miércoles, 17 de febrero de 2021

Se sube el telón y aparecen seis olímpicos en matemáticas y una Borbón

Se sube el telón. 

Aparece la lista de los ganadores de la Olimpiada Matemática Catalana de este año (la fase regional de la Olimpiada matemática Española), que se presentarán a la final nacional que se celebrará en Elche en mayo, con opciones para clasificarse para la Olimpiada matemática Internacional en San Petesburgo en julio de este año:

Roger Lidón Ardanuy (4 ESO, Escoles Minguella, Badalona)  
Àlex Rodríguez García (2 bach, Ins Jaume Vicens Vives, Girona)
Bernat Pagès Vives (1 bach, Ins Jaume Vicens Vives, Girona)
Paula Esquerrà Giné (2 bach, Aula Escola Europea, Barcelona)
Ángel Rodríguez Salvador (2 bach, Oak House School, Barcelona)
Joana Pech Alberich (2 bach, Aula Escola Europea, Barcelona)
Ruben Carpenter (4 ESO, Institut Escola Costa i Llobera, Barcelona)
Gerard Grau García (1 bach, Aula Escola Europea, Barcelona)
Raquel Trull Baguena (1 bach, Ins Jaume Vicens Vives, Girona)


De los nueve mejores alumnos de matemáticas de todo Cataluña, tres son de una misma escuela: Aula Escola Europea, un lujoso instituto privado de la parte alta de Barcelona. Y otros tres provienen del un mismo instituto de Gerona, este público: El  Jaume Vicens Vives.

En cualquier otra parte del mundo, semejante concentración de talento sería tema de análisis y debate. Aquí no. 

Se baja el telón.

Se sube el telón. 

Aparece la infanta Leonor, que estudiará el bachillerato en el colegio Atlantic College de Gales.



Se baja el telón.

¿Como se llama la película?

Bachillerato Internacional. En un instituto público o privado, en Barcelona, Gerona o Gales, sean ricos o no, todos ellos estudiarán las mismas materias, con el mismo rigor, con la misma exigencia, y finalmente deberán superar un exigente examen final. Se llame Borbón o García.

El bachillerato internacional se caracteriza por su calidad, por su nivel de exigencia, y también por su sobriedad, por su austeridad. Como podemos leer, por ejemplo, en 


"...El primer paso entonces no será, en el futuro colegio de la Princesa, que esta tenga que escuchar a un profesor perorar sobre tal autor: tendrá que ser ella la que tome su texto paradigmático, Sobre la libertad, de 1859, y se ponga a leerlo..."

Sí, en el Bachillerato Internacional los estudiantes deben leer libros ¿te lo puedes creer? ¡Libros!
Es un aprendizaje tradicional, basado en la lectura de libros y en exámenes rigurosos. Sin tecnología embrutecedora ni estupideces new age como el mindfullness.

Y el telón no se vuelve a levantar, porque, por lo que parece, no todas las películas son para todos los públicos, aunque algunos nos neguemos a aceptarlo.

lunes, 25 de enero de 2021

En el interior del burdel educativo

Me refería yo en una entrada anterior al profesorado como palanganeros el burdel educativo.
Y me gustaría volver sobre ello, porque tal vez las nuevas generaciones de profesores y profesoras ya desconocen ciertos conceptos, y porque el rigor exige solo hablar de las cosas que uno conoce, sin frivolidades.

Cuando hablamos de burdeles, sé de qué hablo.

Tendría yo unos catorce años cuando mi padre me llevó por primera vez al barrio chino de Barcelona. En una de las calles aledañas al Puerto. La Calle Reina Cristina. Ahora será una calle llena de restaurantes para turistas como todo el resto de Barcelona, pero aquello eran los años ochenta, la Barcelona preolímpica, y aquella calle era la calle del deseo.

Allí estaban ellas, detrás del escaparate de vidrio. En fila, una al lado de la otra, casi todas ellas maravillosas negras de senos hiperbólicos, y con un cartoncito con la lista de cosas que hacían, y el precio.

Porque la cosa iba de precios. De qué hacía cada una y a qué precio. 

- Venga, escoge una, que no tenemos toda la tarde.  Me decía mi padre, 

Total, a él con una de 500 pesetas le hubiera más que sobrado, pero yo quería más, vive Dios que quería más. Mucho más.

Daría todo por no ser tan de ciencias, por poder expresarte lo que sentía en aquel momento, aquel chaval pegado al cristal, sin pestañear siquiera, con los ojos de una a otra, con los ojos llenos de deseo.

Y era duro escoger entre tantas opciones. ¡Mira que había! Todas por 2000 o 2500 pesetas tenían trigonométricas, y los chavales pasábamos la calculadora a grados hexadecimales y soñábamos con ser marinos mercantes ¡Contramaestre, 21,543 grados a estribor!  ... y hacían todas logaritmos..., pero por 4000 0 5000 , ¡Oh, Dios! ¡Te pasaban a hexadecimal y binario! 

Que no te equivoques, eh, que no es como ahora, que yo con catorce años para pasar a binario, octal, decimal y hexadecimal no necesitaba más que cerrar los ojos, pero tener una calculadora científica era la ostia.

Los más mayores recordarán aquella calle del puerto de Barcelona, la calle de los bazares del puerto, donde se vendían las calculadoras científicas, donde compré mi primer ordenador Spectrum, y el primer vídeo VHS Amstrad... 

Pero han pasado cuarenta años de aquello, y seguimos pidiendo a los alumnos las mismas calculadoras CASIO. Y aquellos objetos tecnológicos de hace casi medio siglo son ahora objetos tecnológicamente anticuados. Sí, las calculadoras son objetos anticuados.

Cualquier chaval tiene en su bolsillo un teléfono móvil un millón de veces más potente, más versátil y con mejor pantalla que una calculadora CASIO. Y eso sin contar con productos on-line como "Wolfram Alpha".

La empresa CASIO (sobre)vive vendiendo productos anticuados porque los profesores de secundaria seguimos exigiendo en el día a día de nuestras clases el uso de este producto anticuado. Por pura inercia.

Incluso me atrevería a decir que es dañino, pues mata el cálculo mental, que es cada día más necesario.

¿De qué estaba hablando? Ah, sí, de burdeles educativos. De la marca CASIO y de las generosas ayudas económicas que da a las asociaciones de profesores de matemáticas. Sé de que hablo, que durante años fui secretario de ABEAM, la principal sociedad de profesores de matemáticas de Catalunya, y sé las generosas ayudas económicas que CASIO (a través de FLAMAGAS) ingresaba en ABEAM. 

Y así se entiende, vaya si se entiende, el encendido discurso pro-calculadoras que encontramos en la página web de FEEMCAT



Y en la página web de la Asociacion de Profesores de Matemáticas , toda ella llenita de... logotipos de CASIO:


Y así seguirá todo, mientras CASIO siga pagando por seguir manteniendo en el mercado un producto, las llamadas "calculadoras científicas" totalmente obsoleto. Y la prueba de matemáticas seguirá siendo un examen que gira alrededor de la calculadora científica CASIO, porque si no fuera por ello, CASIO se tendría que comer las calculadoras que fabrica. ¿O es que alguien cree que un ingeniero o ingeniera todavía usa calculadora científica?

No te equivoques, no es pedagogía, es una pura cuestión de dinero.



miércoles, 25 de noviembre de 2020

La guerra está acabando, la derrota es inminente.

Con el obsceno descaro del que se sabe victorioso, leemos en el diario El País de hoy (link):

[...]El concepto de pérdida de curricular, recurrente a lo largo de varias reformas y en varios países no es una mera reducción en la extensión, sino un cambio en la óptica curricular: se sustituye la acumulación enumerativa enciclopedista por la profundización del conocimiento que se elige como esencial. En este sentido, el menos se convierte en más solidez, uso y profundización del conocimiento”, indica el documento[...]"

¿Eso del "menos se convierte en más", donde lo habré yo leído? ¡Qué te voy a contar!... en nuestros oídos resuenan la palabras proféticas de Orwell en su obra "1984":

"...Creerás, seguramente, que nuestro principal trabajo consiste en inventar nuevas palabras. Nada de eso. Lo que hacemos es destruir palabras, centenares de palabras cada día. Esta­mos podando el idioma para dejarlo en los huesos. De las palabras que contenga la onceava edición, ninguna quedará anticuada antes del año 2050—...."

"...La destrucción de las palabras es algo de gran hermo­sura. Por supuesto, las principales víctimas son los verbos y los adjetivos, pero también hay centenares de nombres de los que puede uno prescindir. No se trata sólo de los sinóni­mos. También los antónimos. En realidad ¿qué justificación tiene el empleo de una palabra sólo porque sea lo contrario de otra? Toda palabra contiene en sí misma su contraria. Por ejemplo, tenemos «bueno». Si tienes una palabra como «bue­no», ¿qué necesidad hay de la contraria, «malo»? Nobueno sir­ve exactamente igual,"


Lo vengo diciendo desde hace años en este blog: La guerra está acabando, y nuestra derrota es inevitable . Las escuelas e institutos son un territorio conquistado por el enemigo. Al gremio docente, cautivo y desarmado, solo le queda aceptar la derrota. Pero nos queda huir al bosque. La obra Farenheit 541 es especialmente sugerente:

 [...]Siempre estamos viajando, y no queremos enterrar la película y regresar después por ella. Siempre existe el riesgo de ser descubiertos. Mejor es guardarlo todo en la cabeza, donde nadie pueda verlo ni sospechar su existencia. Todos somos fragmentos de Historia, de Literatura y de Ley Internacional, Byron, Tom Paine, Maquiavelo o Cristo, todo está aquí. Y ya va siendo tarde. Y la guerra ha empezado. Y estamos aquí, y la ciudad está allí, envuelta en su abrigo de un millar de colores. ¿En qué piensa, Montag? —Pienso que estaba ciego tratando de hacer las cosas a mi manera, dejando libros en las casas de los bomberos y enviando denuncias[...]

[...]Somos ciudadanos modélicos, a nuestra manera especial. Seguimos las viejas vías, dormimos en las colinas, por la noche, y la gente de las ciudades nos deja tranquilos. De cuando en cuando, nos detienen y nos registran, pero en nuestras personas no hay nada que pueda comprometernos. La organización es flexible, muy ágil y fragmentada. Algunos de nosotros hemos sido sometidos a cirugía plástica en el rostro y en los dedos. En este momento, nos espera una misión horrible. Esperamos a que empiece la guerra y, con idéntica rapidez, a que termine. No es agradable, pero es que nadie nos controla. Constituimos una extravagante minoría que clama en el desierto. Cuando la guerra haya terminado, quizá podamos ser de alguna utilidad al mundo[...]


Divulguemos conocimiento. Vivamos el conocimiento. Seamos conocimiento vivo. El bosque ahora es Internet, las redes sociales... Allí estaremos, siguiendo las viejas vías, durmiendo en las colinas... De Blogger a Facebook, de Mega a Instagram...

¿Por cierto, conoces la biblioteca TooMuch

sábado, 3 de octubre de 2020

Ole tus cojones, Romanones

 He dedicado unos días a la lectura de "Notas de una vida (1868-1912)", la autobiografía de Álvaro de Figueroa,  Conde de Romanones, el último cacique castellano.


Tediosa, almidonada, un retrato en posición de gesta sin más objetivo que ensalzar su imagen. Aburrida como una ostra, pero ostra con perla: 

...Lo indispensable para gobernar no se aprende en los libros. Para ello no se ha escrito aún el texto único. Todo depende de la inspiración de cada momento, del golpe de vista para apreciar las circunstancias y los hombres, para advertir los peligros, para descontar lo por venir. Esto no quiere decir que no sean provechosos los libros. Lo son, y en alto grado. Pero quien gobierna puede aprovecharse de cuanto encierran los libros sin haberlos abierto; para ello ni aun tiempo debe tener; basta con que halle a su lado a alguno que se queme las cejas en sus lecturas, un técnico; que los técnicos son utilisimos cuidando de no sacarlos de su esfera porque fuera de ella son harto peligrosos. En la vida, y sobre todo en el Gobierno, constituye especial talento saber aprovecharse del talento de los otros....

Ole tus cojones, Romanones.

Tenemos que estudiar el siglo diecinueve, lo digo como inversión de futuro. Porque tal vez algún día los historiadores tendrán que alargar el siglo diecinueve hasta bien entrado el siglo veintiuno. Y volveremos a hablar de caciques, y de analfabetismo, y de una educación orientada a formar técnicos competentes, pero incultos para todo lo que "salga de su esfera", una educación basada en "competencias básicas"...


miércoles, 1 de julio de 2020

La jubilación llega, la lucha continúa

Ayer se jubiló Fernando de la Cueva.

Escribía yo hace unas semanas, a modo de provocación, que "los profesores y responsables educativos hemos asumido nuestra condición de palanganeros del burdel educativo."  (link)

Fernando jamás aceptó la condición de palanganero. No. El luchó hasta el último momento.

Pidió que le dejaran dar clase en paz, pidió seguir utilizando el libro de papel, como siempre. Se rebeló contra el dictado de las editoriales y su miserable modelo comercial de "licencias digitales", basura educativa envuelta en celofán digital. Llevó su caso hasta el defensor del pueblo, sin éxito.

Su caso apareció en los medios de comunicación:

Reportaje en el diario "El Periódico de Aragón", el 6-10-19
https://www.elperiodicodearagon.com/noticias/aragon/me-senti-saco-boxeo_1388951.html?utm_source=noticias_diario&utm_medium=newsletter&utm_campaign=2019-10-06

Entrevista radiofónica en "Por fin no es lunes", de Onda Cero Radio, el  28-9-19
https://www.ondacero.es/programas/por-fin-no-es-lunes/podcast/entrevistas/la-rebelion-analogica-el-profesor-de-matematicas-de-los-libros-de-papel_201909285d8f02960cf260a8c23730fa.html

Entrevista radiofónica en "Mediodía COPE", el 19-9-2019
https://www.cope.es/programas/mediodia-cope/noticias/libros-antes-que-tablets-profesor-recupera-una-edicion-2008-para-dar-sus-clases-matematicas-20190919_501830

Reportaje en el diario "Heraldo de Aragón", el 1-10-19
https://www.heraldo.es/noticias/aragon/2019/10/01/un-profesor-de-matematicas-reparte-120-libros-en-sus-clases-ante-la-imposicion-de-tabletas-1336402.html#

Intervención en el programa de la TV autonómica balear "Cinc Dies" de IB3, el 7-10-19
https://ib3.org/cincdies?pl=1&cont=ab966f78-16f7-4401-8001-fad05ad59103&t=2037,2250

Reportaje en el diario "El Mundo",  17-9-2019
https://www.elmundo.es/espana/2019/09/17/5d7fe2d421efa095348b45c3.html

La jubilación es un hecho puramente administrativo. Los jóvenes de Zaragoza ya no tendrán el lujo de recibir tus clases, pero la lucha continúa.

Que nadie se equivoque. Esta no es una guerra de los que "estamos dentro", ni de los que "seguimos en activo". No podemos aceptar que el sistema educativo se convierta en un infierno en el que los profesores tradicionales hagamos de lacónicos virgilios. La lucha nos concierne a todos como ciudadanos, jubilados y no jubilados. Hay que luchar, desde dentro y desde fuera, antes y después de la jubilación, siempre.

Y para empezar su nueva etapa, Fernando nos propone la lectura de un libro: "Elogio del papel. Contra el colonialismo digital", de Roberto Casati (link)


No sé tu, pero yo ya tengo lectura.

jueves, 25 de junio de 2020

¡Viva Portugal!

Cuando te vengan con chorradas educativas de un país lejano
¡Responde tú con el dato concreto del país de al lado!

Me he entretenido unos días en traducir y resolver la prueba de selectividad de matemáticas del año pasado de Portugal.


Una prueba exigente, de temario amplio, con calculadora y sin calculadora, con geometría, con trigonometría, con probabilidad y estadística, con combinatoria, números complejos, progresiones, cónicas...

Sin la demencial obsesión que tenemos aquí por las matrices 3x3, los sistemas sobresaturados de parámetros o por las derivaciones de funciones absurdamente barrocas.

Comparada con la portuguesa, las diecisiete (!) pruebas españolas destacan por su mediocridad.

Y entre toda esta mediocridad, destaca sin duda la prueba catalana, que, además de todas estas carencias y de destacar por encima de todas por su extrema anorexia, carece desde hace una década de todo el bloque de la probabilidad y estadística. Precisamente la matemática con más aplicaciones prácticas en la vida real, la más necesaria, sí, la de las epidemias...  ¿Es un fet diferencial català?

Los jóvenes catalanes llevan más de una década sin saber lo que es el teorema de Bayes o la distribución normal. Bueno, sí, lo saben por la serie Big Bang Theory:



¿Por qué? ¿Qué consecuencias tiene toda esta mediocridad institucional? ¿Por qué los jóvenes de Portugal acaban su etapa preuniversitaria con una prueba de matemáticas cien veces más exigente que la española?

domingo, 14 de junio de 2020

La verdad sobre Eduard Vallory

Nunca como ahora se había hablado tanto de educación. Las redes sociales no dan abasto, se  debate incesantemente sobre el modelo educativo que debemos seguir durante y después del confinamiento.

Mal camino.

¡Profesores de España, parad!
¡Docentes españoles, no sigáis por ese camino!

Volved a vuestros habituales quehaceres:
Que el músico no deje la guitarrita
Que el filólogo no abandone a Quevedo
Que el biólogo no deje de hacer modelos de plastelina

No salgáis del paraiso de los saberes concretos.
No os perdáis por los saberes generales
No mordáis la manzana del bien y del mal.
No queráis saberlo todo.

Anoche me pasé hasta las tres de la madrugada resolviendo un problema de combinatoria de cuatro embajadores y sus cuatro consejeros, que tienen que sentarse alrededor de una mesa redonda de 12 asientos. No te miento, lo puedes encontrar en la página 17 de este dossier. Nunca hasta ahora había comprendido cómo soy de afortunado por poder hacerlo. Pero en otro tiempo yo me interesé por la educación.

En Cataluña se da la mayor densidad de expertos educativos por kilómetro cuadrado de todo el mundo. Y por encima de todos sobresale la figura magnífica de Eduard Vallory, el iluminado, el luminoso, the chosen one, el guía espiritual de todos nosotros. El que, sin haber pisado en su vida un aula de instituto, atesora todas las claves de la educación del siglo XXI, nos muestra el camino.

Resulta, yo te explico, que nosotros los profesores "tradicionales" somos como los caracoles, que arrastramos un pesado caparazón de conocimientos. El educador del siglo XXI debe ser más bien como la babosa, todo músculo... ¿Pero quién soy yo para glosar la palabra del Maestro?

Yo he divulgado su palabra en este humilde blog. Y recogí todo lo que él decía, y todo lo que de él se decía.

Pues un buen día, hace unos años, me comenta un amigo –Oye, mira La Vanguardia de hoy, que sale el Vallori. Y yo entré en la web de La Vanguardia, y busqué y busqué, y no encontré nada. ¡El artículo había desaparecido!

Pero recordé que Google, además de mirar las páginas que encuentra, siempre guarda una copia de ellas ¡Y allí estaba! la noticia había sido borrada horas después de haberse publicado, pero Google había conservado una copia. Y la publiqué en mi blog, para que de Él nada se perdiera.

El artículo habla de no sé qué de una agenda Moleskine, y de todo lo que en ella estaba apuntado. Que en ella aparece el nombre de Vallory, que estaban organizando el sistema educativo de la República Catalana independiente, y que iba a ser "sin maestros funcionarios"

Pero ¿por qué La Vanguardia publicó una noticia y horas después la borró? Qué sé yo. Yo solo soy un pobre matemático.

Todo se va complicando, pero aún, dirás, somos personas preocupadas por la educación, por el modelo educativo que necesitamos.

El año pasado contactó conmigo un periodista, Juan Pablo Cardenal. Estaba escribiendo un libro sobre el "procés" independentista catalán y recababa información sobre Eduard Vallory. ¡Y contactó conmigo!

Si, como decía antes, en Cataluña se da la mayor densidad de expertos educativos por kilómetro cuadrado del mundo, tiene sentido que aparezca el fenómeno del experto en expertos educativos, ¿Y acaso soy yo un experto en Eduard Vallory?

Le dejé bien claro que yo no soy ningún entendido en política, solo una persona interesada en el modelo educativo, y le comenté mi ciber-rescate del artículo desaparecido.

Hace unos meses salió a la venta el libro. Se llama "La telaraña". Lo compré, claro, para una vez que aparezco en un libro...


El libro no habla de educación, trata de política. De cómo funciona la política en el siglo XXI. De lobistas que se venden por dinero. De exdiplomáticos europeos reconvertidos en mercenarios al servicio de cualquier causa con muchos ceros. De Consultorías diplomáticas especializadas en asesorar movimientos de autodeterminación de todo el planeta. De congresistas americanos al servicio de cualquier causa que les llene el bolsillo. De cómo funciona la ONU, un gigantesco mercado de comisiones y comisionistas al servicio del dinero. Y de la ONU a la Unesco, y de la Unesco a la Unescocat, y de la Unescocat a Vallori.

Money makes the world go round cantaba Liza Minelli.

Leo: "La ONU es un gigante burocrático que abruma y que además es difícil de definir [...] Es el lugar idóneo donde promover causas perdidas. No hay mejor escaparate que la ONU cuando se trata de vender una mercancía, la que sea, pues mucho de lo que allí ocurre tiene que ver con hacer lobby..."

Dinero, muchísimo dinero. En canapés de tortilla de patata, en ganar simpatizantes y adeptos, en Washinton, en Bruselas, en Ginebra...todo funciona a base de dinero. En política todo se compra y se vende, también el cariño verdadero.

¿Y la educación, qué fue de ella? La educación sencillamente no existe, sencillamente importa una mierda. Y esa es la verdad, la puta verdad, como diríamos en mi barrio.

Que los políticos se acercan a nosotros como aquellos señoritos que los jueves por la tarde bajaban al parque a burlarse de las criadas en su tarde de paseo.

Para una vez que salgo en un libro, es sobre el poder del dinero.

¿Qué sé yo de todo esto? Lo mejor es volver al paraiso del conocimiento concreto, de los cuatro embajadores, con sus cuatro consejeros, que se sentaban en una mesa de 12 asientos. Los embajadores en lugares pares, y al lado sus respectivos consejeros...