domingo, 21 de octubre de 2018

La pedagogía es adoctrinamiento

Es muy recomendable la lectura del documento del Síndic de Greuges de Catalunya

EL PLURALISMO  EN LAS ESCUELAS DE CATALUÑA COMO GARANTÍA DEL NO ADOCTRINAMIENTO


Para comprender la situación del sistema educativo catalán y como ejemplo perfecto del cáncer de la "nueva educación".

Por mucho que se empeñe el Síndic de Greuges, la garantía del no adoctrinamiento en las escuelas catalanas no está en la "pluralidad", sino en la reivindicación de la escuela como transmisora de conocimientos, y el espacio de las informaciones y las opiniones corresponde a la familia.

Por mucho que se empeñe el Síndic de Greuges, para activar el pensamiento crítico del alumnado, para desarrollar su personalidad y formarlo en los principios democráticos de convivencia y libertad... lo que se necesita es aprender, y mucho, en el sentido de acumular conocimientos, objectivos y evaluables.

Y sin embargo, hasta el Síndic de Greuges tiene que someterse a la dictadura de la pegagogía:

"las finalidades del sistema educativo van más allá de la trasmisión de conocimientos" (página 8)

¡Cuando es precisamente la transmisión de conocimientos el único camino para formar a nuestos jóvenes en "la formación en la esfera de los derechos humanos!

"la educación no puede estar aislada del entorno del alumnado" (página 8)

¿Y cuando "el entorno" es puro ruido? (ruido mediático) ¡Para aprender es necesario aislarse del entorno!

Pero no hay nada que hacer. El Síndic no puede dejar de utilizar la misma horrorosa perversión del lenguaje de la pedagogía:

"La escuela no puede quedar al margen de los conflictos sociales de su tiempo, no puede ser una burbuja aislada de la realidad que la rodea" (Página 17)

¡A ver quién es el guapo o guapa que se atreve a negar esto! Pero resulta que para poder entender los conflictos sociales de nuestro tiempo, primero tenemos que aprender (¡y mucho!) y para aprender (es decir, acumular conocimientos) debemos aislarnos de la realidad que nos rodea.

"Los infantes son sujetos políticos y tienen derecho a una educación desde una perspectiva crítica, más allá de una esclusiva trasmisión de conocimientos" (página 18)

¿Ves la perversión del lenguaje? "más allá de" Implícitamente se da por sentado que la esclusiva transmisión de conocimientos no forma una perspectiva crítica, y se consigue que el lector lo asuma o quede como un imbécil ¡Esto es precisamente adoctrinamiento! "esto es así y si dudas o criticas, eres un imbécil fascista"

¡La transmisión de conocimientos es la única forma de llegar a tener una perspectiva crítica!

En esta misma página se llega al delirio: "El profesorado tiene derecho a expresar una opinión respecto de temas ideológicos o políticamente controvertidos, incluso puede ser preguntado por el alumnado" y cuatro líneas más abajo "También tiene derecho a no expresar su opinión".

En fin... Educación happy-flower. En la pàgina 30 se hace menciona positivamente una escuela ¡de primaria! en la que se trabajó en clase la siguiente "duda" formulada por un niño:

"¿Por qué Andorra puede ser independiente y Catalunya no?"

¡También a mí me gustaría saberlo! ¿Qué diría el maestro? ¡Quién lo sabe! Sí sé lo que yo diría: Queridos niños, porque ciertos políticos sinvergüenzas promueven los valores napoleónicos entre sus ciudadanos mientras que se inventan paraísos fiscales en los que esconder sus ahorros y los de la burguesía a la que deben obediencia...

No. Ahora en serio. Hay ciertos temas que corresponden a la esfera familiar. Las escuelas e institutos están para aprender contenidos y valores universales.


No. No se puede enseñar a pensar. Enseñar es transmitir conocimientos. La pedagogía es adoctrinamiento, es el peor de los adoctrinamientos, es la madre de todos los adoctrinamientos.

lunes, 15 de octubre de 2018

Chapapote informativo

Hace cien años la prensa de Barcelona hacía un llamamiento a la higiene (link). Para evitar la epidemia de gripe, lo mejor es tener limpias las calles "restos digestivos del hombre y de animales", es decir, de mierda.




La sociedad actual vive rodeada de mierda, de mierda mediática. Es una lluvia fina de chapapote informativo, pegagoso, artificial, nauseabundo, que respiramos continuamente casi sin darnos cuenta.


Hace unos días, la Fundación Jaume Bofill publicó los resultados de una encuesta a 9.794 padres y madres y 2.666 docentes sobre el tratamiento del "procés" independentista catalán en las aulas.




Sólo el 12% de los docentes encuestados se posiciona en contra de tratar este tema en las aulas. Sólo el 3.3% de los docentes se identifica con "creo que no tengo que hablar porque son debates que no tocan a la escuela". El 29.3% de los docentes encuestados se identifican con "me gustaría hablar pero últimamente lo evito porque no sé como se interpretará".

Este 29.3% es interpretado por dicho estudio como "esto podría indicar una autocensura o miedo a las acusaciones y la presión judicial y mediática"


En un mismo día, el 10/10/2018,  toda la presa no independentista se hace eco de este estudio con los siguientes titulares:



Y en ese mismo día, toda la prensa independentista ofrece el mismo titular, repitiendo como loritos la palabra "autocensura", dando por verdad indiscutible que el 30% de los profesores se autocensuran:


Esto es chapapote informativo. Esta es la mierda que respiramos, mañana, tarde y noche.

El Sindic de Greuges publicó en julio un informe sobre el adoctrinamiento en las aulas catalanas con el sugestivo título de "El pluralismo en las escuelas de Catalunya como garantía del no-adoctrinamento" (link)


¡Pluralismo! ¡Pluralismo en Catalunya! Qué gracioso el sindic. Qué gracioso su chiste.

domingo, 30 de septiembre de 2018

Calificados, incalificables y descalificados

Poco a poco se va diluyendo la neblina mediático-institucional de los últimos seis años. Todo se va viendo más claro: La gran baza del movimiento independentista del "procés" era la debilidad del Estado español: España no sería lo suficientemente fuerte para resistir la tensión del proceso de autodeterminación catalán, y esta debilidad por el bando español compensaría en el bando secesionista el "detallito" de no haber alcanzado ni siquiera el 50% de respaldo democrático. España estaría "descalificada" para oponerse a la ruptura nacionalista.

Seis años después, todo el mundo sabe colocar Catalunya en el mapa, pero, ¡ay! todo el mundo la coloca dentro de España. Sin embargo el independentismo continúa y continuará repitiendo su mantra incesantemente: Pretender una España fuerte es de seres poco democráticos, ¡es de fachas!
Lo progre, lo "de izquierdas", dicen ellos, es aceptar el "derecho a la autodeterminación de los pueblos", es decir, dejar que la derechona de Convergència y todos los hijos putativos de Jordi Pujol se adueñen de las instituciones catalanas (y gestionen todos nuestros impuestos).

El espíritu de la izquierda es lo internacional, eso está claro, ¡pero sin abandonar la idea de lo nacional! Lo que importa es lo común, lo público, el barrio y la ciudad, pero no se puede pretender exigir un barrio y una ciudad limpia y agradable mientras se tiene la casa hecha una mierda.

En lo educativo pasa lo mismo: España es una nación débil, y para mayor vergüenza de la izquierda española, sólo la derecha parece dispuesta a reivindicar su fortalecimiento.

Tiene narices que tengamos que comprar el ABC (link) para poder leer a un estupendo profesor como Alberto Royo diciendo que un chaval que entrega un examen en blanco merece un 0, y que poner cualquier otra cosa es un insulto y una falta de respeto, al chaval, a todos sus compañeros y a toda la comunidad educativa. Un insulto, una falta de respecto, un engaño y una flagrante malversación de fondos públicos añadiría yo.

En Catalunya se han erradicado oficialmente los ceros. En contra del sentido común y del criterio de todo el profesorado, a partir de ahora, cuatro notas: "I", "S", "N" y "E" (y porque los gurús educativos se "han cortado", que si fuera por ellos puntuaríamos con emoticones). Esto mismo se quiso imponer hace veinte años con la reforma LOGSE y acabó siendo un fracaso: La escuela concertada y privada continuó, como es natural, poniendo notas numéricas y los profesores de la pública nos cansamos de hacer el ridículo, así de sencillo (bueno, y gracias a que el sistema informático de evaluación jamás se llegó a actualizar. El SAGA, ese insondable e indescifrable galimatías de código COBOL84,  FORTRAN y BASIC del Commodore64, tal vez nos volverá a salvar la vida).

Porque no es lo mismo calificado, incalificado y descalificado.

Calificado queda un examen en blanco cuando se le pone un cero.

Incalificables son las declaraciones de la "experta" en educación que aparece en el artículo del ABC, que ante los argumentos sensatos y cabales de Alberto Royo, se limita a divagar, que es lo único que saben hacer los expertos educativos.

Descalificada
es como queda la izquierda española cuando asume como propio el discurso de que "poner ceros es de fachas". En este punto se impone proclamar, alto y claro, desde el cariño y desde el respeto, que esa izquierda es una mierda.

Hace cien años España era educativamente una nación muy débil. Lo podemos constatar en el siguiente artículo de La Vanguardia de hace exactamente cien años (25/09/1918). Vemos un Estado incapaz de afrontar por sí mismo la escolarización toda la población sin depender de la Iglesia y su ejército de sacerdotes-maestros, sencillamente no habían recursos económicos suficientes (y de aquella debilidad nació la doble red educativa Escuela Pública vs. Privada-Concertada característica del sistema educativo español)

Los ricos medran en un Estado débil: Siempre pueden llevar a sus hijos a estudiar "con los curas", donde recibirán educación seria, con calificaciones serias, con notas de 0 a 10.


DE INSTRUCCIÓN

Orientaciones IV

(La Vanguardia, 25/09/1918, página 6)

Las escuelas nacionales, consideradas como centros productivos, entran de lleno en la nueva orientación económica que tiende á nacionalizar todas las fuentes de riqueza pública, con miras al colectivismo, convirtiendo a los directores ó maestros de enseñanza en funcionarios del Estado.

El número de maestros es insuficiente en nuestro país, considerado, según estadísticas, como el último en gastos de instrucción primaria (26.000 maestros por 20 millones de habitantes).

Si se tiene en cuenta que en la dotación de títulos de maestro se ha introducido el mismo convencionalismo que en los otros títulos académicos, lo cual no es garantía de capacidad; títulos puramente teóricas, especulativos, poco en consonancia con los métodos de enseñanza y sobre todo la educativa, de carácter esencialmente práctico.

Si se considera la escuela popular en sus dos aspectos, el técnico y el económico, siendo el primero medida de capacidad del maestro, que solo puede juzgarse por su eficacia, por sus frutos; y el segundo, el económico, que afecta más directamente; a las escuelas privadas ó particulares (que tienen por base la estimación que consiguen del público á quien sirven, y que puéde traducirse por mayor número de alumnos y mayor holgura de la escuela), hay que aceptarías de buen grado mientras no constituyan exclusivismo de enseñanza para sus directores, funcionarios del Estado; exclusivismo que pudiera convertirse en monopolio de los partidos políticos á merced de sus caprichos y concupiscencias, en perjuicio de aquella sana competencia que incita y estimula; transformándose en elemento restrictivo de la enseñanza que imposibilita el progreso en las artes todas. (Alemania permite, delante de un profesor ordinario, que enseñe, un Privat docent sin sueldo oficial, sin dependencia del catedrático, ni obligación, para los alumnos, de oir á éste ó sométeme a su examen).

Siendo insuficiente él número de maestros, conviene aprovechar elementos sanos, con honradez, capacidad y voluntad reconocidas, vengan del campo laico ó del sacerdocio. Lo que conviene, lo que es indispensable es que llenen las mejores condiciones para poder cumplir debidamente la humanitaria misión que les está confiada. En este sentido la enseñanza debiera permanecer Libre. La estadística dé 1917, publicada por el señor director geneneral del ministerio  de Instrucción pública, nos advierte que faltan crear escuelas nacionales en todas los provincias:

En la provincia de Lugo, 769. En Madrid y su provincia, 139.
En la misma estadística se declara que el número de alumnos escolares, en Barcelona, es de 82.000, y los que asisten á las escuelas públicas de todas clases 16.000. No reciben, pues, instrucción en Barcelona unos 66.000 niños.
ídem en Almería, 27.923. ídem en Coruña, 25.467.
ídem en Murcia, 24.538.
ídem Orense, Castellón y Pontevedra con más día 20.000 cada una.
Sólo en ocho provincias todos los maestros á sueldo del Tesoro son titulados.

Estos datos demuestran indudablemente  la lamentable equivocación que se tuvo al decretar obligatoria, la enseñanza en 1857, y más aún si se tiene en cuenta que desde aquella fecha algo hemos adelantado.

No podemos, pues, por ahora, intentar la obligación de la enseñanza; impidiéndolo además otras causas de orden distinto.

La Historia nos enseña que toda legislación sin la oportuna preparación, realizada á manera de imposición ó revolucionariamente, es de difícil adaptación y semillero de odios y rencores: de ahí que seamos partidarios, en general, del sistema de evolución equivalente al de convicción; y en el caso que nos ocupa debiera principiarse por difundir en el pueblo, por todos los medios posibles, la convicción de que hoy la instrucción es, más que necesaria, indispensable al individuo; y que sin ella no puede aspirar á un cambio de posición social que le eleve y dignifique.

Existe además otra consideración de orden cívico,que afecta directamente á las clases directoras, ó sea, la de imponerse la obligación de sacrificar algo de sus aspiraciones económicas en pro de la instrucción de su joven dependencia.

¿Como se resolvió, en América, ese difícil problema?

El norteamericano tiene fe ciega y completa confianza en la instrucción y educación que se dan en sus escuelas públicas. Lo mismo acontece en Alemania, aun cuando la finalidad de su enseñanza sea distinta.

Son gratuitas las escuelas públicas en Norte América, tanto para los pobres como para los ricos, por ser un axioma entre los norteamericanos que no existe razón alguna para que ningún niño de la libre América pierda la suerte de continuar sus estudios por causa da pobreza; y no quieren que se vea obligado á declarar su indigencia y á solicitar de los funcionarios, sus servidores, favores gratuitos.

Las escuelas secundarias americanas contenían 97.000 alumnos. En 1904 subieron á más de 730.000; es decir, que el número de alumnos que continuaron sus estudios al salir de la escuela primaría cuadriplicó en el espacio de 26 años.

Este fenómeno es debido en gran parte a los altos salarios que se pagan á los obreros, cuyas familias renuncian voluntariamente á la ocupación del muchacho y al dinero que pudiera llevar como remuneración á su trabajo, para poder satisfacer la legítima ambición de una instrucción esmerada y completa.

Los patronos ayudan y favorecen esta tendencia no admitiendo en sus fábricas y talleres á obreros infieriores á 17 años, apoyando su decisión en que los salarios que en sus establecimientos se pagan son, suficientemente, crecidos para que los padres no especulen sobre el trabajo de sus hijos.

Con este noble proceder, destello de virtud cívica; con el método y finalidad de la enseñanza, descritos en nuestros artículos á manera de orientaciones; con el aumento de buenos maestros en relación con la población escolar, y el indispensable número de edificios  higiénicos dedicados á escuelas publicas, creemos solucionado en gran parte, el difícil probiema de la enseñanza obligatoria en cuanto á enseñanza primaria se refiere.

Dejamos para superiores inteligencias promover la legislación que debe imperar en la enseñanza, así como los programas que deben desarrollarse en las escuelas; y que en nuestro humilde entender debiera estar en consonancia con las necesidades y modo de ser de la localidad donde se hallan enclavadas.

JOSÉ FERRER VIDAL




domingo, 23 de septiembre de 2018

Paraísos educativos = Infiernos educativos

Todos los expertos en economía coinciden en lo mismo: Si existen paraísos fiscales es porque los políticos son los primeros en tener su dinero en ellos, porque ellos son los primeros en estar "pringados" en la evasión de impuestos.

Por ejemplo, aquí en Cataluña todas las familias burguesas llevaban sus ahorros a Andorra con total confianza porque todo el mundo sabía que Pujol, el padre espiritual y político de la Catalunya moderna, era el primero en treure les peles.

Hace unos días sacaba yo punta a las declaraciones en La Vanguardia del máximo gurú educativo de Cataluña, mi admirado Eduard Vallory, de cómo este individuo se jactaba de haber obtenido nosecuantas licenciaturas y doctorados, aquí y en los Estados Unidos, "gracias a su paso por el cau (los boyscout catalanes)". Yo me prreguntaba, me sigo preguntando, si será por el "espíritu del cau" o no será más bien por los jugosos contactos políticos a los que tienen acceso los monitores de esos boyscout catalanes (aquellos monitores que demuestren dotes de liderazgo, patriotisme i dotes políticas, naturalmente).

Ahora sale a la luz la vergüenza del doctorado del presidente español, el Dr. Sánchez. Un doctorado express, en un solo año, en una Universidad "amiga" a la casta política, con un tribunal "de amigos". Pero lo peor, lo más penoso y triste es que tiene que ser una máquina, una puñetera máquina, la que dictamine, por así decirlo, la honradez de la tesis de Sánchez, qeu diga que la tesis doctoral es honesta porque sólo ha fusilado un 2% de su contenido. No un 20% ni un 15% no, sólo un 2%. ¡Entonces sí, Doctorado Cum Laudem para Sánchez, que es un buen hombre y no fotocopia!

En Cataluña es un noparar. El expresident Puigdemon alardeando de estudios en filología y periodismo y no había pasado del bachillerato, la periodista Rahola y su doble doctorado que ni era doble ni era doctorado. La alcaldesa de Barcelona, la Sra. Colau, que parece que tampoco acabó la carrera de la que alardeaba... Están todos pringados.

¡Uy! Lo de la alcaldesa Colau es de traca. Apareció en televisión el otro día afirmando, muy digna ella, que una mujer madura, directiva de cierta multinacional, le había ofrecido "ayuda" para acabar las dos asignaturas que tiene colgando de la carrera. Pero que ella dijo que no. Bien por ella. Pero que no va a decir el nombre de dicha mujer, ni va a entrar más detalles, no sea que se perjudique. ¿Se puede ser más miserable?

En el fondo todo es muy coherente. Después de décadas regalando la ESO y regalando el bachillerato, toca ahora regalar también los másteres y doctorados. La degradación y la corrupción alcanza ya todo el sistema educativo, desde la primaria al doctorado. Los jóvenes de las clases populares, que con su esfuerzo y su valía pretenden utilizar el sistema educativo como ascensor social se van a encontrar con un montón de escombros. Que también tendrán que pagar ellos, por cierto.




domingo, 9 de septiembre de 2018

Política mágica, educación mágica

Me tomo un café en la societat de mi pueblo. Al fondo, en la pared, el omnipresente televisor de plasma con la omnipresente TV3 mostrando el omnipresente líder independentista dando la omnipresente arrega patriòtica, muy a lo "1984". Pero esta vez es diferente, aparece Gabriel Rufián diciendo que debemos abandonar la idea del «independentismo mágico», que la independencia no se conseguirá sin esfuerzo, que no seremos independientes sin sacrificio (Link). Por fin una idea interesante, por fin algo que no ofenda a las inteligencias, que la independencia no es como cambiar de compañía de teléfono, ni como comprarse una Termomix a plazos. Bien.

Pero en el campo educativo ¡ay! estamos bajo la dictadura de la «educación mágica»: Aprender sin sacrificio, sin esfuerzo. Que si los profesores no suspendemos los chavales no se frustran, y no dejarán de aprender, y la cultura entra en ellos como la lluvia en la tierra buena.

Mientras me tomo el café hojeo La Vanguardia, y me encuentro la omnipresente entrevista al omnipresente gurú de la «nueva pedagogía» catalana, el omnipresente Eduard Vallory, el vendedor de termomix educativas más seductor del mundo, y su producto estrella: La nueva educación catalana, sin esfuerzo, sin sacrificio, sin suspensos, sin fracaso.

Y es que en Eduard Vallory todo es mágico. Toda su vida es mágica, yo soy su máximo admirador, su seguidor namberguan, y algún día escribiré su biografía, como pasó de ser un mal estudiante de instituto a estudiar nosécuantas carreras universitarias en Estados Unidos ¡magia!, siempre con becas, oye becas todas «meritorias» como afirma rotunda La Vanguardia pero  sin especificar qué méritos son esos. Y de ahí a liderar al profesorado catalán ¡magia!, sin haber pisado un aula en su vida. Es más, sin haber trabajado nunca en nada que no sean cargos políticos, y todo gracias a su paso como monitor de «cau». ¡oh, sí! El sr. Vallory tiene mucho que agradecer a los «cau». ¿No sabes lo que son los «caus»? Yo te lo explico. Los «cau», junto con los «escoltes», son como los «boyscout» americanos pero a la catalana, y son las canteras de jóvenes promesas para los partidos nacionalistas e independentistas catalanes, que entre sus monitores y voluntarios buscan «carne fresca» a los que proponer cargos políticos, jóvenes con dotes seductoras y de liderazgo que quieran medrar en lo político. Es la magia de la política.

En mi niñez los únicos boyscout que conocí fueron los tres sobrinitos del pato Donald en los tebeos "Don Miki" (Jorgito, Juanito y Jaimito). Y así me ha ido, qué vida más poco mágica la mía. Con una sola carrera universitaria, sin haber viajado nunca a los Estados Unidos, sin ser director de nada... todo a base de esfuerzo y sacrificio. Será por eso por lo que siento tanta repulsión a lo "mágico", a lo que se consigue sin esfuerzo, sin sacrificio.

 



sábado, 1 de septiembre de 2018

Educación catalana: Llámalo mafia, si quieres

Cuanto más conozco Sicilia más entiendo Cataluña.

Las carreteras sicilianas son un auténtico desastre. Entre arbustos invadiendo los laterales de las autovías, el asfalto en mal estado, los carriles cortados, los desvíos inesperados, las infinitas rotondas... cualquier viaje de más de cincuenta quilómetros en pleno agosto se convierte en una odisea postapocalítica a lo "Mad Max".

Los sicilianos saben perfectamente el perché: "Scusi, perché le imprese dobrebbero farla bene la strada, se peggio la fanno, più ci guadagnano, nell'inmediato e a vita, con il diritto alla manutenzione?"
Porque las mismas empresas que hacen las carreteras son las que luego se encargan de su mantenimiento, y cuanto peor las hacen más ganan, antes y después toda la vida. Cuanto peor las hacen, mayor es el coste del mantenimiento posterior. Y siempre "en la sobra", con total impunidad.

Es así de terrible, y así de sencillo. Llámalo mafia, si quieres.

A partir de este curso en los institutos catalanes se dejará de puntuar numéricamente, del 0 al 10, como hasta ahora, para pasar, por imperativo legal, a una escala de sólo cuatro letras: "I" , "S", "N, y "E". Toda la franja de la insuficiencia, del 0 al 4.99, se reducirá a un único valor: "I", es decir, el "insu" de toda la vida. El chaval que saca un cero, "insu". El que se esfuerza un poco y saca digamos un tres, pues también "insu". Y aquél que con esfuerzo casi llega al suficiente pero de momento se queda en el 4, pues lo mismo, "insu".
Y la equivalencia numérica de este "I" para hacer media será de un 2.5. A partir de ahora todos los jóvenes que suspenderán con la misma nota, un 2.5. ¿Cabe imaginar mayor despropósito?

Con la "pedagogía catalana" se da un caso insólito en la historia universal de la ciencia: Es el único caso conocido de una ciencia en la que, en vez de ir a mayor precisión en la medida, exige "avanzar" reduciendo la exactitud, exige perder nitidez, exige "mirar para otro lado", exige "taparse los ojos", como sin darle importancia a las cosas. Qué vergüenza.

Porque los responsables de este despropósito, cómodamente instalados en la sombra, son los mismos que en los próximos años van seguir viviendo del cuento, calentando silla en Via Augusta, en los "ICE", parcheando y remendando el sistema educativo que ellos mismos están destrozando con total impunidad, son los mismos que seguirán imponiendo a los profesores las chorradas neopedagógicas más ridículas imaginables para ir tapando las grietas de su propia chapuza. Los que acusarán (¡ellos!) al profesorado de ineptitud, de no ser suficientemente "finlandeses".
 
Es así de sencillo, es así de terrible. Llámalo mafia, si quieres.

jueves, 2 de agosto de 2018

El Gattopardo catalán

"Es como si en un restaurante te dicen que no te dan la comida, tú te conformas con un vaso de agua y encima envías una buena crítica a Tripadvisor"

Esto lo podría escribir cualquier profesor de secundaria de Catalunya para describir el sentimiento de frustración, mentira, censura y chantaje emocional ante la imposición del modelo de la "nueva educación" en el sistema educativo.

Pero lo escribe un militante histórico de Convergència que se da de baja del partido harto del mensaje mesiánico, dictatorial y mentiroso de Puigdemont y su "Crida per la República" (Link).

Populismo barato y mediocridad envuelta en celofán, en educación y en política. La misma comunión de ruedas de molino para mayor gloria de una casta política irresponsable, incompetente y corrupta que no busca otra cosa que autoperpetuarse en el poder, al precio que sea. La máxima gatopardiana  "Que todo cambie para que todo siga igual", un país de ricos y pobres, de cultos e incultos y donde siempre mandan los mismos.

Pero cada vez las ruedas de molino son más y más grandes, en educación y en política...


martes, 10 de julio de 2018

Maturità vs. Selectivitat

Para adquirir consciencia del lodazal educativo en el que año tras año nos vamos hundiendo más y más sólo hay que descargar de Internet la prueba de matemáticas de la Maturità italiana:

https://www.blitzquotidiano.it/wp/wp-content/uploads/2018/06/liceo-scientifico-seconda-prova-matematica.pdf

Y compararla con su equivalente catalán, la prueba de Matemàtiques de la Selectivitat de Catalunya:

http://universitats.gencat.cat/web/.content/01_acces_i_admissio/pau/documents/examens_2018/pau_mate18jl.pdf

Mira que en Catalunya tenemos expertos educativos para parar un tren (y ojalá se intente algún día), mira que disponemos del mayor número de gurús pedagógicos por metro cuadrado de toda Europa, pues tú descuida que no los compararán, no.

Porque es para ponerse a llorar.

La prueba de matemáticas de la Selectividad de Catalunya no tiene más objetivo que el de reducir, año tras año, su contenido y ser año tras año un poco más fácil que el anterior, todo para para mantener de forma totalmente artificial unos resultados superiores (o al menos iguales) que el año anterior. Por la política. Por la puñetera política.

Y puesto que el temario no se puede reducir ya más porque es sencillamente imposible (hace años que fueron desterradas la probabilidad, la estadística, la trigonometría, la geometría en el plano...). Los pobres comisarios políticos responsables de dicha prueba no saben ya qué inventar para hacerla aún más fácil. La última tendencia son los problemas "comprueba que...". En la historia de las matemáticas han existido los problemas "demuestra que..." o "calcula el...". Ahora nos hemos inventado el "comprueba que...", que es el fraude más vergonzoso que se puede hacer a un estudiante de matemáticas. Por ejemplo, en el problema 6 se presenta un sistema de ecuaciones en forma matricial, se da su solución y se pide "comprobar que, efectivamente, los valores propuestos son correctos:

En España se realizan 17 exámenes diferentes de matemáticas. Cada región, comunidad autónoma, nación o república en vías de desarrollo hace el suyo, específico, diferente, distinto ¿Y todo para qué? Para regalar puntos. Para inflar artificialmente los resultados (En Catalunya estamos en un 97% de aprobados). Porque ningún territorio quiere quedar por detrás de los demás en los medios de comunicación. Los resultados son falsos, todo el mundo lo sabe, pero todo el mundo calla...

También sabíamos hace quince años que la burbuja inmobiliaria en España explotaría tarde o temprano, pero preferíamos vivir en la fantasía, en la mentira. También todo el mundo callaba.

Y porque los expertos pedagógicos, que son perfectamente concientes de esta mentira educativa, son (por increíble que parezca) los responsables de alimentarla más y más cada día, porque se lucran de ella, porque viven de ella. No me cansaré nunca de denunciarlo: Los expertos educativos y pedagógicos, auténticas garrapatas, son los máximos responsables de la degradación de nuestro sistema educativo, y algún día deberán ser juzgados y condenados por su crimen.

Mientras tanto, en Italia, un mismo examen de matemáticas evalúa a medio millón de estudiantes al final de su etapa pre-universitaria. Un mismo examen de Turín a Palermo. Una prueba de matemáticas que dura seis horas, una prueba sólida, exigente, reflejo inequívoco de un sistema educativo serio.

Los jóvenes catalanes son tan válidos y tan competentes como los italianos, y no se merecen una selectividad mediocre, reflejo de un sistema educativo mediocre dominado por la casta política más mediocre de Europa.

sábado, 23 de junio de 2018

Lenguaje parlamentario (La Vanguardia, 23/6/1918)

La vida política

(La Vanguardia, 23 de junio de 1918, página 10)

La actividad del actual gobierno es realmente excepcional; en todos los Consejos de ministros se aprueban proyectos de verdadera trascendencia y sobre materias diversas, algunas tan complejas como todo lo que a la enseñanza pública se refiere. No hay punto importante de la administración pública en que el actual gobierno no haya puesto su mano; en los cuerpos colegisladores están los frutos de su labor y muchos de estos planes ea las Cortes morirán sin discutirse por efecto de los vicios de nuestro régimen. En esto no tenernos remedio posible; con la reforma última del reglamento y con todas las que se intenten ocurrirá lo mismo; no están en las leyes los medios de cortar añejos vicios, sino en las costumbres que no queremos reformar de modo alguno. Los proyectos de ley se discuten largamente ó mejor dicho ocupan mucho tiempo a los señores diputados porque una cosa es discutir y otra pasar el rato. Además las minorías siguen entendiendo su papel en un sentido negativo; hacer la oposición no es proponerlas mejoras que se juzguen oportunas en los proyectos que el gobierno presente, sino combatir al gobierno y al régimen a propósito de todos loa asuntos y con los motivos menos adecuados a este efecto.
En las discusiones relativas a Marruecos y a las reformas militares se han producido ya desde los bancos do la izquierda violentos ataques contra la Corona, achacándole responsabilidades que ni teóricamente ni prácticamente puede tener. Para esto se proclama y defiende esa inmunidad del diputado de que tanto hemos hablado últimamente. Es verdad que en una de las últimas sesiones el diputado socialista señor Prieto ha dicho dirigiéndose al señor La Cierva: «Siento no poder usar aquí el lenguaje que se emplea en la calle». Es una queja que pinta una época parlamentaria; echar de menos el lenguaje callejero para discutir; sentir tener que guardar las escasas formas de corrección que en nuestro Parlamento se emplean es tener una idea de la representación nacional excesivamente avanzada.



Creemos que tarde ó temprano este bello ideal del diputado socialista se verá cumplido y que se prescindirá de convencionalismos tan interesantes como la buena educación en las polémicas; la energía de la frase se confunde muchas veces con la grosería y el que no tiene medios de hacer un discurso notable por las ideas lo puede hacer inolvidable por los insultos. Algo de esto verifica cierta parte de la prensa radical y asi esta segura del aplauso de las personas de gusto detestable. Convertir el Parlamento en club tiene de bueno que aumenta la concurrencia a las tribunas y hasta llena de curiosos la calles adyacentes al Palacio de las Cortes, Las sesiones en que sólo se cruzan razones de banco a banco son sesiones de una sosería lamentable; cuando se cambian injurias, el espectáculo se anima y la tarde se pasa alegremente.
Como complemento a la singular inspiración del señor Prieto, acerca del lenguaje parlamentario, el señor Domingo contestando a una interrupción del presidente, ha dicho en la sesión del jueves: —«Yo hablo para la calle»—lo cual revela una extraña persistencia en convertir el salón de sesiones del Congreso en algo que se asemeje al mercado de verdura de la plaza de la Cebada. No quiere todo esto decir que los radicales de la izquierda desean que se ponga coto a la retórica parlamentaria; ¡ojalá fuera este su empeño! lo que quieren es substituir a las imágenes  y metáforas de la preceptiva vigente, la frescura y desvergüenza de la retórica callejera que tiene sus frases hechas, encanto de la chulería madrileña y del pueblo inculto de todas partes. ¡Para qué eufemismos! Las cosas claras y entiéndase que por cosas claras queremos decir cosas injuriosas y ofensivas para el adversario, para sus opiniones y para todo lo que haya de respetable en un país.
Este método de expresión tiene su público. En París,donde han tenido su asiento todas las extravagancias y todos los refinamientos del bueno y del mal gusto, había antes de la guerra un café de varietés denominado Cabaret des truands, dedicado a satisfacer este deseo de emplear el lenguaje violento y grosero.
Entraba el parroquiano, tomaba asiento y el mozo se le acercaba para decirle: ¿Qué quiere usted tomar, grandísimo canalla? -Tráigame un bock, cara de animal, —contestaba el cliente.— Pero so burro, dígame si lo quiere grande o chico para poder servirlo —replicaba el camarero.— Cuando no se detalla se trae chico, estúpido — aducía el cliente.—Pues el ladrón del amo nos manda que los sirvamos grandes— añadía el sirviente.—El amo es un ex presidiario como tú; todos los de esta casa sois una colección de asesinos.
Y asi continuaba la conversación con gran contentamiento de los oyentes y de los actores que hacían lo posible por alcanzar el titulo de campeones de la injuria, de la insolencia y de la grosería. Hay gustos para todos en este mundo. Pero ¿qué pasaba en la calle para la cual hablaba el diputado republicano acusando a la Corona de hechos de los que legal y lógicamente es irresponsable? Pues, poca cosa; que se acababa el carbón y que se anunciaba otra nueva subida de ese pan acomodado en su peso al sistema métrico municipal que no concede al kilo más que ochocientos gramos. Es de suponer que ese pueblo de la calle para quien pretenden hablar socialistas y republicanos, esté más interesado en la escasez y subida de los artículos de primera necesidad que en las formas del lenguaje parlamentario. Este kilo misterioso, este kilo madrileño que disminuye paulatinamente en gramos y que aumenta sucesivamente en precio, preocupa más a los trabajadores que las teorías de Karl Marx, aunque otra cosa crean los republicanos y socialistas del Congreso y es una preocupación para el pueblo muy superior al lenguaje que se emplee en el Parlamento para combatir a los ministros.
Y pasaba más fuera de las Cortes mientras el diputado republicano proclamaba solemnemente que él hablaba para la calle y se rebelaba contra los toques de la campanilla presidencial; pasaba que ese monarca a quien injustamente, irrespetuosamente se atacaba, recibía a una comisión de trabajadores, de los que trabajan, en su real cámara; les daba democráticamente la mano; les excitaba a la unión; hacía votos porque consiguieran la realización de sus aspiraciones; les recomendaba la práctica dé las medidas que aconseja la previsión y les ofrecía su apoyo para el logro de sus legítimos fines. Y los obreros entendieron y agradecieron el lenguaje del monarca, esos obreros a quienes sus apóstoles creen tan incultos que no pueden comprender más idioma que el de la injuria y el odio.
Es un contraste digno de anotarse y una lección que no sabernos si aprovechará a esas clases a quienes se hace creer que sólo colaborando en favor de la causa republicana se venderá el pan barato y llegará la carne a todos los hogares. Continuemos los ensayos de un nuevo método de discutir para poder apreciar sus resultados brevemente; pero sospechamos, con permiso de los Quintilianos callejeros, que por decir media docena de groserías a los ministros y unas cuantas injurias a los calificados de burgueses, ni va a aumentar la cosecha de cereales, ni los señores ingleses y norte-americanos nos van a dar mas carbón que el que les venga en gana y a cambio de los productos que consideren necesarios para su existencia.

EMILIO SÁNCHEZ PASTOR

jueves, 21 de junio de 2018

Encuentros en la tercera frase (1)

En España el mérito no se premia. Se premia el robar y el ser sinvergüenza. En España se premia todo lo malo. 
SEPULTURERO en Luces de Bohemia

Algunas historias exigen cierta geografía previa. Badalona es una ciudad con apartheid casi pertecto delimitado por el Carrer Antonio Bori, el Pavelló Olímpic y la parada de metro del Born. Al Norte, la zona de los blancos, es decir, de los catalanes, de los “BTV” (“Badalonins de tota la vida”). Al Sur, la zona de los negros, es decir, de los charnegos, los charnegros. El Romo es un negro que vive en la zona de los blancos, en una bonita casita de planta baja del carrer La Lluna, con “badiu” (Patio trasero) i “micaquer” (nisperero). Y se expresa normalmente en catalán, la lengua de los blancos. El Romo está plenamente integrado en la vida de los blancos.

Esto ocurrió hace unos quince años. El Romo pasea por el centro de Badalona, y se le acerca una conocida, seguramente del trabajo.

CONOCIDA: Hola Gerard! Com estàs?
EL ROMO: Aquí passejant.

El Romo no sabe quién es esa buena señora pero lo disimula pues supone que no durará mucho la cosa. Pero se equivoca. Aquella señora, aún no sabe a santo de qué, tiene una proposición que hacerle. Le propone, con toda la ilusión del mundo, que se apunte ÉL a no sé qué asociación de por ahí para personas que COMO ÉL, han abandonado la lengua castellana de sus padres para adoptar como propia la lengua catalana.

EL ROMO: No gràcies, no m’interessa.

EL ROMO Se la quita de encima con esta o cualquier frase evasiva. Sigue su camino, entre turbado y humillado.

EL ROMO siempre conservará este recuerdo acompañado de la fantasía de haberle clavado un palillo de dientes en un ojo. ¿Quién narices era aquella mujer? ¿De qué me conocía? ¿Realmente existía una asociación así? ¿Se puede cambiar de lengua como se cambia de equipo de fútbol? Y sobre todo ¿De dónde había sacado aquella mujer que YO había abandonado la lengua castellana?

Tú ríete, pero he hecho números y he deducido que fue por aquel entonces, en la ciudad vecina, en Santa Coloma, cuando a otro charnego, “EL RUFIÁN”, alguien le hizo la misma propuesta. Y él dijo que sí, y ahí lo tienes, sólo por decir que sí, quince años después, de diputado en Madrid por ERC, de la mano del diputado blanco Tardà, pero sacándose sus buenos 5000 euros mensuales, plenamente realizado en su condición de mono amaestrado charnego del independentismo. Sólo por esto. Fue una buena época para los charnegos.


MAX: Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada.
DON LATINO: ¡Miau! ¡Te estás contagiando!
MAX: España es una deformación grotesca de la civilización europea.
DON LATINO: ¡Pudiera! Yo me inhibo.

MAX: Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas.

(Luces de Bohemia)

miércoles, 20 de junio de 2018

Reválidas, Bachilleres y Bachillerías (Julio Borrell)

ASPECTOS
Las tesis doctorales

(La Vanguardia, 19 de junio de 1918, página 8)

Ha aparecido en la Gaceta un real decreto restableciendo las tesis doctorales. Esta disposición, que no tiene nada de inesperada, hará recordar a los que estén en antecedentes uno de los más cariosos episodios de nuestra política y nuestra administración de Instrucción pública: la llamada cuestión, de las reválidas. Digo recordar porque las cuestiones de instrucción pública se olvidan pronto y preocupan poco, y a corto número de personas. No hay que fiarse de los tópicos retóricos, de la cultura y la instrucción que suelen  sembrarse en discursos políticos y artículos periodísticos. Son pura bambolla casi siempre. No responden, por lo general, ni a un entusiasmo sincero ni a un razonado conocimiento de estos problemas.

Un buen día, como dicen algunos traductores del francés, el señor Burell salió con un decreto suprimiendo los ejercicios de reválida en general, desde el grado de Bachiller al de doctor. La razón en que, al parecer se fundaba el autor de la inopinada reforma, era que los ejercicios de reválida significaban una innecesaria, duplicación de pruebas, ya que existían exámenes  de asignaturas. No pensó, sin duda, que aún admitido el supuesto de esa equivalencia y esa duplicidad fie pruebas, quedaba una cuestión previa por resolver: la de si sobraban los exámenes de asignatura ó los ejercicios de grado. Una investigación siquiera elemental, de los sistemas de pruebas académicas establecidos en los cultos; un momento de meditación sobre lo que representa una asignatura y lo que representa un título académico o declaración de capacidad profesional hubiera conducido al claro entendimiento del señor Burell a la conclusión de que, de suprimir algo, lo racional era suprimir los exámenes de asignaturas. No hubiera dictado el decreto. Por falta de estas precauciones lo dictó, pensando acaso que iba a granjear el aplauso público y hasta a favorecer a la enseñanza.  Tengo por muy probable que no tardó en arrepentirse  de su iniciativa (¡peligrosa palabra!) y que si hubiera podido revocar la disposición, sin parecer que daba su brazo a torcer, sin confesar el error, lo hubiera hecho do muy buen grado.

La Universidad de Madrid protestó airadamente y a su protesta se unieron la mayoría de las otras Universidades si no todas. Empezaron a surgir dificultades prácticas. El decreto, además de acusar un gran desconocimiento de la cuestión, infringía la Ley de Instrucción pública, infringida en verdad por casi todos los ministros, mas que en esta ocasión tuvo valedores que salieran por su marchita y cien reces esquilmada doncellez. Los doctores que, al amparo del decreto habían sacado el título, como se puede sacar la cédula, se encontraron con que eran tenidos por doctores de segunda clase. Algunas universidades les negaron el derecho a figurar en los claustros doctorales; en algunos tribunales de oposiciones el  hecho de ser doctor no revalidado, se consideró como nota de inferioridad en la carrera. Con todo, el decreto seguía vigente,  aún después de salir del gobierno el señor Burell, por el temor de que los estudiantes promoviesen algaradas si se restablecían las reválidas de los grados inferiores, no la de doctor a la que espontáneamente se iban sometiendo los estudiantes  del doctorado, para no ser considerados el día de mañana como doctores legos.  Las protestas de la Universidad dormían en las mesas del ministerio. El aplazamiento es una delas armas y uno de  los procedimientos  de la Administración, aunque no esté en los reglamentos del  procedimiento administrativo. Por fin, el señor Rodés, que en el poco  tiempo que desempeño el ministerio de Instrucción pública demostró tener más hechura de ministro que la mayor parte da sus predecesores, envió al Consejo de Instrucción pública la protesta universitaria. El Consejo, reducido a una sombra, por el señor Burrell, había permanecido silencioso e inmóvil, en medio de la protesta contra la supresión de las reválidas. Mas al serle comunicada la reclamación universitaria procedió con diligencia y acierto. Se nombró una comisión compuesta de tres eminentes profesores: Ramón y Cajal, Azcárate y Carracido y dio dictamen favorable al restablecimiento de las reválidas, inmediato en las  del grado de doctor; sometido a una información universitaria previa y a una reorganización general de las pruebas académicas en lo tocante  a las licenciaturas y demás grados o títulos de carreras y enseñanzas.

De acuerdo con la primera parte de este dictamen, se acaban de restablecer las llamadas tesis doctorales, que mejor que tesis se deberían llamar Memorias  o trabajos doctorales, ya que el nombre de tesis responde a la tradición escolástica de una argumentación en favor o en contra de ciertas proposiciones, mientras que en los trabajos científicos modernos la investigación y la crítica son dos de los grandes fines, no la habilidad dialéctica.

Repito lo que decía al principio. La cuestión de las reválidas es un episodio muy característico, muy típico de nuestra Administración de Instrucción pública; de los im promptu y las inspiraciones de los ministros, de las Ninfas Egerias de pocas letras, de lo desacostumbrado que es enterarse y hacerse cargo, porque lo mismo que el señor Burell, han hecho muchos, aunque él haya llegado a ser una figura representativa. El preámbulo del decreto del señor Alba, lleno de eufemismos y de circunloquios , para no molestar al señor Burell  (que es el primer convencido de que lo de las reválidas fue un mal paso) muestra que un error es mucho más fácil de cometer que de enmendar. El error se comete de una plumada, en un instante, es como una alegre pirueta del absolutismo ministerial. La enmienda, necesita muchos rodeos, muchas precauciones, basta si me apuran muchas protestas, de que el disparate que se va a enmendar fue una cosa muy bien hecha. Y hay quien piensa que el principio de autoridad padece si no se sostienen con toda energía las equivocaciones.

ANDRENIO




Bachilleres y bachillerías

(Un artículo periodístico de Julio Borell, fecha desconocida)

De todos nuestros hombres políticos solo recuerdo uno con quien jamás haya tenido el honor de cambiar palabra ni saludo. El personaje político es el Sr. Groizard, ministro de Fomento. Alejado de España en altos puestos diplomáticos  allá por la época en que algunos jóvenes demócratas y liberales hiciéramos nuestra entrada en la vida parlamentaria, solo he podido conocer al Sr. Groizard por su fama de jurisconsulto, y ahora más recientemente por sus discutidas reformas.
Mi aplauso y mi cooperación modesta a la obra importantísima del Sr. Groizard son bien espontáneos, como lo es también mi convencimiento, origen a su vez de tal aplauso y de aquella entusiasta cooperación. Las honrosas menciones que de escritos míos defensores del decreto  Groizard hacen catedráticos y publicistas distinguidos en periódicos y en revistas, me confortan contra la incertidumbre. Los partidarios de las reformas van siendo ya legión, y eso que amenazaban los enemigos con dejar tamañiito al ejército de Jerjes.
Claro está que los profesores van por un lado y que por otro marchan los padres de familia, a todo trance empeñados en sacar bachilleres como quien saca pollos de una incubadora industriosa.
Pero por lo mismo que la lucha se determina bien en sus caracteres esenciales, adviértese consoladoramente como con la ruidosa batalla solo se esgrimen por los enemigos de toda saludable y científica transformación las arenas mohosas del utilitarismo y del interos privado, por completo ilegitimas y desdeñables cuando, como ahora, resulta planteado con valentía el problema de la educación, grave para la ciencia, importantísimo para la cultura nacional.
"Vuestros hijos no serán  bachilleres hasta los diez y seis años". "Las matriculas van a costamos un sentido", y no dicen más las votes que pro-testan; si dicen algo mas es para mostrar algún nuevo flaco, algún prurito  de simonía para con la ciencia: —Las asignaturas son muchas; los chicos que van al Instituto en busca de un titulejo fácil, que necesidad tienen de saber Derecho usual ni Estética, ni sistemas de filosofía, ni Historia de la literatura?
¿Qué falta le hace a un bachiller una Teoría sobre el Arte?
¡Claro! Para los abogados de secano y pan los médicos actuantes in anima vili; para la microbiada universitaria que, tarde o temprano, se extiende por el campo de cultivo de las oficinas públicas, con saber garrapatear una firma al pie de una nómina ya huelga toda la ciencia de todas las Salamancas pretéritas y de todas las Sobornas presentes.

***

El Sr. Groizard, con un decreto que no es la perfección ni cosa que a la perfección se acerque; con una reforma que para mí tiene el grave defecto del dualismo científico haciendo bachilleres en ciencias morales y en ciencias físicas, como si tales clasificaciones y apartijos pudieran responder a la enseñanza integral; el señor Groizard, "precipitando un poco los acontecimientos", ha realizado, sin embargo, una obra de gran trascendencia en aquello que su decreto tiene de arranque y decisión pan cortar la anémica cabeza a la vieja enseñanza ritualista, burocrática, mecánica y estéril.
La rutina y la comodidad han recibido un golpe terrible, y al golpe han quedado de una vez y para siempre en desnudez que pide detentes vestiduras.
La Memoria y el librejo aparecen ya en muy secundario lugar. El mísero recitado estudiantil y la tarea nada elevada ni nada trascendente del profesor, reducido a la sinecura de oír con el libro de texto a la vista y de señalar pan el día siguiente la copia y la canturia de otra lección, no van a ser ya procedimientos y métodos de usual y corriente empleo.
El catedrático tendrá que educar; el catedrático tendrá que asistir lentamente en uno y otro curso al desarrollo intelectual del alumno, a la fructificación de las semillas arrojadas sin precipitaciones al surco... Los cuatro o cinco cursos a que son ya de hoy en adelante "dosificadas", metodizadas y organizadas las materias de enseñanza requieren una gran vocación en el profesor y un cuidado de todos los días.
Ya no será posible acabar las asignaturas de un "golletazo", ni catedrático y alumno se perderán de vista de pronto y pars siempre, sin que entre uno y otro quede lazo moral ni comunicación intelectual posible.
Lo que el Instituto y la Universidad deben tener de hogar y prolongación de la familia, lo que da fuerza y carácter al estudio, la persistencia y la unidad, son condiciones imprescindibles en la nueva organización, y este es el gran paso y el gran triunfo del Sr. Groizard.
Es evidente que los padres, deseosos de "sembrar bachilleres para recoger empleados", hallaran en todo esto mucho de música celestial y no poco de música wagneriana.
Los alumnos con ocho o diez altos no son tampoco gran voto en Ia cuesti6n; estos profesores (que si pueden serlo) divídanse en dos bandos:  unos toman las cosas de la enseñanza en serio, y dicen: "Ese es el camino señalado al decreto Groizard", y otros, con toda su alma y con encantadora bonhomie, dicen por lo bajo y aun por el registro agudo: "iVaya  por el señor Groizard, y cerno nos ha reventado, cargándonos de materias que maldito si nos han vuelto a preocupar desde que cogimos Ia  cátedra y escribimos el socorrido y piadoso libro de texto!"
Aplauden generalmente los jóvenes pan quienes todavía la cátedra no se ha convertido en tienda de retazos y desechos de ideas. Se ríen de  la "ocurrencia del Sr. Groizard" y se indignan contra ella (dómines y aventureros de Ia enseñanza, que, sin ocasión ni continuidad de pensamiento y cultura, ven en el Instituto o en la Universidad una oficina del Estado donde, ¡qué demonio!, se cobra poco; pero lo que se cobra es el precio de una media hora de científico chirigoteo.
Entre unos y otros, el Sr. Groizard aparece con la nobilísima aspiración de colocar la balanza en el fiel; y aunque no hay fidelidad posible en balanza humana, basta la intención para ganar el espíritu de justicia.
Ha transigido ya el Sr. Groizard en cuanto podía transigir; los "famosos derechos adquiridos" (no ha habido nunca tales derechos ni tales moutons), a salvo se encuentran con el decreto
Quede, pues, por entero el trabajo de organización definitiva de la reforma. Flaquear ya en ello sería renunciar a otra más grande y, sin duda, más urgente: a la de la Enseñanza primaria, que es nuestro escarnio y nuestra picota.

viernes, 15 de junio de 2018

17 pruebas de matemáticas y un poco de estadística

Dentro de cien años los historiadores lo tendrán realmente fácil  para explicar la realidad educativa de la España actual, bastará exponer el siguiente dato:

En España, los jóvenes para entrar en la Universidad realizan 17 exámenes diferentes de matemáticas, en función de la (táchese lo que no proceda) región, comunidad autónoma, nacionalidad, nación o "República declarada pero todavía no efectiva" en que vivan.

Por ejemplo, en Catalunya no exigimos ningún conocimiento de probabilidad o estadística en la prueba de matemáticas. Por decir algo, los jóvenes catalanes que desean entrar en medicina no han de demostrar el menor conocimiento de la distribución normal. Esto es algo único en el mundo que sólo pasa en Catalunya, un fet diferencial matemàtic digno de estudio en las facultades de pedagogía si en las facultades de pedagogía estudiaran algo que no fueran esas bolitas de lana tan curiosas que se forman en el ombligo bajo una camiseta de invierno.

La estadística es una herramienta matemática muy poderosa, y muy aplicable en la vida real, muy "competencial" como dicen los pedantes de la "nueva educación".

Y la estadística puede ser muy divertida. En Castilla y León se lo están pasando realmente bien con la estadística, comparando los diferentes niveles de aprobados y de excelentes entre comunidades autónomas.


Un ejemplo: Cuando en Castilla y León tienen un 9.55% de excelentes en Historia de España, en Canarias llegan al 34.71%. Y así, claro, los estudiantes canarios llenan el campus de Medicina de Valladolid, en detrimento de los jóvenes castellanos locales que no pueden alcanzar semejantes notazas. El informe se llama "informe Manu" en honor a un joven castellano que se vio imposibilitado para estudiar medicina por este motivo.

Pero, y digo yo, por qué quedarse en un 34% de excelentes, por qué no llegar al 40%, o al 60%, o al 80%. The limit is the sky. ¿Qué les impide a los correctores castellanos dar un 90% de excelentes? Ya te lo digo yo: Nada. Es la grandeza de la "nueva educación".

En Catalunya, a la vanguardia de la "nueva educación", estamos en un 95% de aprobados en selectividad. En un mundo en el que todo el mundo puede hacer cualquier cosa si tiene un profesor adecuado y molón  innovador , en todo caso tendría que ser el profesor el que debe rendir cuentas y cumplir ejemplar castigo por los suspensos de sus alumnos.

En el artículo del País (link) los expertos educativos aportan comentarios realmente brillantes sobre este tema. Oh! Ah! Admiremos todos su incuestionable nivel intelectual:

"...A nivel español la entropía aumenta...”

"...Es un asunto poliédrico y complejo...”

"...el bachillerato es antipedagógico..."

"...El cerebro prioriza la realidad y el exterior es competencial..."

Sin embargo, aún hay individuos que ofrecen resistencia al paraiso educativo de la "Nueva educación". Son los rebeldes gudaris de la educación tradicional que ni siquiera han pedido perdón por el daño causado:

[...]El profesor de Sociología de la Educación en la Universidad Complutense Julio Carabaña está radicalmente en contra de estas tesis. 'Las pruebas de evaluación de cualquier sistema educativo deben incluir los conocimientos de memoria, entendimiento y voluntad que sean necesarios'. 'Los títulos no se dan por las competencias, sino por lo que has aprendido", insiste, y añade que "la memoria es fundamental para aprender". "Me irrita lo competencial que perjudica a los buenos estudiantes que trabajan. Es el triunfo del listo sin más, sin que importe el trabajo"[...]


'Los títulos no se dan por las competencias, sino por lo que has aprendido' Dentro de poco en Catalunya será ilegal y punible declarar esto en público.



 



martes, 12 de junio de 2018

Profesores con miedo

Dos visiones de la educación, dos caminos, dos formas de entender el papel de la escuela:



Educación en lo Universal:

Las matemáticas nos permiten ser críticos, nos permiten armarnos intelectualmente, nos fortalecen. Así ha sido durante toda la Historia de la Humanidad, en todo el planeta. Os recomiendo el siguiente vídeo que aparece hoy en El País, muy interesante:



Educación en lo Particular:

Dice el Conseller de Educación de la Generalitat de Catalunya, sobre los hechos ocurridos el 1 de Octubre: (Link)
"Si tens por de tractar el que està succeint, no formes competencialment els alumnes. No els ensenyes a ser crítics, a reflexionar. I aquest és la por que té el departament"

("Si tienes miedo de tratar lo que está sucediendo, no formas competencialmente a los alumnos. No les enseñas a ser críticos, a reflexionar. Y este es el miedo que tiene el Departamento")

Really?, Conseller, Really? ¿Éste es el miedo que tiene su Departamento?

¿Los hechos ocurridos el 1 de octubre en Cataluña se deben enseñar en las escuelas o por el contrario forman parte de la esfera familiar? ¿Acaso no son los padres los responsables de explicar estos hechos a sus hijos?

¿Para qué está la escuela?

¿Los profesores enseñando qué pasó el 1-O y los padres enseñando matemáticas?

No, gracias. Los hechos del 1-O, como la religión, como la sexualidad, pertenecen a la esfera familiar, y son responsabilidad de los padres. A la escuela se va a aprender matemáticas, música, lengua... a acumular saberes universales que te acompañarán toda la vida.

Dice el Conseller que cada día hay más profesores con "miedo" a decir ciertas cosas. Totalmente de acuerdo: Miedo a decir que a la escuela se va a aprender, miedo a decir públicamente que cada día es más urgente y necesaria una reválida justa y universal que diferencie el aplicado del zángano, miedo a decir públicamente que la cultura del esfuerzo personal es imprescindible, miedo a expresar cualquier crítica a la dictadura de la pedagogía happy-flower impuesta...

Bonus-Track:
Siguiendo el patrón España = Monarquía = Obediencia = Aprendizaje Memorístico vs. Catalunya = República = Criticismo = Aprendizaje Comprensivo os recomiendo el artículo "Breu història de la renovació pedagògica" De Xavier Diez.


sábado, 9 de junio de 2018

La Nueva Educación Catalana Revealed

Después de seis años de "procés" independentista, todo sigue igual y ya nada será lo mismo. Nos hemos vuelto todos un poco más sabios y mucho más lúcidos. Intentaré explicarme.

Hoy publica el diario independentista "Ara" su tradicional monográfico sobre la "nueva educación catalana" (link). Hace años hubiera desperdiciado algo de este maravilloso sábado de primavera en leérmelo para comentarlo mañana en este blog. Una auténtica tortura. Ahora ya no hace falta ni abrirlo.  Te lo cuento:

Que España es una monarquía, y tienen un rey, que es el rey de España. Y por tanto sus habitantes no son ciudadanos sino súbditos, que deben obediencia al rey. Son así de atrasados, los pobres. Y por tanto el sistema educativo español es memorístico porque reproduce este sistema de sumisión y obediencia. La memorización es el aprendizaje que educa en la sumisión y la obediencia. Los profesores y maestros españoles (seleccionados mediantes sistemas memorísticios, llamados también "oposiciones") reproducen en los alumnos esta sumisión mediante la memorización de contenidos. En Catalunya, por el contrario, somos República (aunque algunos ofrecemos aún cierta resistencia) y sus habitantes somos ciudadanos, críticos* y rebeldes. Y por lo tanto, nuestro sistema educativo rechaza la memorización porque rechaza la educación en la sumisión que lleva implícita.

*Críticos se entiende única y exclusivamente en el sentido de ser críticos con los españoles, naturalmente. Si eres crítico en términos absolutos, eso es "ideología".

Todo esto, obviamente, no es más que una soberana sarta de estupideces y majaderías, pero da exactamente igual, porque se puede decir cualquier disparate, absolutamente cualquier disparate con tal de que nos diferencie, nos separe y nos desuna del resto de España.


Y ya está. Y ahora a disfrutar del sábado. Hay en el CaixaForum de Barcelona una exposición realmente interesante sobre el Egipto de los faraones. Allí nos vemos.

sábado, 2 de junio de 2018

Aquí hay gato encerrado

- Pues yo sigo sin entenderlo.

- Te pondré un ejemplo. Una cosa es que yo diga "puede que llueva" porque tengo la persiana bajada y no veo el exterior. Afuera llueve o no, pero yo no lo sé. Pero, ojo, otra cosa es que yo diga "puede que llueva" porque a lo largo del día son tantas y tan variadas las condiciones que pueden provocar la lluvia que ni yo ni nadie sabe a ciencia cierta si lloverá o no. Entonces nos encontramos con lo que se denomina una variable estocástica P(X) que es una función P:(-∞,+∞)→[0,1], con integral Riemann igual a 1 para la cual...

-Uy, uy, para, para. Es que a mí, las matemáticas... Explícamelo de otra manera, que yo lo entienda.

- Piensa en el Gato de Schrödinger. Metemos en una caja de cartón un gato, un frasco con veneno y un martillo. Mientras la caja está cerrada, puede que el martillo haya roto el frasco, liberando el veneno y matando al gato, o no, independientemente de si yo lo veo o no. Y yo digo "el gato puede que esté muerto" en el sentido de que yo no lo sé porque no lo veo hasta que no abra la caja. Pero ¡aquí está la clave! Si atamos el martillo a un dispositivo detector de radiación y una partícula radioactiva, entonces intervienen las leyes cuánticas, y la naturaleza no mata al gato, ni lo deja vivo, se toma las cosas con calma, mientras la caja está cerrada, eso sí. Entonces la supervivencia del gato es una variable aleatoria, está vivo (=1), muerto (=0)  y todo el continuo entre vivo y muerto. Eso sí, si abres la caja obligas a la naturaleza a decidir, y entonces (y sólo entonces) decide si lo mata o no.

- Qué quieres que te diga, cada vez lo entiendo menos.

- Cuando los inspectores entraron en el aula para ver cómo impartía la lección ese profesor de historia de Barcelona, ese tal Francisco Oya, denunciado por homófobo, xenófobo y españolista en pleno "procés", por no seguir el manual de historia oficial canónico de la todopoderosa ANC, estaban preparados para cualquier cosa, menos para ver a un profesor de instituto impartiendo clase en castellano. Aquellos inspectores apuntaron en su informe que tal cosa "puede resultar punible". Escribieron "puede". No escribieron "sí" ni escribieron "no", escribieron "puede". Pero  aquí no expresaban su ignorancia sobre las normas y leyes que regulan la función docente, no. Escribieron "puede" en el sentido de que ni ellos ni nadie sabe si es punible o no es punible, pues ni hay una ley que lo afirme ni hay una ley que lo niegue. O mejor dicho, hay una infinidad de leyes que lo afirman, y una infinidad de leyes que lo niegan. Porque tan inaceptable, tan problemática, tan patriótica y tan poco patriótica es una cosa como la otra. Podríamos decir que ese profesor dando la lección en castellano en el centro de Barcelona es un gato de Schrödinger dentro de una caja cerrada que nadie (el inspector menos que nadie) quiere abrir. Por lo tanto estaríamos hablando de una variable aleatoria P:(-∞,+∞)→[0,1],  función integrable en el sentido Riemann...

- Y dale con el Riemman ese. ¿Pero entonces está o no está prohibido dar clase en castellano en Catalunya?

- Es que si no eres catalán cuesta entender. Volvamos a empezar de nuevo. Una cosa es que yo diga "puede que llueva", porque tengo la persiana bajada...


jueves, 31 de mayo de 2018

Alternative Math

La libertad es poder decir libremente que dos y dos son cuatro. Si se concede esto, todo lo demás vendrá por sí solo. (George Orwell,  “1984”)

Me gustó tanto esta frase que la elegí como lema para mi blog.

La libertad es poder decir libremente que dos más dos son cuatro. La libertad no es poder decir libremente que dos más dos son veintidós. Eso no es libertad, llámalo como quieras, pero no lo llames libertad. No, nadie tiene derecho a decir que dos más dos son veintidós.


Las matemáticas son algo incómodo en la era de la Post-verdad, pues son verdades absolutas, y la asignatura de las matemáticas es incómoda dentro de la dictadura de la "Nueva Educación". La libertad es como el aire, sólo lo notas cuando te falta.


martes, 29 de mayo de 2018

Sobreformado (Diccionario de la Nueva Educación)

Sobreformado. Adj.

Dícese de aquella persona que ha recibido un exceso de formación. Los individuos que presenten sobreformación pueden tener dificultades para encontrar un puesto de trabajo.

La sobreformación podría repercutir negativamente en el posicionamiento de España en lo alto del ranking de los mejores paises tercermundistas en relación calidad/precio en servicios turísticos (camareros, kellys, etc...). La sobreformación puede ser tan perjudicial como la infraformación, pero es mucho más fácil de prevenir, aumentando el embrutecimiento mental de nuestros jóvenes mediante dosis masivas de móvil y televisión (ver sobreinformación)

Ejemplo de su utilización:

"...El informe [de la Comisión Europea] dice, por ejemplo, que las empresas españolas tienen una «limitada capacidad» para innovar, por el desajuste del sistema educativo esencialmente en manos de las comunidades autónomas y que crea tanto personas sobreformadas como infraformadas..."

(Diario ABC, 24/05/2018, link)

(Notas para un futuro Diccionario de La Nueva Educación)



viernes, 18 de mayo de 2018

De maestro a alpargatero


Una vez normalizada la lengua catalana gracias al trabajo de Pompeu Fabra, en 1918 tocaba a las escuelas catalanas ejercer su función de ser un transmisor de conocimientos, y por tanto de transmitir la lengua (las dos lenguas) a todos los niños y jóvenes catalanes. La escuela como transmisor de conocimientos, de todos los conocimientos sin excepción.

Pero empezó la pedagogía. Y ciertos maestros se hicieron "pedagogos", y empezó la "guerra pedagógica", entre "nuestros pedagogos" y "vuestros pedagogos", y el moco pedagógico se fue extendiendo sin límite.

En el siguiente artículo, de la "Veu de Catalunya" del 18 de mayo de 1918, hace exactamente cien años, encontramos todos los elementos de una guerra político-pedagógica en la que seguimos viviendo cien años después.

"Nuestros" pedagogos contra "vuestros" pedagogos.
Nuestros pedagogos de la "Assemblea de mestres nacionals catalans" contra vuestros gobernantes con "vuestra ineptitud pedagógica" imponiendo el castellano.
Nuestros pedagogos, que no son políticos, que no son "separatistas".

Y cada vez más pedagogía, más y más pedagogos, de uno y otro bando, para una guerra que no ha acabado.

Las víctimas de esta guerra fueron (son) maestros y alumnos, como aquel pobre maestro castellano que fue destinado a Cataluña y no hablaba el idioma de sus alumnos, que acabó dejando la docencia y se hizo alpargatero, Como aquellos niños que no hablaban el idioma de su maestro, niños que así no salieron de su analfabetismo.

Y con esta guerra medraron los políticos, que se alegraron del conflicto (qué terrible frase "...y entonces sí que tendremos que recordar con gusto el caso del maestro...") y medraron los pedagogos, de uno y otro bando, auténticos devoradores de canapés de tortilla de patata. Ninguno ha acabado nunca de alpargatero.






Veus del Magisteri
El català, idioma cooficial en les escoles de Catalunya (IV)

(La Veu de Catalunya, 18 de mayo del 1918, página 9)

El rètol d'aquestes quartilles haurà d'ésser sens dubte un dels principals temes a desenrotllar en la pròxima Assemblea de mestres nacionals catalans que tindrà lloc a la capital de Catalunya. Altres qüestions es tractaran d'interès vital per al Magisteri català, però aquesta de l'ús de la llengua nostra en les escoles de casa deurà ocupar preferència. Així ho suposem, donat que quasi mestres catalans estan d'acord en admetre el gran aventatge que reportaria dita implantació per a l'avenir dels nostres escolars. Si l'Assemblea així ho acorda, com no és d'esperar altre cosa, que decidiran els governants centralistes? Voldran demostrar la seva ineptitud pedagògica imposant altre cop el castellà? ¿No serà una opinió respectable el cos de “referèndum” dels mestres nacionals catalana acordant per unanimitat tal demanda? Aquest acord constituirà l'acte més ferm, de més palesa demostració de ço que venim defenent. Serà una Assemblea de tècnics, de facultatius que ho demanaran, No serà pas cap polític, cap indocumentat dins l'espinosa carrera de la educació; seran com ja hem dit, facultatius la gent que receptaran aquesta medicina per a tractar de curar un mal, l’analfabetisme, que a tots ens avergonyeix.

No vegin els governants de Madrid en la demanda dels mestres catalans separatisme, sinó unió; desig en volguer contribuir a un estat de floreixença que arreu sembla començar i que per llei natural ha de tenir els us fonaments en el conreu de la llengua de cadascun començada en escola. Si a pesar de la petició del plebiscit de mestres catalans continuen imposant-nos el castellà, serà voler que continui en nostres escoles la incomprensió de fins ara entre mestres i alumnes, i llavors si que recordarem amb gust el cas d'un mestre de llinatge castellà que fou destinat a Catalunya i, per tant, mai entès per sos deixebles, i que comprenent-ho així determinà plegar d’educar i fer-se espardenyer per a passar el temps.

TOMAS VICENS



Bonus Track. Hoy publica el diario El País este divertido video de un abogado americano entrando en cólera al oir hablar español a unos dependientes (Link). Se le acusa de racista. Mi capacidad irónica se ha agotado, lo dejo para otro día.