entrada “Principis de l’Antididàctica de les Matemàtiques”, para denunciar el despropósito de un currículum oficial de matemáticas de primero de ESO (12 años) absurdamente retorcido, barroco, prácticamente ilegible.

Escribía yo entonces: “Cuando una parte significativa de nuestros alumnos nos llegan de primaria sin saber las tablas de multiplicar, estos gurús de la didáctica quieren que los evaluemos como si fueran becarios del CSIC, con beca Ramón y Cajal y postgrado en Cambrige. Estos gurús son como aquellos paletos de los años ochenta, que iban locos por comprarse aquellos relojes CASIO con calculadora, cuantos más botones mejor (“mira mira el mío hace hasta logaritmos y tó”) y piden más y más, en un ejercicio de esnobismo estéril y desmotivador inflando más y más una burbuja educativa-especulativa que antes o después tendrá que estallar”.

Cuatro años después, en Catalunya ha estallado la burbuja y no ha sido educativa, sino política. La política. Todo ha sido política. Dicta la metodología que, después de descartar todas las hipótesis falsas, aquella que quede, por descabellada que parezca, será la verdadera. Pues bien, la única hipótesis que me queda es la política.

El currículum de matemáticas de Catalunya ha sido tan retorcido y absurdo porque su objetivo era el de ser tan diferente y incompatible con el español como fuera posible. Un ejemplo más de la politización nacionalista que hemos vivido. Llego a esta conclusión porque después de cuatro años no se me ocurre otra, y a tenor de los hechos actuales.

El problema (ay!) es que las matemáticas son, seguramente, el objeto cultural más internacional, menos nacionalizable, que existe.

No es como la filología. Se puede influir en una población para que digan “escopinyes” en vez de “berberetxos” (otra cosa es que lo consigan, claro, link)

Se puede influir en la historia para “nacionalizar” los hechos ocurridos hace siglos. Para llevar el agua del pasado épico al molino político.

¿Pero se puede nacionalizar la matemática? Al menos lo han intentado. En España tampoco es tan descabellado, pensemos, por ejemplo, que se realizan cada año diez o doce pruebas diferentes de matemáticas de Selectividad, repartidas por todo lo ancho y largo de la península.

¿Se puede politizar la matemática? Al menos lo han intentado.

Los cimientos de una asignatura están en su currículum y sus criterios de evaluación. Sin unos buenos cimientos, sin una buena estructura, todo el edificio del aprendizaje amenaza ruina. Hace cuatro años pretendí denunciar públicamente que el currículum y los criterios de evaluación de las matemáticas eran inestables, inseguros, estaban torcidos. Cuatro años después, la ruina educativa se extiende más allá de las matemáticas, a todo el sistema educativo entero. Y paralelamente, contemplamos la ruina política.  Pero las matemáticas son más importantes que la política. Y nuestros jóvenes estudiantes merecen respeto, merecen unas sólida formación matemática.


sábado, 9 de septiembre de 2017

La revolución más barata del mundo

Este humilde blog pretende estar a la altura de los momentos revolucionarios políticos y educativos de Catalunya, con un merecido homenaje a uno de los diseños más bellos y elegantes de la historia de la ingeniería civil, una obra magna, un hito de la ciencia. Me estoy refiriendo al “puente más económico del mundo”, del insigne ingeniero Mr. Arnold Buckinson de Massachussets. Su construcción es maravillosamente simple, elegante, baratísima:

 “El puente se reducía simplemente a un método por el cual un tren avanzaba por una rampa acercándose al canal a una velocidad suficiente para impulsarlo de una parte a otra, describiendo una curva parabólica de modo que aterrizaba en las vías del otro lado

El “puente de Buckinson” es no poner puente.

Nuestos amados dirigentes políticos, los arquitectos de la nueva Catalunya, se han ganado un lugar en la historia por diseñar y ejecutar “el proceso de autodeterminación más económico del mundo”, basado en la ausencia total de proceso: Se lanza a toda máquina el tren Catalunya, con la población catalana dentro, por el extremo español del precipicio, y aterrizaremos, después de realizar una bonita trayectoria parabólica, en el otro extremo del barranco, en la tierra prometida de la república catalana independiente.

No se ha hecho nada ilegal. Ni tampoco nada legal. No se ha hecho nada. No hay puente. No sé si me explico.

A lo largo del verano ha cesado o dimitido toda la cúpula de la Consellería d’Ensenyament, tal vez porque interesa que el tren vaya cuanto más ligero mejor, y un sistema educativo sólido y estable, es algo que se presenta pesado, incómodo, rígido, estéticamente contrario a la imagen volátil de un tren lanzado por el cielo en bonita trayectoria parabólica.

Bien pensado, todas la políticas educativas (catalanas y españolas) de los últimos años ha seguido este mismo principio: Aligerar, simplificar, reducir... Menos temarios, menos asignaturas, menos contenidos, menos conocimientos... “¡Más madera, es la guerra!” exclamaba Grouxo Marx, alimentando la locomotora con la madera de los vagones.

Cuanto menos conocimientos, menos conciencia, menos miedo a saltar en el vacío. La clave está en la velocidad, en que todo vaya muy pero que muy rápido.

No siempre fue así. Os recomiendo la lectura del libro “Einstein y los españoles”, de Thomas F. Glick, un estupendo análisis de la sociedad española de los años veinte del siglo pasado.

(Está disponible en pdf en http://www.jae2010.csic.es/documentos/publicaciones/publicacion12.pdf )

El autor propone la idea de “discurso civil”

“...Este libro es una contribución a la historia del discurso civil en materias científicas en una sociedad ideológicamente polarizada: la España de los primeros veinticinco años de esta centuria. Por discurso civil entiendo el proceso por el cual una elite dividida pacta poner en suspenso, de mutuo acuerdo y en determinadas áreas, el hábito de hacer que todas las ideas sirvan para fines ideológicos. En la España de alrededor del cambio de siglo, tales condiciones llegaron a prevalecer en las áreas de la ciencia y la tecnología, en el propósito de modernizar el país, puesto que su retraso científico fue identificado por todos los sectores políticos como una de las principales razones de la derrota de España en 1898. En este contexto el discurso civil es considerado como el mecanismo central, mediante el cual se creó una amplia base de apoyo a la ciencia pura y se configuró un clima de opinión que valoraba positivamente a la ciencia...

“...Es interesante señalar que, cuando el discurso civil empezó a quebrarse en los años 1930, el estilo de invectivas del siglo XIX se hizo de nuevo respetable entre los católicos más moderados hasta renacer de modo genuino como un distintivo de la hostilidad franquista hacia la ciencia moderna en los años 1940...

Las primeras décadas del siglo XX fueron uno de los pocos momentos en la historia de España y de Catalunya en la que los políticos dejaron de tener protagonismo (ai! qué poquito homenaje a Prat de la Riva este agosto en el centenario de su muerte) y la sociedad se volcó en la curiosidad intelectual, en participar de las revoluciones culturales que llegaban de Europa. Glick se centra en tres: el psicoanálisis de Freud, la teoría de la evolución de Darwin (del siglo XIX) y en la teoría de la relatividad de Einstein. En un momento como el actual, en el que todo está tan terriblemente politizado, es una lectura muy recomendable.

(por cierto, el puente de Buckinson lo he tomado del libro de Glick. El ínclito ingeniero Arnold Buckinson, tan genial como irreal, jamás se atrevió a construir de verdad su diseño. Los políticos sí.)

domingo, 9 de julio de 2017

Crónicas de la degradación educativa: "Escuela o barbarie"

En plena canícula estival, la prensa diaria compensa la falta de novedades políticas con artículos que nos informan sobre los últimos avances científicos.

Estamos analizando la composición del hormigón que utilizaron los antiguos romanos para construir sus puertos, espigones y malecones, utilizando para ello los más modernos aparatos científicos (microscopios electrónicos, sincrotones, espectroscopia Raman...).  Dos mil años después, escarbamos las ruinas romanas para aprender como construir nuestros puertos sin que la fuerza del agua salada los disuelva miserablemente. (Link)

De la misma manera, a nuestra generación nos ha tocado presenciar cómo se va degradando irremediablementetodo el sistema educativo.  Nos toca contemplar impotentes como el agua salada de la incultura va disolviendo progresivamente los cimientos de nuestro moderno sistema de instrucción pública.

Por eso son tan necesarios libros como “Escuela o Barbarie”, de Carlos Fernández, Olga García y Enrique Galindo, porque es una mirada a los fundamentos históricos de nuestro sistema educativo.

La institución escolar es un logro de la Ilustración, y su degradación actual sólo se puede comprender dentro del contexto de degradación capitalista de los valores y principios ilustrados.

...Lejos de considerar la escuela como un aparato disciplinario para el control ideológico y la sumisión, hay que pensar en ella como una grandiosa conquista de la clase obrera que dignificó a la población de la sociedad moderna. Por esto, en estos tiempos en los que esta institución está siendo agredida por una revolución neoliberal que amenaza con ‘hacerla migas’, es muy urgente reconocer todo el heroísmo y toda la belleza que encierra...” (página 67)

En este libro encontramos un poco de luz en el activo papel que cierta izquierda “progresista” tiene en la destrucción del conocimiento:

...Es curioso que hayan sido normalmente partidos considerados de izquierda los que han implantado con mayor éxito las reformas educativas que exigen los poderes económicos. Basta recordar quién implantó en España la LOGSE, la LOE o el Plan Bolonia. Las causas de esta aberrante ignominia solo pueden encontrarse en el abandono de los principios ilustrados a partir de los cuales nacieron las organizaciones situadas a la izquierda política y en la concatenación de errores teóricos que hicieron que, creyéndose muy radicales, no parasen de dar la razón al enemigo. La cosa se puede resumir así: primero, se denuncia la escuela como una herramienta exclusivamente al servicio de la reproducción capitalista; después, este aparente radicalismo lleva a exigir, en nombre del propio anticapitalismo y enarbolando la bandera del progreso, el vaciamiento de la escuela de todos aquellos elementos (normalmente relacionados con la tradición y cultura académicas, el tan denostado academicismo) que constituían, en realidad, un obstáculo para la extensión del imperio del mercado...

Sólo dos “peros” encuentro en este libro: Su horrorosa portada, fea con ganas, y el pasar de puntillas sobre el tema de las reválidas.

Actualmente, estar a favor de la reválida es querer meterse en el más profundo y oscuro pozo de lo políticamente incorrecto. ¿Condicionar a los estudiantes la obtención de un título académico a la superación de una prueba escrita de conocimientos objetivos? ¿Estamos locos?

Los autores de este libro hacen una ferviente apología del funcionariado docente y de la libertad de cátedra:

...Un funcionario no es propiamente un trabajador (aunque también lo sea): es, ante todo, un propietario, un propietario de su función. Y ello es una condición esencial para el ejercicio libre de su profesión...

Y reclaman enérgicamente la reinstauración de unas oposiciones “clásicas”, basadas en la superación de una rigurosa y estricta prueba escrita de conocimientos académicos de lectura obligada en voz alta ante un tribunal público.

...no hay nada más transparente que una verdadera oposición pública, frente a un tribunal que tenga que juzgar en voz alta, en una sala en la que pueda entrar cualquier ciudadano que pase por ahí...

...Hace falta, en todo caso, blindar el garantismo institucional de las oposiciones. Acabar, por poner sólo un ejemplo, con la costumbre, cada vez más extendida, de que los exámenes no sean leídos en voz alta y públicamente, algo ya se ha practicado varias veces y que, sencillamente, contradice la esencia misma de lo que es un sistema de oposiciones...” (página 359)

Pues bien, todo este garantismo, transparencia y equidad que garantiza el examen escrito es justo lo que le robamos al estudiante al impedir que defienda sus conocimientos adquiridos en unas pruebas de reválida. Estar en contra de la reválida es estar en contra de la justicia, pero ¡ay! estar a favor de la reválida es dejar de vender libros.

Curiosamente, encontramos en la página 364 de este libro una referencia a Salustiano Martín, la única persona en España que conozco que se declare públicamente defensor de un sistema de reválidas a lo largo de toda la escolarización del alumno.

¿Qué pasa cuando no hay reválidas? Acabo con dos "apuntes rápidos al natural" de degradación educativa. El primero es la simpática canción "ponme un cinco", que circuló a finales de curso. Hay que reconocer que tiene su gracia:



El segundo es una nota  que me llegó por Facebook a final de curso. Hay que reconocer que, de gracia, no tiene ninguna:

Bona tarda, aquest escrit va dirigit al grup d’alumnes amb les que mantinc contacte via Facebook o altres mitjans. En resum la situació és la següent. A la junta d’avaluació extraordinària de 2n de batxillerat (que enguany ha tingut un nivell paupèrrim!) una alumna fou suspesa i només li va quedar Història (nota: 2,5). Altres alumnes suspengueren dues o més assignatures. Es van fer les corresponents votacions pels casos dels alumnes que tenien una o dues suspeses, i la junta d’avaluació va decidir que no aprovaven. A partir d’aquí va començar un reguitzell de queixes i crítiques per part d’alguns pare. Alguns amb força mala educació. Les queixes, seguint el procediment reglamentari han arribat a Inspecció. Per més inri, en el cúmul de mentides que s’han dit i es diuen “al barri” al meu respecte, algú/s van arribar a dir durant uns dies que jo tenia “actuacions indecoroses” amb les alumnes. Aquesta falsedat representa un evident creuament d’una ratlla vermella. Evidentment ningú ha posat denúncia, atès que tot seguit l’hagués presentat jo per calúmnies i injúries.
La conseqüència més funesta de tot plegat, és que el Sr.Director, en ---, ha decidit amb una clara intenció d’evitar problemes i preferir donar la raó a qui no la tenen –uns pares que només es preocupen dels seus fills quan suspenen i que fan culpables als professors de tot-, DESTITUIRME com a professor de batxillerat. La qual cosa em proporciona un enorme disgust, a afegir a tot el que estic passant des de fa sis dies,. No cal que us digui que moralment, estic enfonsat.
Llavors, per què us escrit?, per demanar-vos un favor i m’ajudeu a netejar el meu nom i em feu costat en el que considero que és una flagrant injustícia. En el cas de que ho considereu així, que tingueu un bon record de quan vaig ser el vostre professor, si penseu que vaig ser un bon professional, que complia el programa, que qualificava ajustant-me als criteris d’avaluació, si arribava puntual a classe, si acabava el programa, si quan vareu continuar estudiant valorareu el segon de batxillerat fet amb mi ...en definitiva, si creieu que vaig tenir un paper positiu en el vostre procés d’aprenentatge... Us demano el següent favor: que escriviu al ---, la inspectora i l’AMPA de (Institut) comentant el que creieu convenient al respecte.
Ja se que tots anem atabalats de feina, i que possiblement mai us ho podré agrair, però en mig de tant neguit, m’afalagaria saber que puc comptar amb alguns dels meus exalumnes.
També us agrairia que féssiu extensiu via mail o per on crieu convenient aquest text a altres companys amb qui segur esteu en contacte.
Moltes gràcies a tots i a totes
--- (el profe!)


Bonustrack 13/7: El Periódico de Catalunya se hace eco del caso de este profesor Link

Riamos, lloremos y vigilemos donde ponemos los pies, que el mar puede ser muy peligroso. Feliz verano.

sábado, 17 de junio de 2017

Laura, historia de un amor prohibido.

Se llamaba Laura y tenía quince años. Era la alumna más aplicada, estudiosa y educada de todo el instituto. Y muy guapa, por cierto. Yo pasaba ya de los treinta, y por aquel entonces era su profesor de matemáticas.

Esto ocurrió hace unos quince años en un instituto del barrio de Llefià de Badalona. Yo llevaba unos cinco años como docente en dicho instituto y unos siete viviendo en Badalona.

Un día entraba yo en la sala de profes cuando Laura se me acerca muy seria.

- Se lo tuvimos que decir, profe.

- ¿A qué te refieres, Laura?


- El coordinador entró en clase a preguntarnos en qué idioma nos dabas la clase, en catalán o en castellano, y le tuvimos que decir que tú lo haces en castellano.


En Catalunya nadie entra en las clases a preguntar a los alumnos si el profesor explica en catalán o en castellano. Eso no pasa, por lo que aquella confidencia me dejó totalmente perplejo.

Laura se aleja, y aparece Dolors, la directora del instituto.

- Dolors, mira, que una alumna me ha dicho que habéis entrado en mi clase a preguntar si doy las clases en catalán o en castellano, ¿es eso posible?

- No, en absoluto, qué va a serlo.


Pero en su rostro veo incomodidad, mucha incomodidad. En ese preciso momento vuelve a aparecer por allí la alumna. La llamo. Todo pasa muy rápido.

- Laura, dile a la directora lo que me acabas de decir.

Y Laura se reafirma en lo dicho, que el otro día entró en clase el coordinador pedagógico y les preguntó en qué idioma daban la clase los profesores, en catalán o en castellano.

La incomodidad de la directora es ya palpable.

- Ah, bueno, sería para elaborar la estadística de la “Memoria anual de centre”.

Dicho esto, da media vuelta y desaparece. Si tener que dar explicaciones sobre ese tema a un profesor era muy molesto, hacerlo además en presencia de un alumno era para ella sencillamente inadmisible.

Una de las tareas del coordinador pedagógico era redactar la memoria anual del centro, en la que se dejaba constancia de los usos lingüísticos tanto del alumnado como del profesorado. Vale. Pero en aquel instituto nos conocíamos todos de sobra (por cierto, con un ambiente de compañerismo entre el profesorado era insuperable). Aquella cuenta era muy sencilla: De los ochenta profesores, sólo tres teníamos por costumbre dar la clase en castellano. El resto todos en catalán. Sale un 4% del claustro en castellano y el 96% restante en catalán. No había ninguna necesidad de entrar en el aula a preguntar nada a los alumnos. Porque aquella alumna se había sentido violentada al tener que decir mi nombre, o escucharlo en boca de sus compañeros. Porque aquella alumna había vivido aquello como si hubiera sido obligada a delatarme.

Aquel coordinador pedagógico (no me acuerdo de su nombre) era un profesor de lengua muy catalanista, que no perdía ninguna oportunidad de exteriorizar un suave pero firme rechazo a todo lo que fuera español, en español o de español. Y por increíble que parezca, pertenecía al departamento de lengua... castellana. Como lo oyes. Resulta que de forma totalmente circunstancial muchos años antes había opositado y ganado una plaza en el departamento de castellano. ¡Qué importaba eso! Desde dentro del departamento de castellano también podía ejercer su misión por la lengua catalana  ¿cómo? Pues dando en catalán todos las horas lectivas que podía. Claro que sus compañeros no estaban muy conformes con semejante planteamiento, pues argumentaban que las horas lectivas del departamento de castellano eran para darlas en castellano. Pero contra semejante evidencia él se mantenía firme: el idioma vehicular debía ser el catalán, que bastante español aprendían (sic) todos aquellos chavales en aquel barrio.

El barrio. Esta historia no se entiende sin el barrio, el barrio de Llefià de Badalona. Un barrio 100%  charnego, 100% castellanoparlante. En Badalona el idioma catalán queda para los del barrio del centro, el barrio de los “BTB” (“els Badalonins de tota la vida”). Para profesores como aquel coordinador, el instituto sólo se entendía como una especie de Inxaurrondo lingüístico, un asentamiento catalanizador en un territorio culturalmente hostil. Como uno de aquellos fuertes del Séptimo de Caballería de las películas del Oeste. A los profesores así les llamábamos “los talibanes”. Eran otros tiempos.

Laura era la mejor estudiante del instituto, una alumna de todo excelentes, y charnega. Hija de padres extremeños, merengue hasta la médula, fan incondicional del grupo “Camela”... El resto de la clase eran todos chavales charnegos. Y yo, el profe de mates, más charnego que nadie. Qué quieres que te diga, me sentía tan artificial, tan raro hablando en catalán con aquellos chavales, era tan natural para mí expresarme con ellos en castellano. Insisto que un 96% del profesorado utilizaba el catalán como lengua vehicular, sin ningún problema.

Todo el barrio era charnego. En aquellos tiempos hasta el presidente de Catalunya era charnego. El personaje que hacía de president Montilla en “Polònia”, el programa de sátira política de la televisión pública catalana, se caracterizaba por hablar un catalán corrompido por los castellanismos: “bona noch, ja ja, era un chist”.

Todo esto ya es historia, pero ahora que está ya próxima la independencia de Catalunya, me preocupa que en el futuro no se valore como se merece el tesón de individuos anónimos como aquel coordinador pedagógico, extralimitándose en su deber, retorciendo las directrices profesionales, ora ejerciendo de comisarios lingüísticos entrando en las aulas a interrogar a alumnos, ora reduciendo en todo lo posible las horas de castellano incluso desde dentro de un departamento de castellano, que todo ayuda a la causa.

Pero sobre todo me preocupa que no se valore como se merece la inmensa aportación del mismo Estado Español, en su desidia, en su inanición, en el abandono durante décadas de los derechos lingüísticos de los españoles nacidos en Catalunya, vendiendo al nacionalismo catalán bien barata la carne charnega, y todo por unos miserables escaños de más en los cambalaches post-electorales.

Lo último que supe de Laura es que había entrado en la Universidad de Barcelona a estudiar Filología hispánica. Actualmente ya  habrá acabado la carrera. Espero que en la literatura pueda vivir su amor a la lengua castellana, un amor prohibido en su propia tierra,   forzados a pasar de ser la primera generación de españoles nacidos en Catalunya a ser la última generación de catalanes nacidos en España.

Ayer leí en La Vanguardia que los vecinos del barrio de Llefià recibieron al president independentista Puigdemont con una sonora pitada (link). Me han venido a la cabeza tantos recuerdos... Buena gente aquella.


BonusTrack:
http://mildimonis.blogspot.com.es/2017/06/llefia.html?spref=fb





domingo, 11 de junio de 2017

La triste realidad de la innovación educativa en Catalunya


Xavi es un profesor de matemáticas de Reus. Tiene un canal de Youtube llamado XaviMates en el que comparte desinteresadamente centenares de vídeos de matemáticas que él mismo ha ido grabando en su tiempo libre durante años. Los ofrece a la comunidad educativa con humildad, con la única pretensión de ser útil.



Los podría haber grabado en castellano. El volumen de visitas hubiera sido enorme y hubiera podido recibir algún tipo de recompensa económica de Youtube, hubiera podido “capitalizar” su trabajo. Pero decidió grabarlos en su lengua, en catalán. Un gesto que le honra.

El canal de Youtube de Xavi es el único canal de matemáticas en catalán que conozco. Una  iniciativa como esta, en cualquier pequeña nación con un idioma minoritario, hubiera sido valorada, gratificada, recompensada convenientemente por las autoridades educativas. Pero en Catalunya no, para la Administración catalana esta iniciativa no existe. No aparecere en ningún medio de comunicación, ni en ninguna revista o publicación educativa.

Pero esto no le importa a Xavi, que seguirá grabando y compartiendo sus vídeos de matemáticas, que seguirá recibiendo tantísimos comentarios de gratitud por parte de los estudiantes y profesores que utilizan su canal como refuerzo académico, que sí valoran su trabajo y dedicación.

Lo que hace Xavi es innovación educativa con mayúsculas. Utiliza las nuevas formas de distribución (un canal tan potente como es Youtube) para llevar la clase magistral (tan injustamente denostada en la actualidad) más allá de las cuatro paredes del aula.

Gracias a las nuevas tecnologías la explicación de un profesor puede ser compartida infinitas veces, y todo sin coste alguno. A las grandes plataformas como Youtube sólo les importan los vídeos con millones de visitas, y jamás promocionarán el uso de lenguas minoritarias como el catalán. Y la administración educativa catalana debería compensar esta injusticia premiando y promocionando  públicamente iniciativas como la de Xavi.

Pero la administración educativa catalana rechaza cualquier protagonismo de los profesores en la innovación educativa, pues concibe al profesorado como un colectivo pasivo, obediente, sumiso a las consignas y directrices que reciba “desde arriba”.

Lo que hace la Administración educativa es colocar individuos como Eduard Vallory, un señor que no es profesor, que jamás ha pisado un aula, que aparece de la noche a la mañana para ser declarado oficialmente líder indiscutible de la innovación educativa. Un personaje designado a dedo por la partitocracia política, un individuo que no dejará en ningún momento de denigrar y vapulear a todo el colectivo del profesorado. Borracho de sí mismo, pedante hasta producir urticaria, plenamente consciente de su inmunidad como “cargo de confianza”.


Un individuo como Eduard jamás se junta con la plebe trabajadora, él nos adoctrina, nos guía desde la distancia. Su lugar natural está entre los poderosos, entre los “influencer” como él. Por ejemplo lo vemos (link), en “EduCaixa”, la fundación educativa del banco “Caixabank”, junto a David Bueno (doctor en Biología y profesor de Genética de la UB) y el cocinero mediático Ferran Adrià:

“A l’escola, el model d’escola que tenim està dissenyat des de la idea que es transmeten coneixements definitius i segmentats, llavors aquesta transmissió fa que les interaccions entre coneixements es donin expost, quan ja els has adquirit. Per tant, tot el que representa, el que pot generar creativitat està bloquejat perquè nosaltres adquirim i avaluem aquests coneixements de manera separada. La manera com es pot generar és transformar és tansformar l’aproximació, i fent que el coneixement es cregui a través de processos en què tocant situacions reals, tinguis conflicte cognitiu i trobis l’articulació competencial que et permeti donar resposta a aquestes preguntes i per tant desenvolupar també les competències com la creativitat que et permetin assolir-ho."

Ni me molesto en traducir al castellano toda esta sarta de baratijas retóricas. Hay que ser muy engreído, muy pedante y muy inconsciente para proclamar sin el más mínimo pudor que “todo lo que puede generar creatividad está bloqueado porque nosotros adquirimos y evaluamos los conocimientos de forma separada”. Naturalmente, este vídeo, con apenas 300 visualizaciones, tiene desactivados los comentarios. La plebe está para escuchar, no para ser escuchada.

Xavi comparte conocimientos, los difunde, innova, y jamás caería en la vulgaridad de opinar sobre el colectivo del profesorado, sus compañeros. Mientras tanto, los señoritos de la didáctica, los colocados por la casta política, los que acusan al profesorado de no salir de “su zona de confort”, jamás abandonan su propia zona de confort de señalar con el dedo al colectivo docente y acusarlo de todos los males presentes, pasados y futuros, sin aportar absolutamente nada, cómodamente instalados en la poltrona del poder.

jueves, 25 de mayo de 2017

Antología del disparate educativo

Los gurús educativos y los expertos pedagógicos se han convertido en los peores enemigos del conocimiento, el aprendizaje y el valor del esfuerzo. 
Aparecen constantemente en los medios de comunicación repitiendo unas proclamas que no son más que puros disparates. Aquí hay algunas de estas perlas.

Ellos tienen el poder, y pudiendo construir, decidieron destruir. Nosotros tenemos memoria, y pudiendo olvidar, decidimos recordar. No a la impunidad.

Amalia Gordóvil (Profesora de Psicología en la Universitat Oberta de Catalunya UOC)

"A quienes me preguntan si deben dejar que este juguete o cualquier otro entren en el aula, les respondo que depende", señala Amalia Gordóvil. "Depende de la línea pedagógica de cada colegio o incluso de cada profesor", indica. Hay quien le ha sabido dar la vuelta a la situación. "Un elemento de moda como este puede ser una oportunidad o una excusa para introducir otras formas de aprendizaje", reflexiona la profesora de la UOC.




Luis Garicano (Responsable de Economía de Ciudadanos)



"Los españoles no entendemos -y nuestros políticos no lo entienden, y les ruego que esto aquí se entienda- que ser una persona educada no es aprenderse de memoria los 250 ríos de la Comunidad de Madrid o de la Comunidad de Euskadi o los reyes godos. Esa acumulación de conocimiento es, en muchos casos, incluso enemiga del conocimiento, porque a un niño que le han torturado pierde la curiosidad. A un niño que se pasa un año viendo insectos, analizándolos y examinándolos con microscopio y le entusiasma, si le tienes un año aprendiendo de memoria las partes de la mosca y poniéndole nombres, has matado su curiosidad para siempre, lo cual es una tragedia"



Eduard Vallory (Director del proyecto EscolaNova 21)


"... pero como saben, para hacer tortillas hay que romper huevos, y mientras se mantengan los cimientos del sistema diseñados para un modelo de instrucción propedéutica y selectiva se mantendrá la brecha entre finalidades y acciones, entre discurso y realidad, en particular, porque la tendencia de la gobernanza de este sistema educativo ha sido dedicar más tiempo a controlar que a capacitar..."


 - ¿En la escuela que viene no habrá libros?
El libro fue diseñado como resumen de todo aquello que había que transmitir. Pero este planteamiento hoy está obsoleto. Hay muchas cosas que un alumno debe desarrollar y que no están en los libros de texto.
- ¿Entonces no tendrán el papel que tienen hoy?
¿Cuándo fue la última vez que abriste la página de una enciclopedia? Pues con el libro de texto pasa un poco lo mismo.


Juana María Sancho (Doctora en Psicología de la Educación)


"En Barcelona hay una escuela infantil que no tiene edificio, tiene un lugar donde los profesores se reúnen y cada día, los alumnos van a un sitio del barrio a desarrollar su proyecto educativo. Si tienen que estudiar plantas, se van a un parque, a una biblioteca, a un centro cívico donde tienen aulas donde pueden leer y escribir, pueden ir a un museo, pueden ir al Zoo. Pero va a costar mucho, porque nosotros hemos sido socializados en esa perspectiva (la de las aulas)”, agrega Sancho sobre un ejemplo de métodos que ya se están aplicando y que podrían cambiar la forma en que los alumnos aprenden."


Roger Schank (Experto en Inteligencia Artifical y exprofesor en Yale)


P. ¿Qué contenidos cree que se deberían enseñar en la escuela?
R. Te tienen que enseñar cómo tener una vida mejor y ser más feliz. Sin embargo, el sistema te dicta erróneamente lo que debes saber. Por poner un ejemplo, estudiar El Quijote en el instituto es un error. No te ayuda ni un segundo en tu vida, más allá de poder mantener una conversación sobre Cervantes. Es un sistema pensado para los intelectuales, pero hoy hacen falta otras competencias, como saber programar o conseguir un trabajo.


José Antonio Marina (Autor de "¡despertad al diplodocus!")


[...]Los cambios tecnológicos se irán haciendo cada vez más rápidos hasta “provocar una ruptura en el tejido de la historia humana”. Aparecerá lo que  [Ray Kurzweil, director de investigación de Google] ha denominado la “era de la singularidad”, caracterizada, entre otras cosas, por una relación diferente entre cerebro humano y sistemas de información[...]  (Pág. 17)

[...]Las investigaciones neurológicas de Rosalind Picard y sus colegas del MIT Media Lab muestran que la actividad del cerebro de los alumnos durante una clase magistral es más baja que cuando están dormidos[...] (Pág. 27)

[...]El Google Translate (servicio de traducción inmediata en 90 lenguas) va a hacer innecesario el aprendizaje de idiomas al traducir la voz en tiempo real[..] (pág. 83)

[...]Ya se están comercializando programas de realidad aumentada[...] y dispositivos como Google Glass.[...] Creo que la generalización de esa realidad aumentada va a exigir la formación de una inteligencia aumentada que sepa pensar hibridando procesos neuronales y procesos electrónicos, y que tendremos que enseñarlo en la escuela.[...] (pág. 84)

[...]La política se ve inmersa en los cambios que he detectado en el mundo educativo. Ha de ser policéntrica, vivir en una nueva inabarcabilidad, en un régimen de riesgo, pasar de la jerarquía a la heterarquía, de la autoridad directa a la autoridad comunicativa, del control unilateral a la implicación policontextual...[...] (Pág. 205)


Anna Pagés (Profesora de la Facultat de Ciències de l'Educació Blanquerna-URL)



"Los profesores pueden sufrir a veces de una vanidad profesional que les hace creer que tienen algo que decir digno de la atención de sus alumnos. Según esta vanidad, la primera obligación del alumno, lo que debería definirlo, es ser un sujeto que atiende a su profesor.[...]"


Salvador Vidal Raméntol (Profesor de la facultad de educación de la UIC)


“Es necesario que el alumno dialogue consigo mismo y con sus compañeros creando pequeñas comunidades de aprendizaje, donde dos más dos es mayor que cuatro.”
"Nuestros alumnos tienen que comprender lo que enseñan para enseñar a comprender”.


Montserrat Gomendio (Secretaria de Estado de Educación, hasta su colocación en la OCDE de París)


(El Ministerio de Educación y la OCDE atribuyen a un sistema de enseñanza basado sobremanera en la memorización que el alumnado español de 15 años esté a la cola en la resolución práctica de asuntos de la vida real como manejar un dispositivo mp3, interpretar un mapa o comprar un billete de tren)
"...España necesita un "cambio radical" de métodos docentes para que el alumno no sólo memorice, sino que aplique los conocimientos a tareas prácticas complejas..."


Teresa Pijoan (Directora General de Educació Secundària de Catalunya)


"[...]Como apuntaba Emili Teixidor con la lectura, el amor a las matemáticas "es como contagiar cualquier otra convicción profunda: sólo se puede conseguir sin imposiciones, por simple contacto, imitacion o seducción. No se trata de llenar ningún vaso vacío, sino de prender en una zarza el fuego que nos agita. Por el simple contacto de una llama.[...]"







domingo, 14 de mayo de 2017

Independentismo y criptografía


La independencia, entendida como el levantamiento de barreras físicas entre territorios limítrofes, es un concepto absolutamente obsoleto.  La independencia de Catalunya respecto del resto de España no pasará por poner una aduana en la Nacional II a la altura de Fraga. En el siglo XXI la independencia o dependencia es un concepto informativo, puramente matemático, es la capacidad de encriptar. Hoy en Antididáctica,  Nacionalismo, independencia y criptografía.

El concepto de criptografía es puramente matemático. Tenemos una información A y una función f que convierte A en B:
f(A)=B
Para reconvertir B en A se necesita aplicar su función inversa f-1:
f-1(B)=A

La gracia de la criptografía está en encontrar una función f que sea muy sencilla, pero que tenga una inversa f-1 tan enrevesada, tan complicada que sea imposible de deducir, una inversa que, naturalmente, permanecerá oculta en poder del mago criptógrafo. La función f, como la varita del mago, convierte informaciones en galimatías inservibles, convierte príncipes en ranas, hechizos que sólo el criptógrafo será capaz de deshacer. Así de sencillo.

Hace unos días se propagó por todo el planeta un virus informático que, al ejecutarse involuntariamente, encriptaba los archivos del ordenador y exigía un dinero por su desencriptación. Y además, y esto es importante, el dinero del rescate debía ser en bitcoins. El bitcoin es la moneda del siglo XXI. Es una moneda que no tiene base física, es otro producto de la criptografía. Un bitcoin es un trozo de información encriptado y una clave oculta que sólo el dueño de dicho bitcoin posee. Nuevamente, el valor de dicho bitcoin está en que, gracias a la criptografía, nadie excepto el dueño legítimo de dicho bitcoin puede encontrar dicha clave oculta. Dinero virtual basado en la encriptación.

La novela Cryptonomicon (1999) de Neal Stephenson narra la aventura de un grupo de hackers que, armados con potentes herramientas criptográficas pretenden crear una nación independiente. La primera nación independiente de la historia que no tiene asociado un territorio físico en el planeta, una nación puramente virtual, pero tan real y tan poderosa como la nación más antigua del mundo. Una nación donde sentirse seguro e independiente. Un refugio para todo aquel que quiera y pueda pagar el pasaporte. En pleno siglo XXI, ya no hace falta tomar ningún avión ni cruzar ninguna montaña. Basta con poder dejar la información propia “confidencial” en algún servidor de Internet seguro, bien encriptado, más allá del alcance del poder público o privado. Un paraíso fiscal es, en última instancia, un paraíso informático.

La independencia de Catalunya respecto del resto de España será criptográfica o no será.

Conservamos ejemplos magníficos de encriptación catalana como el famoso incunable “Pujol-Ferrusola” del siglo pasado:


"Reverend Mosen, soc la mare superiora de la Congregació, desitjaria que traspases dos misals de la meva biblioteca a la biblioteca del capella de la parroquia, ell ja li dirà a on s'ha de colocar. Molt agraida. Marta"

“Reverendo padre, soy la madre superiora de la Congregación. Desearía que traspasara dos misales de mi biblioteca a la biblioteca del capellán de la parroquia, él ya le dirá donde se tienen que colocar. Muy agradecida, Marta”.

Cualquier banquero de Andorra que recibiera este texto de apenas cuarenta palabras, incomprensible para el común de los mortales, sabía perfectamente desencriptarlo, entender que su poseedor era alguien cercano a la esfera de la familia Pujol, y darle tranquilamente dos millones de las antiguas pesetas. Así de fácil, así de sencillo.

Además, es tan poderosa la técnica criptográfica utilizada, que su poseedor no necesitaba personarse en la oficina bancaria disfrazado de mosén, capellán ni religioso. Ninguna de las potencias mundiales internacionales, ni los rusos ni los chinos, ni los americanos con todos sus ordenadores, serían capaces de decodificar los finísimos códigos ocultos de dicho mensaje, sus delicadísimos resortes culturales y étnicos. Así como el ancestral y enrevesadísimo idioma de los indios americanos se utilizó como sistema criptográfico en la Segunda Guerra Mundial, la “conya marinera” catalana se lleva a la categoría de sistema criptográfico para la moderna Banca Andorrana.

Casi treinta años han tardado los expertos de la UNEF "quèconyéslaUNEF", la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la policía española, en desencriptar este texto, que merece, estoy seguro, un lugar dignísimo en la Biblioteca de Catalunya.

(Por cierto, Andorra como paraíso fiscal para la burguesía catalana. Cada nación moderna lleva incorporado su pequeño paraíso fiscal para solaz y refugio de su respectivaburguesía: Italia tiene San Marino, Francia tiene Mónaco, Reino Unido la Isla de Man... ¿Y España, Gibraltar?)

Pero todo esto no es nada comparable con el mayor y más radical sistema criptográfico que se está realizando actualmente en Catalunya: El currículum del sistema educativo catalán. El nuevo currículum de contendidos y sistema de evaluación catalán es tan enrevesado y retorcido que ni siquiera nosotros, los profesores que debemos impartirlo tenemos la más mínima idea de cómo hacerlo. Cosa que, por cierto, no parece importar lo más mínimo a las altas instancias.

Desaparecen asignaturas y contenidos, notas y puntuaciones, avaluaciones numéricas para dar paso a un maremágnum incomprensible de competencias básicas, rúbricas y evaluaciones “globales”. Todo con el único fin de producir un sistema lo más diferente posible del sistema español. Lo más radicalmente incompatible que se pueda. Llevar todo un sistema educativo a un “punto de no retorno”.

Para saber más sobre el nuevo sistema curricular catalán: http://unestelalalba.blogspot.com.es/2017/05/sobre-el-nuevo-decreto-de-evaluacion.html?m=1

Nos esperan años y años de formación y formación de formadores, un ejército de pedagogos bien amaestrado para hacer mínimamente comprensible lo que no tiene ni pies ni cabeza. Un modelo que ya no permita volver atrás. Todo sea por la independencia.


Esta mañana [Imelda Marcos] ofreció la última de una serie de explicaciones para los miles de millones de dólares que se cree que ella y su marido, que falleció en 1989, robaron durante su presidencia. «Fue una coincidencia asombrosa que Marcos tuviese dinero —declaró—. Después de la conferencia de Bretton Woods, comenzó a comprar oro de Fort Knox. Tres mil toneladas, luego cuatro mil toneladas. Tengo documentos: siete mil toneladas. Marcos era muy inteligente. Lo tenía todo. Es curioso; América no le comprendía.» 
The New York Times, lunes, 4 de marzo, 1996 (Criptonomicrón, página 9)

domingo, 30 de abril de 2017

Las tres guerras educativas

La mala noticia es que los españoles estamos en pleno estado de guerra.
La buena noticia es que son guerras simbólicas, que las balas no son reales sino conceptuales, que los bombardeos son noticias y la metralla sólo mata las razones. Algo hemos avanzado en cien años.
La mala noticia es que el principal campo de batalla es el terreno educativo, sistemáticamente bombardeado por los ambos bandos. A este paso, cuando la guerra acabe no quedará piedra sobre piedra.

La guerra Este-Oeste por la independencia de Catalunya.
El bando Oeste, después de perder la batalla de la Reforma Educativa Wert de renacionalización del sistema educativo, y lejos de aceptar su derrota, pretende avanzar en el llamado “Pacto por la educación”.

Y el bando Este contraataca con el proyecto “Ara és Demà” de reforma integral del sistema educativo catalán, para hacerlo aún más incompatible si cabe con el español.

El bando Oeste sorprende a todos con una nueva ley que permitirá a los alumnos que acaben la ESO con asignaturas suspendidas obtener el título y entrar en el bachillerato. Hace unos años España se comprometió con Europa en bajar el nivel de fracaso escolar, y recibió 800 millones de euros de fondos europeos en dicho concepto. Por lo que se ve, la solución “a la española” para no devolver los millones (que ya están más que gastados) es simple: Aprobar a los suspendidos.

Y por La Vanguardia nos enteramos (porque los profesores catalanes nos enteramos de las normativas educativas por La Vanguardia) de que el bando Este contraataca con una nueva legislación para el próximo curso con la se acaban las asignaturas y las evaluaciones. Un sistema educativo basado en “competencias”, la bomba atómica de la educación. La arma de destrucción masiva del aprendizaje. Si no hay asignaturas no puede haber suspensos. Qué gran idea.

 

La guerra Derecha-Izquierda.
De la entrevista del diario Público a Bob Jessop (muy recomendable, por cierto) http://www.publico.es/opinion/renovacion-pensamiento-gramsci-entrevista-bob.html

...La distinción derecha-izquierda es una metáfora espacial, unidimiensional y convencional, inspirada por la localización de los escaños en las asambleas legislativas francesas tras la Revolución de 1789, lo cual apenas sugiera que pueda tener relevancia hoy...

...En general, mientras que la derecha es la corriente política asociada con los intereses de las clases explotadoras y las élites dominantes, la izquierda se halla más orientada hacia los intereses de la clase trabajadora y otros grupos subalternos explotados...

...La derecha defiende típicamente los poderes, privilegios y prerrogativas consolidados, que se hallan ligados a la detentación de la propiedad privada (especialmente de los medios de producción), las formas tradicionales de autoridad y las formas de exclusión social basadas en jerarquías de estatus institucionalizadoras...

Pues bien, la izquierda, al menos una cierta izquierda “progre” más dañina que el antrax, toma esta metáfora y la aplica al sistema educativo. Impone una concepción del aprendizaje como una manifestación más de esta lucha contra el poder de los “opresores”: El aprendizaje, entendido como tesoro de conocimientos que el profesor acumula, trasmite al alumno de forma ordenada y evalúa de forma objetiva, sería una manifestación más de la opresión de la clase burguesa sobre la clase trabajadora. Esta identificación penosa es la base de la “nueva educación”,  que en la práctica ha supuesto la destrucción del sistema educativo como ascensor social para las clases trabajadoras.

Los ejemplos de delirio mental de la “nueva educación” son maravillosamente quijotescos. Por ejemplo, en el diario ABC del 28/4, el Ministerio de Educación busca un sinónimo de “aprobado” para aquellos alumnos que obtendrán el título de ESO sin haber aprobado todas las asignaturas. Al final gana el término “cumple con los requisitos”. La representante de Comisiones Obreras se manifiesta sobre dicho término, dando su beneplácito. Leamos:

“...Y Carmen Heredero, representante de la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras, considera que el término es «válido» porque se aplica a todos los alumnos que finalizan la ESO, es decir, «no supone un señalamiento o discriminación para aquellos que suspenden dos asignaturas o sacan menos de 5. En caso contrario, sí hubiera objetado el término».  Sin embargo, cuenta, durante las reuniones del Consejo Escolar con el Ministerio, CC.OO manifestó su «temor» a que el término supusiera un desprestigio para algunos alumnos...”

¡Oh, sí! Evitemos a toda costa el señalamiento o discriminación de los que suspenden la educación básica y aún así pretenden entrar en el Bachillerato. Nada menos que la representante de un sindicato “de clase” convencida que las clases burguesas están temblando de miedo al ver cómo los bachilleratos de las escuelas (públicas, naturalmente) se llenarán de alumnos sin los conocimientos básicos necesarios, que los valores del esfuerzo son erradicados de las escuelas e institutos. Lo peor de todo es la certeza de que individuos como Carmen Heredero realmente piensan lo que dicen, que no están sobornados ni comprados por los poderes económicos. Son la mejor izquierda que jamás hubiera podido soñar la derecha.

La guerra neoliberal.
¿Debe el sistema educativo adaptarse al mercado laboral, o debe ser independiente de éste?

Recientemente la multinacional Amazon ha construido un nuevo almacén en Catalunya. Todos los medios de comunicación se han apresurado a mostrarlo como un ejemplo de inversión en tecnología. El conseller Oriol Junqueras no ha dudado en asistir a la inauguración, aparecer en todas las fotos y bendecir el acto como ejemplo magnífico del futuro empresarial catalán.

A nadie parece importar que todos y cada uno de los paquetes que pasarán por este inmenso almacén son productos que ya no pasarán por la tiendas habituales, con la consiguiente destrucción masiva de puestos de trabajo. Y todo a mayor beneficio de una multinacional que tributará sus impuestos en Irlanda o en cualquier otro paraíso fiscal.

Pero lo más espectacular tecnológicamente de estos nuevos almances ha tardado unos días en llegar. Les presento, si es que no lo conocen, “Amazon Robotics”, el futuro laboral que nos espera:


domingo, 16 de abril de 2017

Los Diez Mandamientos Educativos de Eduard Vallory

La indiscreción fue antológica. Gracias a David Bonvehi (y gracias a quien le grabó traicioneramente)  disponemos para siempre de esta pequeña pero impagable lección de cómo funciona el poder. De cómo hace un partido como el PDECat para mantenerse en el poder en Catalunya casi ininterrumpidamente desde la recuperación de la Democracia, hace ya casi 40 años.

“Si el procés acaba bien y somos independientes habrá que buscar un personaje que represente ideológicamente lo que queremos disputar nosotros. Si el procés no está acabado y estamos en medio de la vorágine, tendremos que buscar a alguien muy independentista, y si el procés ha sido un desastre, tendremos que poner a alguien autonomista” (Link)

Todo va de buscar personajes. De poner personajes. Si Catalunya se independiza de España... pondremos un personaje adecuado. Si Catalunya se mantiene en la vorágine del proceso de independencia (“el procés”)... pondremos un personaje adecuado. Y si el proceso independentista resulta ser un desastre... pondremos un personaje adecuado.

En política hay que tener personajes para todo. Rostros amables, líderes de las masas, productos del marketing, mediáticos, substituibles, reemplazables, de lo que se trata es de mantenerse en el poder, al precio que sea. La versión moderna del mítico chiste de "Hermano Lobo":



El personaje puesto por el bipartido PDECat-ERC para dominar el espacio educativo catalán es Eduard Vallory.


Un personaje que viene de liderar una organización privada llamada “UNESCAT”, (que usurpa descaradamente el nombre de UNESCO pero que no tiene ninguna relación con dicha institución).

Un personaje que fue director general de la Barcelona Graduate School of Economics (GSE), una escuela de negocios privada de Barcelona, pero que recibió generosas aportaciones públicas.

Un personaje que, con semejante currículum, se convierte por arte de magia, de la noche al día, en líder indiscutible de la innovación educativa, en el guía espiritual de todos los profesores y profesoras catalanes.

A mí este personaje me fascina. Soy su fan namberguan. Tú te levantas una mañana, te miras al espejo y dices “quiero ser el líder educativo de mi país”. Y no pasa nada: el mismo café con leche, el mismo autobús, el mismo curro de cada día si es que lo tienes. Pero este personaje se levanta una mañana, se mira al espejo del lavabo, se dice lo mismo, y ¡zas! Se convierte en el líder indiscutible de la educación catalana. Sin esfuerzo aparente. A mí esto me tiene alucinado. Le admiro profundamente, le envidio profundamente y me repugna profundamente, todo junto.

Recientemente participó en la “Comisión para la elaboración de un gran pacto de Estado social y político por la educación”. Nos dejó, pobres mortales, sus Diez Mandamientos de la educación catalana, recogidos por su principal apóstol mediático, el diario Ara (Link):

1.- Fi de la competició entre escoles. El sistema ha de ser inclusiu i reequilibrar els llasts de la desigualtat econòmica.
2.- Currículums més genèrics. Editar la linealitat academicista i fer temaris menys prescriptius.
3.- Personalització de l'aprenentatge. Acabar amb la separació entre assignatures i endinsar-se cap a assignatures més globalitzades que donin a l'alumne autonomia en l'aprenentatge.
4.- Acabar amb els exàmens tradicionals. S'han d'abandonar les avaluacions per assignatures, les mitjanes aritmètiques, les repeticions de curs i l'ús sancionador de les notes, així com amb els exàmens competencials en pupitres.
5.- El professor ha de ser un guia. Cal que els docents tinguin un coneixement actualitzat de la forma per generar aprenentatge.
6.- Formació de qualitat del professorat. Proposa que el professorat universitari, com el de medicina, tingui una experiència real en el camp que imparteix.
7.- Acabar amb la discontinuïtat entre l'educació primària i secundària i prioritzar l'educació de 0 a 6 anys.
8.- Autonomia i flexibilitat del centre educatiu. Prenent l'exemple de Finlàndia, donar molta autonomia a cada centre en el lideratge pedagògic a través de currículums, també, més oberts.
9.- Fi del model funcionarial. Permetre que cada centre esculli els docents en funció del seu projecte educatiu i de les seves competències, sensibilitat humana i empatia.
10.- Una administració no burocratitzada. Aconseguir que sigui descentralitzada i que es doni suport, també per via pressupostària, als professors que innoven.

Estos diez mandamientos se resumen en uno: Desmontar pieza a pieza y hasta sus mismísimos cimientos el sistema educativo. Y levantar uno nuevo, desde cero, sin asignaturas, sin exámenes, sin evaluaciones, y sobre todo sin funcionarios. Leamos, hermanos, versículo 9,  “Fin del modelo funcionarial. Permitir que cada centro escoja los docentes en función de su proyecto educativo y de sus competencias, sensibilidad humana y empatía”. Amén. (Me contaron el otro día que en la próxima República Catalana independiente no existirán los funcionarios públicos, que se consideran una  “cosa española” rancia. Yo me lo creo).

En el discurso de nuestro amado líder Vallory encontramos las profundas bases intelectuales que sostienen semejante imposición neoliberal: La innovación pedagógica. Aquí dejo algunas perlas dichas por este "salvador de la Patria" (el discurso completo lo podéis encontrar aquí).

"...el modelo transmisor, un maestro que explica, niños que escuchan, ni permite desarrollar competencias ni tampoco adquirir de manera significativa y funcional gran parte de los conocimientos..."

"... durante muchas décadas, la escuela y la universidad han imaginado que los conocimientos se transmiten a través de las explicaciones de los docentes y a través del libro de texto: los alumnos que escuchan ejercitan y reproducen. Esta visión obsoleta se debe superar..."

"... nuestro sistema educativo fue diseñado hace más de un siglo para un modelo de instrucción de otra época y con otras finalidades. Lo fue para una instrucción transmisora, antitética a la educación integral que debe desarrollar competencias para la vida..."

"... pero como saben, para hacer tortillas hay que romper huevos, y mientras se mantengan los cimientos del sistema diseñados para un modelo de instrucción propedéutica y selectiva se mantendrá la brecha entre finalidades y acciones, entre discurso y realidad, en particular, porque la tendencia de la gobernanza de este sistema educativo ha sido dedicar más tiempo a controlar que a capacitar..."


"... El conocimiento que se necesita no viene dictado por una autoridad central, sino que lo determinan las escuelas, los docentes y las comunidades..."  (los docentes que piensen como él, se entiende)

"... Pero si tenemos en la cabeza la idea de que la escuela es fundamentalmente transmisora, entonces este aprendizaje no se necesita porque la idea es tú ya tienes un conocimiento y lo transmites. El conocimiento siempre lo tienes y si no lo tienes, lo buscas en un libro y lo transmites. Por tanto, todo el sistema está pensado con esta lógica y nos lleva a ver que o cambiamos la lógica de fondo o el sistema siempre nos llevará al inicio..."


"...empiezan a venir nuevos profesores con los concursos de traslado. ¿En base a qué? Pues en base a que este señor es mayor que yo, tiene más puntos por antigüedad y puede decidir venir a mi escuela porque está más próxima a su población de residencia, por transporte público..."

"... es impensable que alguien pueda aprender a operar si no está al lado de un cirujano que opere, pero en cambio encontramos totalmente normal que una persona aprenda a generar aprendizaje al lado de alguien que hace veinte años que no ha puesto los pies en la escuela..."

y mi favorita (hay que reconocer el arrojo del señor Vatllory):

"...la exponencialidad del cambio tecnológico transforma la lógica lineal en la que vivíamos y que, por tanto, este siglo XXI no viviremos cien años de progreso tecnológico, sino el equivalente a 20.000 años de progreso, comparativamente..." (y por qué 20000 años, por qué no 40000, o 200000...)

Lo más indignante de todo no es que diga todo esto, ni que lo pueda decir en el Congreso. Lo más indignante es que ni un solo portavoz parlamentario de ningún partido político se atreve a criticar en lo más mínimo semejante grotesco castillo de naipes retórico y pedante.

Mención especial merece el traje de saliva del portavoz de Unidos-Podemos, el señor Mena Arca, alabando un proyecto que sería digno del mismísimo  Ronald Reagan. La política educativa de Podemos es de una vulgaridad acongojante.

Aunque también encuentra ¡oh! alguna contradicción interna:

“...Usted hablaba del modelo de Finlandia, se nos ha hablado mucho en esta Comisión educativa sobre el modelo finlandés, pero lo que pocas veces se habla es del modelo de formación del profesorado que hay en Finlandia. Se habla poco de los recursos educativos que se destinan en Finlandia, es decir, cómo casi el 7 % del producto interior bruto cuando en España estamos por debajo del 4%. Tampoco se habla que el peso de la escuela pública en Finlandia sobrepasa el 98 %. Me parece que en estos momentos está en el 98,2 %, con lo cual también le queríamos preguntar desde nuestro grupo de qué manera la red educativa pública sirve para cohesionar socialmente un país y para evitar las desigualdades de origen que se dan en estos momentos y son muy profundas en el Estado español...”

Y la réplica del Sr. Vallory:

“...Es verdad que en Finlandia la inmensa mayoría de escuelas son públicas, pero no porque hayan prohibido las concertadas, sino porque todo el mundo sabe que hay equivalencia en calidad...”


No. Por una puñetera vez en la vida, digamos la verdad. Si en un país domina un modelo de escuela pública, no es gracias al liberalismo y la libre competencia, sino a una opción estatal. Porque así se ha querido ideológicamente. Si en Catalunya se mantiene un equilibrio 50%-50% entre pública y privada-concertada es porque así lo decidió el padre de la patria Jordi Pujol. Lo deja muy claro David Bonvehi, en otra de sus maravillosas indiscreciones:

“Hoy tenemos un incendio de hace días. El Puigdemont hace un vídeo, no sé si lo habéis visto, él solo al lado de Ada Colau defendiendo la escuela pública. Yo soy de pública y la defendemos. Aquí hay gente de todo. Pero es verdad que eso nos ha costado unas tensiones internas para muchos votantes nuestros, que dicen: ¿Ahora esta gente qué harán? (Risas de fondo) Hemos de ser conscientes de estas cosas."


En este mundo de marketing mediático, vale más una indiscreción grabada con el móvil que 1000 frases grandilocuentes.

domingo, 2 de abril de 2017

La Sociedad Gaseosa, el nuevo libro de Alberto Royo

En la experiencia sagrada del aprendizaje tenemos el Milagro (con mayúscula) y el “milagrito” (entrecomillado, en minúsculas y en diminutivo). Actualmente estas dos experiencias se mezclan constantemente, esto también pasa en el último libro de Alberto Royo, "La Sociedad Gaseosa": 



Antes de hablar de este estupendo libro conviene diferenciar estos dos conceptos. Vayamos por partes. (Insisto: Lo que sigue es mío, no del libro)

El Milagro.
La persona que se sienta ante una mesa con un libro, unas hojas en blanco y un bolígrafo. Lee, estudia, piensa. Aprende. Con paciencia, con humildad, con esfuerzo, decodifica símbolos (matemáticos, alfabéticos, musicales...). Traduce, repasa, se salta fragmentos (no existe religión sin pecadillos). Da igual si hablados de placas de celulosa cosidas con hilo (los tradicionales "libros") o documentos en pdf. Están los que no pueden dejar de subrayar y aquellos que lo consideran una herejía. Da igual. Al final del proceso aquello que estaba en el libro pasará al interior de la persona. ¡Milagro!. El único milagro ateo, el único proceso místico reconocido por el materialismo dialéctico. Y este milagro se repite, una y otra vez, a lo largo de toda la historia del ser humano. Somos simios que metemos palitos en agujeros para sacar ricos gusanos y además enseñamos a otros simios cómo hacerlo (lo (d)escribimos grabando símbolos en cosas, en placas de arcilla o en la "nube" virtual)

La comprensión de este milagro siempre estará fuera del alcance del ser humano. Nosotros somos el milagro. Sería como si el simio pretendiera meterse el palito por la oreja para extraer “el gusano interior”.

De entre todas las metáforas que intentan representar este Milagro me quedo con la de Arthur C. Clarke en “2001 Odisea del Espacio”. El Monolito. De dimensiones 1:4:9 (los primeros cuadrados, y en esto sólo en las primeras dimensiones visibles), negro y perfecto hasta el octavo decimal exacto. Lo que nos hizo humanos, nos enseñó a usar huesos como herramientas y a resolver ecuaciones diferenciales que mueven naves espaciales por el espacio sideral y la música de Strauss que las acompaña.



El “milagrito”.
Realicemos el siguiente experimento: Tomemos un gran barril, de digamos 5000 litros, prácticamente lleno de vino tinto. Cualquier vino vale. Y tomemos un pequeño vaso, lleno de agua. Realicemos el “milagrito” de convertir el agua en vino:
Echamos el agua en el interior del gran barril de vino, mezclamos y, abriendo su grifo, llenamos el vaso. El resultado será (¡Oh milagro!) un vaso de vino. Y un tonel lleno de vino.
Hemos convertido el agua en vino. Y este “milagrito” se puede realizar tantas veces como queramos. El resultado será siempre el mismo: Mezclar una pequeña porción de agua con una enorme cantidad de vino produce como resultado un líquido a todos los efectos indistinguible del vino más puro.¿O no?

Nuestro “milagrito” cotidiano: Cada día millones y millones de niños y jóvenes, de veinte en veinte o de treinta en treinta (nuestros vasitos de agua), se encierran en un aula junto con un adulto (el tonel de vino), para producir el milagrito del aprendizaje. (Y no se produzca el efecto contrario, ¡ay! que un adulto salga “aguado”).

Pero esto no tiene nada de milagroso. Cualquier persona mínimamente instruida sabe que añadir un vaso de agua en un tonel de vino estás aguando irremediablemente el vino del tonel. De forma mínima, imperceptible, pero lo estás aguando. Que si realizas este experimento una y otra vez, al final en el tonel no tendrás ni vino ni agua, sino un líquiducho aguado sin el más mínimo valor.

La estructura educativa en escuelas, cursos académicos progresivos, grupos, horarios y profesores y alumnos “empaquetados” en aulas a lo largo de cientos de horas lectivas, es un legado de la Revolución Francesa. Es la forma científica más bestia (en todos los sentidos de bestia) de producir  en la masa social el Milagro del aprendizaje (el de verdad).

El tonel de vino se tiene que rellenar, el vino se tiene que renovar constantemente. Lo primero que tiene que tener claro el docente es que él no ha nacido para enseñar. Él ha nacido para aprender. El docente es docente por lo que enseña ¡y por lo que aprende! Lo confiesa Alberto en la página 171: “Yo no quiero engañar a nadie. Mi vocación no es la de profesor, sino la de músico. No hay actividad con la que disfrute más que con la interpretación de una obra musical en un escenario. Seguro que esta confesión para muchos fanáticos de la vocación sería motivo de inmediata excomunión pedagógica. No solo la acepto gustoso, sino que me adelanto y apostato, pues, como la mayoría de personas que conozco, docentes o no, que han accedido a la función pública, decidí opositar a la enseñanza para conseguir una estabilidad económica y laboral, pese a lo cual siempre he intentado desarrollar mi labor de la mejor manera y con el mayor entusiasmo posible”.

Honestidad, sinceridad, profesionalidad. ¡Y valentía para decirlo, para defender la dignidad de su profesión! Esto define a un docente, un buen docente.

Lo terrible de la situación actual es que el profesorado, además de reciclarse, es decir de adquirir nuevos y renovados conocimientos, tiene que luchar a muerte para defenderse de la horda de pedagogos y gurús de la educación que se han convertido en su peor depredador.  Ellos, que supuestamente están a su servicio. Ellos, los “expertos”, los “salvapatrias” educativos que no son más que exiliados del aula que se venden a cualquier precio (y las Administraciones públicas que con nuestro dinero los promocionan y financian. Eso sí es terrorismo de Estado). El resultado de esta depredación docente lo vemos cada dia en nuestras aulas: Mediocridad y la invasión de las pseudociencias en las escuelas, es decir, vino aguado. Por eso son tan necesarios actualmente libros como este. Porque no hay nada peor para un profesor que sentirse "aguado".

domingo, 19 de marzo de 2017

Fallece Pere Mir, el mecenas del Bachillerato Internacional

El pasado día 10 falleció a los 97 años Pere Mir, el gran mecenas de la ciencia catalana. Un químico brillante que hizo una considerable fortuna gracias a sus más de veinte patentes para el tratamiento industrial de la madera.


En el momento de su jubilación como empresario decidió dedicar una parte de los beneficios obtenidos en la venta de su empresa, Derivados Forestales, a la creación de la fundación Cellex para impulsar la  investigación científica entre la juventud catalana.

Una de las iniciativas de la fundación Cellex es el programa CiMS-Cellex, que otorga becas de estudio a jóvenes brillantes que deseen estudiar el Bachillerato Internacional.

El Bachillerato Internacional es un bachillerato organizado y desarrollado por una institución privada con sede en Ginebra que ofrece un programa de estudios sólido y exigente, que prepara  a los jóvenes para afrontar con éxito unos estudios universitarios de calidad.

El Bachillerato Internacional es un producto educativo pensado para ofrecer un aprendizaje sólido a aquellos Estados, naciones o territorios que por el motivo que sea (hablar de tercermundismo tal vez sería peyorativo para muchas naciones de África) son impotentes para consolidar uno propio. España y Catalunya serían dos claros ejemplos de naciones incapaces de desarrollar ni mantener sistemas educativos con la más mínima solidez.

El Bachillerato Internacional se puede cursar actualmente en varios centros privados y también públicos de Catalunya, con y sin beca Cellex. Es un bachillerato basado en la cultura del esfuerzo, en el aprendizaje de contenidos, y en una estricta y rigurosa prueba final, una reválida. Una reválida final que tiene un coste de más de 1200 euros y que los padres deben pagar de su bolsillo (y que para más inri los jóvenes catalanes hacen en castellano).

En el Bachillerato Internacional encontramos como valores exactamente los mismos elementos (conocimientos evaluables en exámenes, esfuerzo, reválida...) que los medios de comunicación y los “expertos” educativos repudian. Siempre discretamente, fuera del foco mediático, pues en el capitalismo lo bueno y lo masificado son incompatibles.

En Catalunya, donde se encuentra el mayor número de expertos educativos por metro cuadrado del mundo, nadie jamás habla del Bachillerato Internacional. Como diría Pujol, això no toca.

Y es que, naturalmente, aunque una nación se desintegre, (y su decadente sistema educativo sea el reflejo de dicha desintegración), siempre será necesario educar y producir una mínima pero selecta cantidad de jóvenes profesionales cultos que ocupen los puestos de responsabilidad. Y siempre habrá capitalistas que con sus generosas aportaciones filantrópicas ayuden a perpetuar este sistema.

Retrocedemos a marchas forzadas al provincialismo del siglo XVIII: Vestimos a nuestros jóvenes de vistosos trajes regionales, y llevamos a nuestros mejores estudiantes a estudiar al extranjero, al bachillerato “Internacional”, gracias a la generosidad de los ricos  mecenas, los impulsores de la ciencia del Ancient Regime.