sábado, 5 de octubre de 2019

Conocimiento y aprendizaje en el siglo XXI

En el Heraldo de Aragón encontramos la noticia (link) de un rebelde de la docencia. Un rebelde con canas (porque actualmente los rebeldes educativos peinamos canas):



El profesor Fernando de la Cueva, con más de 30 años de experiencia, se rebela contra la imposición digital de las tabletas y recopila para sus alumnos 120 libros de texto "antiguos", del 2008, con la ayuda de las familias y compañeros, que reparte entre sus alumnos. Lo hace en contra del criterio de la dirección de su instituto, el IES Clara Campoamor de Zaragoza, en su pretensión de imponer la compra por parte de las familias de ordenadores Chrome Book de 400 euros y el uso exclusivo de materiales digitales, materiales cuyo uso implica el pago de "licencias digitales".

Este profesor no quiere imponer nada a nadie. Él solo pide que le dejen hacer su trabajo, con las herramientas didácticas que él considera convenientes:

[...]"Vaya por delante que soy un defensor de que cada profesor trabaje con los medios que estima más oportunos. Me revuelvo ante las prohibiciones y las imposiciones. Trabajo siempre combinando los medios analógicos y digitales. Pero soy yo el que decide cuándo y cómo se han de emplear", deja claro este profesional para evitar malentendidos. Recuerda que fue "pionero" en el empleo de medios informáticos desde su primer año en las aulas, en 1988.[...]


Un detalle muy importante: Este profesor recupera libros de texto "antiguos" en papel, comprados hace años por las familias, propiedad por tanto de las familias, libros que no caducan, libros que se pueden usar años y años. Por el contrario, para usar los libros de texto "modernos" digitales hay que pagar anualmente las llamadas "licencias digitales", nunca son tuyos, tuyo solo es el derecho temporal para acceder a ellos mediante conexiones ADSL que también tienen que pagar las familias. Insisto: El libro de texto digital hay que pagarlo cada año, el mismo libro.

Las editoriales dejan de ser por tanto de ser productores de materiales didácticos para convertirse en gestores del acceso a "sus" materiales didácticos. En vez de ofrecer cultura, su objectivo ahora es impedir el acceso a la misma a aquellos que no pueden pagar la cuota impuesta. Esta aberración moral ya la vivimos hace diez años en Catalunya con el nefasto proyecto "Educat1x1", que afortunadamente se llevó por delante la crisis del 2009.

¿Quién se acuerda de los inicios de Internet? Hace veinte años empezó como una red no comercial que aprovechaba la línea de teléfono convencional para comunicar ordenadores mediante rudimentarios modems, y ahora es un monstruo comercial, que exige a los hogares el pago mensual de 50 o 60 euros, y todo para mayor gloria del peor embrutecimiento consumista.

Pero volvamos a la noticia. Otro detalle muy importante es que el criterio de este profesor, con sus treinta años de experiencia docente, importa un pimiento a las autoridades educativas. Me importa a mí que escribo sobre él. Te importa a ti que lees este y tantos otros blogs alternativos. Importa a la mayoría de la comunidad de docentes, que vemos con preocupación el evidentísimo proceso de degradación de la educación. Pero para las autoridades educativas, sencillamente es invisible. En general, el profesor tradicional, con criterio propio, con personalidad, es molesto, incómodo, hostil, es muy poco "siglo XXI".

¿Qué es el aprendizaje en el siglo XXI? ¿Qué es el conocimiento en el siglo XXI? ¿A quién escuchan los dirigentes educativos? Sin salirnos de las matemáticas, la clave la encontramos en el diario El País hace dos años, en una entrevista a Conrad Wolfram (link), uno de los gurús de la matemática moderna.


[...]Demasiadas horas de clase invertidas en aprender a calcular grandes divisiones y ecuaciones a mano. Ese es el gran fallo, según Wolfram, que apuesta por introducir la computación en las clases y dejar que sean las máquinas las que se encarguen del cálculo.[...]

Esto dice Conrad Wolfram, y las autoridades educativas le escuchan. Al profesor Fernando de la Cueva, con sus treinta años de experiencia docente, ni puñetero caso. Pero a Conrad Wolfram sí. ¿Y qué tiene Conrad Wolfram que no tenga Fernando de la Cueva? Que Conrad Wolfram entiende qué significa el conocimiento (y por tanto el aprendizaje) en el siglo XXI.

Conrad Wolfram es siglo XXI. Fernando de la Cueva no.

¿Quién es Conrad Wolfram? El hijo de Stephen Wolfram. Cuando se escriba la historia del siglo XXI, este personaje merecerá un capítulo entero.

Stephen Wolfram nació en Londres en 1959, aunque se educó en Eton, Oxford y Caltech. Publicó su primer trabajo científico a la edad de quince años, y alcanzó el doctorado en física teórica con tan solo veinte. Estamos hablando, pues, de una de las mentes más brillantes del siglo pasado, un genio de las matemáticas y la física, llamado a ocupar cátedra en cualquiera de las más prestigiosas universidades del mundo.

Pero resulta que Stephen está obsesionado con una idea propia, llamada "autómata celular" (link), un concepto tan rupturista, tan rompedor con la física y matemática oficial, que ninguna universidad aceptará jamás como línea de trabajo. Ni siquiera para un genio como Stephen.

Stephen Wolfram solo quiere investigar "Autómatas celulares" y sabe perfectamente que ninguna universidad le permitirá hacerlo. Decide que su futuro no está en la universidad, que él quiere ser libre para poder investigar lo que desee, y que para ser libre necesita ser millonario. Y que para ser millonario necesita fundar una empresa, producir algo que dé mucho, muchísimo dinero.

¿Y qué puede producir un genio de las matemáticas? Stephen Wolfram, como profesor universitario, tiene acceso a multitud de programas para resolver los más variados problemas matemáticos: Los algoritmos más potentes para resolver las ecuaciones más complicadas, los programas más avanzados para gestionar los modelos matemáticos más complejos. Stephen Wolfram se encierra en su casa en 1986 y durante dos largos años integra en un único programa comercial todos los algoritmos matemáticos más potentes conocidos hasta el momento en un único programa al que llama "Mathematica".

Mathematica es el programa más potente y ambicioso jamás creado para resolver y gestionar cualquier tipo de problema en matemáticas, física e ingeniería. Resuelve hasta las más complicadas ecuaciones, gestiona con solvencia las más retorcidas expresiones matemáticas. Es una maravilla. Una maravilla que cuesta más de 3000 euros.


Una maravilla que (¡Aquí está la clave!) nadie sabe cómo funciona. Porque aquellos algoritmos que circulaban libremente ahora están encapsulados, ocultos en las tripas de un programa cerrado, absolutamente opaco. Stephen tuvo que litigar judicialmente con alguna universidad que reivindicó la propiedad intelectual de algunos de los algoritmos que incorporó en Mathematica, pero finalmente, en 1988, el programa Mathematica era ya una realidad.

Insisto: Mathematica te resuelve las ecuaciones, pero no te dice cómo te las resuelve. Por lo tanto, siempre necesitarás tener instalado Mathematica. Siempre tendrás que pagar la licencia de uso de Mathematica. Paga, paga, paga y sigue pagando.

Y gracias a Mathematica, Stephen se hizo millonario. Y Conrad Wolfram, su hijo, es el director actual de la empresa, mientras el padre se dedica a sus "autómatas celulares". En la foto superior, la flor roja que sostiene en la mano es el logo de Mathematica.

Y ahora sí, esvolvamos a escuchar a Conrad Wolfram, como gurú educativo, cuando dice a las autoridades educativas del mundo, (que a él sí escuchan):

[...]Demasiadas horas de clase invertidas en aprender a calcular grandes divisiones y ecuaciones a mano. Ese es el gran fallo, según Wolfram, que apuesta por introducir la computación en las clases y dejar que sean las máquinas las que se encarguen del cálculo.[...]

Ya... Dejad que sean las máquinas las que calculen las ecuaciones. Dejad que sea mi programa, por el que pagaréis 3000€ la licencia. Que necesitaréis comprar hoy, mañana, siempre. Pagad, pagad y seguid pagando, capullos.(lo de "capullos" es cosa mía, me imagino que él dirá "fuckers", "losers" o algo así)

Volvamos, finalmente, a nuestro humilde profesor Fernando de la Cueva, con sus libros en papel, ya pagados. Que no pide nada. Que enseña a resolver ecuaciones. Que enseña conocimiento para que los estudiantes puedan ser libres, para que no tengan que pagar 3000 euros. ¡Qué osadía! ¡Qué atrevimiento! ¡Cuánta grandeza!

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Un pequeño homenaje

Ayer murió Antonio Romo, mi padre.
Con su vida ¡Se podría escribir una novela!
Con veinte años, la mili le sacó de la pobreza de un pueblo malagueño,
En la mili se sacó el carné de conducir, y entró de chófer de un coronel
El coronel le recomendó a un amigo suyo, un ricachón catalán, y así
llegó mi padre a Cataluña, hace más de cincuenta años.
Antonio Romo, el chofer particular de Fernando Coll Picard,
el dueño de la cervecera Damm, su chófer, su mayordomo, su hombre de
confianza, jamás  hubo servidor más leal,
jamás hidalgo catalán tuvo escudero más fiel que él contigo.
Y él  fue para tí tu señor, tu jefe, tu Dios. Lo fue todo para ti ¡Más que tus hijos!
Te llevó por todo el mundo, siempre en los mejores hoteles, los más lujosos
restaurantes, siempre juntos...
¡Nadie escribirá vuesta novela!
La de aquel burgués catalán y de su fiel servidor hasta el último  día,
aquel día que no te renovaron el carné de conducir, aquel día que tus hijos
nos enteramos de tu secreto, el Alzeimer que te comía por dentro.
Aquél día murió tu alma, ayer murió tu cuerpo.

Qué afortunados hemos sido los catalanes por
haber tenido escritores como Vázquez Montalbán, Eduardo Mendoza o Juan Marśe,que tan buena literatura hicieron con toda aquella maravillosa materia humana. Que han dejado testimonio de vuestras vidas, del alma de los charnegos.

Una cosa tenían en común los dos, el burgués catalán y el charnego andaluz:
Ambos despreciaban la lengua catalana.
Mi padre jamás aprendió una sola palabra de catalán.
¡Pero si apenas sabía leer el periódico sin mover los labios!
Pero que sí, que no le dió la gana. El siempre decía
«mientras en la Junquera haya un letrero bien grande que diga «España»...»
De tí, y solo por eso dijo nuestro president Torra aquello de

«Carroñeros, víboras, hienas. Bestias con forma humana, sin embargo, que destilan odio. Un odio perturbado, nauseabundo, como de dentadura postiza con moho, contra todo lo que representa la lengua. Están aquí, entre nosotros. Los repugna cualquier expresión de catalanidad. Es una fobia enfermiza. Hay algo freudiana en estas bestias. O un pequeño bache en su cadena de ADN. Pobres individuos! Viven en un país del que lo desconocen todo: su cultura, sus tradiciones, su historia. Se pasean impermeables a cualquier evento que represente el hecho catalán. Los crea urticaria. Los rebota todo lo que no sea español y en castellano»

Pero ¡Fíjate tú! Tu jefe, tu Dios, el Sr.Coll Picard, catalán, pero catalán catalán, perteneciente a una de las familias burguesas catalanas de rancio abolengo catalán, ese, ese tampoco habló jamás  una palabra de catalán. Español sí, y inglés, y francés, pero catalán... Decía que el catalán era una lengua de pueblerinos, de payeses, de catetos, que con el catalán no se iba a ninguna parte. A él nunca le llamaron hiena ni nada de eso...

Y por el mundo fueron aquel catalán y su fiel escudero andaluz, riéndose de todos esos políticos miserables y mediocres, sabedores ambos de esas y todas las mentiras del mundo.  ¡Cuánta literatura!

¿Pero qué literatura habrá de nosotros, los hijos? ¿Quién escribirá una novela sobre nuestras vidas? los que nacimos ya catalanes, fuimos educados en Cataluña, nos hemos casado con catalanas... ¡Qué poca literatura la nuestra!





domingo, 4 de agosto de 2019

Condorcet y la educación de la República

[...] superación de la minoría de edad del
hombre, de lo cual él mismo es el responsable.
Minoría de edad quiere decir incapacidad
de servirse de su entendimiento sin la
orientación de alguien, minoría de edad de
la que él es responsable, ya que la causa no
reside en un defecto del entendimiento, sino
en una falta de decisión y de coraje de servirse
de éste autónomamente. iSapere Aude!
Ten el coraje de servirte de tu propio entendimiento.
Esta es la premisa de las Luces
(Kant, 1784)

De los seis matemáticos franceses asociados a la Revolución Francesa de 1789 ( Legendre, Lagrange, Monge, Laplace, Carnot y Condorcet), fue este último el que más insistió en la importancia de un sistema educativo básico y universal como elemento fundamental en la República.

Su obra "Bosquejo de un cuadro histórico del progreso de la mente humana" (link) es una pequeña historia universal de la tiranía y la opresión, en la que ordena el progreso humano en diez fases evolutivas, desde la más absoluta tiranía primitiva hasta llegar a la décima fase, la que instaurará su idolatrado Napoleón, en la que el hombre será, por fin, ciudadano plenamente libre.

La tesis de Condorcet es la siguiente: La tiranía y la opresión aparece siempre que unos individuos necesitan de otros individuos para interpretar el mundo, cuando necesitan que "se les explique las cosas".  Cuando el individuo necesita de "intermediarios" para aprender, cuando no es capaz de llegar por sí mismo al conocimiento, queda a merced de todo tipo de miserables embaucadores.

Estos "intermediarios" (los ha habido siempre: los antiguos sacerdotes, los políticos mediocres, los "expertos educativos" actuales...) explican el mundo sí, pero a su conveniencia, y se convierten en opresores o esbirros de los opresores. Son los "listos" que siempre ha habido a lo largo de la historia.

Así pues, el ser humano, nos dice Condorcet, solo podrá ser realmente libre cuando no necesite ya de estos "intermediarios",  cuando pueda aprender y llegar al conocimento por sí mismo. Y esta es la misión de la instrucción pública y universal de la futura República: Que todos los ciudadanos puedan tomar un libro, cualquier libro, sentarse en una silla y leerlo, sin necesidad de que nadie "se lo explique".

¿Cuantos bachilleres actuales pasarían esta prueba de ciudadanía? ¿Cuántos de nuestros jóvenes, incluso universitarios, son mínimamente autónomos en su aprendizaje, son capaces de tomar un libro y leerlo, entero? De hecho... ¿Cuántos de nuestros jóvenes leen algún libro? Asusta solo pensarlo. Toda la parafernalia multimedia, toda esa necesidad de asistencia cibernética en la que viven sumergidos nuestos jóvenes, ¿no es acaso síntoma de su miserable invalidez cognitiva?

Así como Lutero se atrevió a denunciar la "interpretación" del Papa en lo que es pecado o no lo es, convertida en un miserable mercadeo de bulas, así muchos profesores denunciamos la "intermediación" de la "nueva educación", es decir, en el poder dar títulos educativos a quien no se lo merece en absoluto. Y esta corrupción se extiende sin freno desde la educación infantil hasta el bochornoso mercadeo de másteres universitarios otorgados sin examen, mediante la presentación de "trabajitos", el equivalente adulto de la cartulina de macarrones pintados.

Para entender la idea de Condorcet podemos tomar como ejemplo la Catalunya actual, en la que un tal Eduard Vallory, un "iluminado" colocado por no-sabemos-quién en no-sabemos-qué cargo y cobrando no-sabemos-cuanto dinero público, se autoasigna la misión de guiarnos, de decirnos a nosotros, los profesores y maestros catalanes, pobres imbéciles, como debemos hacer nuestro trabajo. Mantengamos esta idea en la mente,  pues esto sería, para entendernos, la antítesis de una República. ¡Cómo vamos a inculcar la autonomía en nuestros jóvenes si incluso nosotros, los profesores, estamos necesitamos de estos gurús de medio pelo que no han pisado un aula en su vida!

Leemos en "Bosquejo de un cuadro histórico del progreso de la mente humana":

[...]La igualdad de instrucción cuyo logro puede esperarse, pero que debe ser suficiente, es la que excluye toda dependencia, forzada o voluntaria. Mostraremos, en el estado actual de los conocimientos humanos, los medios fáciles de llegar a este fin, aun para aquellos que no pueden dedicar al estudio más que un pequeño número de sus primeros años y, durante el resto de su vida, unas pocas horas de ocio. Haremos ver que, mediante una fortunada elección, tanto de los conocimientos en sí mismos como de los métodos de enseñarlos, se puede instruir a a la masa entera de un pueblo acerca de todo lo que cada hombre tiene necesidad de saber para la economía doméstica, para la administración de sus asuntos, para el libre desarrollo de su industria  y de sus facultades; para conocer sus derechos, para defenderlos y ejercerlos; para instruirse acerca de sus deberes, para poder cumplirlos bien; para juzgar sus actos y los ajenos, según sus propias luces, y no ser extraño a ninguno de los sentimientos elevados o delicados que honran a la naturaleza humana; para no depender ciegamente de aquellos a quienes el hombre está obligado a confiar el cuidado de sus asuntos o el ejercicio de sus derechos, para estar en condiciones de elegirlos y de vigilarlos, para no ser ya la víctima de esos errores populares que atormentan la vida con supersticiosos terrores y quiméricas esperanzas; para defenderse contra los prejuicios sólo con las fuerzas de la razón, para librarse de los señuelos del charlatanismo, que tendería trampas a su fortuna, a su salud, a la libertad de sus opiniones y de su conciencia, so pretexto de enriquecerle, de curarle y de salvarle.

Desde ese momento, los habitantes de un mismo país, al no distinguirse entre sí por el uso de un lenguaje más tosco o más refinado, al poder gobernarse igualmente por sus propias luces, al no estar ya limitados al conocimiento maquinal de los procedimientos de un arte y de la rutina de una profesión, al no depender ya, ni para los asuntos menores, ni para procurarse la menor instrucción, de hombres hábiles que los gobiernen por un ascendiente necesario, de todo ello resultará una igualdad real, puesto que la diferencia de las luces o de los talentos ya no puede levantar una barrera entre hombres a quienes sus sentimientos, sus ideas y su lenguaje permiten entenderse; de los que unos pueden tener el deseo de ser instruidos por los otros, pero sin tener la necesidad de ser conducidos por ellos; pueden querer confiar a los más ilustrados el cuidado de gobernarlos, pero sin estar obligados a entergarse a ellos con una confianza ciega. Es entonces cuando esa superioridad se convierte en una ventaja incluso para los que no participan en ella, cuando existe para ellos y no contra ellos. [...]


miércoles, 24 de julio de 2019

Trocitos de terror (Collage)

[...]Los franceses atribuyen el incendio de Moscú au patriotisme féroce de Rostopchine, y los rusos, al salvajismo de los franceses. En realidad, no existieron ni hubieran podido existir causas tales como para poder atribuir la responsabilidad a una o varias personas. Moscú ardió porque se encontraba en unas condiciones en que cualquier ciudad de casas de madera hubiera debido arder[...]

Un juez abre diligencias sobre la supuesta agresión a una alumna por dibujar una bandera española

[...]Moscú debió quemarse porque sus habitantes la habían abandonado y aquello era tan inevitable como el que se prenda fuego en un montón de virutas sobre el cual caen chispas durante varios días[...]

Según la denuncia, la maestra la agarró por la camiseta, la levantó y la echó de clase mientras la sujetaba por el cuello

[...]Moscú se incendió a causa de las pipas, de las cocinas, de las hogueras, del desorden de los soldados enemigos y de las personas instaladas en casas ajenas[...]

La niña pintó una bandera española con el lema ‘Viva España’ en la portada del álbum de trabajos del curso

[...]Por mucho que les agrade a los franceses culpar de ferocidad a Rostopchin y a los rusos decir que Napoleón era un malhechor y colocar una antorcha heroica en las manos de su pueblo, es imposible dejar de ver que no pudo existir una causa directa, ya que Moscú tenía que arder lo mismo que cualquier pueblo, cualquier fábrica o  cualquier casa abandonada por sus dueños en la que se instala gente extrangera[...]

La madre de la niña sostiene en su denuncia que la maestra la increpó después de que pintara una bandera española, con el lema “Viva España”, en la portada del álbum de trabajos del curso, de tema libre. Cuando la alumna se sentó en su silla, mantiene la denuncia, la tutora se le acercó por detrás, la levantó y la tiró al suelo, lo que provocó que la menor se golpeara en la espalda. Posteriormente, según la denuncia, la agarró por la camiseta, la levantó y la echó de clase mientras la sujetaba por el cuello.


[...]-¿Qué cree usted, Danilo Terentich? Parece que ese resplandor es de Moscú, ¿verdad? –dijo un lacayo.
El criado del conde no contestó y de nuevo reinó un profundo silencio. El resplandor aumentaba y se extendía cada vez más.
- ¡Dios nos libre!.. Hace viento y el tiempo está seco –dijo una voz.
-¡Fijaos cómo se extiende! ¡Oh Dios mío! ¡Señor, perdónanos a nosotros, pecadores!
-Ya lo apagarán, no temáis.
-¿Quién lo va a apagar? –exclamó de pronto Danilo Terentich, que había guardado silencio hasta aquel momento y hablaba con voz serena y pausada[...]

 la directora del centro ha remitido una carta a la familia de la alumna en que lamenta los hechos y se compromete a adoptar medidas organizativas para que en el futuro ninguna de sus hermanas coincida con la profesora.

[...]Al ver a Pierre, la mujer casi se arrojó a sus pies.
- ¡Padrecito! ¡Cristianos, ortodoxos! ¡Sálvenme, ayúdenme! –decía a través de los sollozos-. ¡La niña...! ¡La niña...! ¡Mi hija...! Hemos dejado a mi hija la menor... ¡Oh! ¡Oh! ¡Oh! Para eso te he mima... ¡Oh! ¡Oh! ¡Oh! [...]

La menor acudió con sus padres a urgencias del Hospital de Terrassa este pasado lunes 17 de junio con molestias en la espalda y en una mano. En este centro sanitario explicó al pediatra que la atendió, según recoge el parte médico que "en clase ha dibujado unas banderas de España acompañadas de la frase "Viva España" en el álbum de fin de curso" y que "la profesora al verlo le ha gritado, la ha cogido de la camiseta y al hacerlo la niña ha caído contra el suelo golpeándose en la espalda, y posteriormente la ha cogido del cuello para sacarla de clase".

[...]- Usted es un hombre noble –añadió la mujer dirigiéndose a Pierre-. Se ha incendiado la casa de al lado y ha empezado a arder la nuestra. La muchacha empezó a dar gritos y todos nos pusimos a recoger las cosas... [...]

Los hechos ocurrieron en clase por la mañana. Cuando la madre fue a recoger a la niña a las 13.00 horas se la encontró llorando. Fueron a explicar lo sucedido a la directora, que les prometió que hablaría con la profesora. Por la tarde, sobre las 17.00 horas, fue cuando los padres llevaron a la niña a Urgencias. Al salir, presentaron una denuncia ante los Mossos d'Esquadra.


[...]- Al buscar a los niños, no pudimos encontrar a Katia. ¡Oh! ¡Oh! ¡Oh! Señor... –exclamó echándose a llorar de nuevo-. Mi hija querida se ha quemado, se ha abrasado... [...]




Obra: "Collage con fragmentos de terror". Composición mixta de "Guerra y Paz, Tomo II, Tolstói" y prensa del día de ayer (negrita).
Autor: Gerard Romo, 2019.


https://www.lavanguardia.com/vida/20190723/463673449213/diligencias-maestra-agresion-alumna-bandera-espanola.html

https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20190723/463676231545/un-juzgado-investiga-la-presunta-agresion-de-una-maestra-a-una-alumna-tras-dibujar-la-bandera-espanola.html

https://www.elperiodico.com/es/politica/20190723/investigacion-agresion-maestra-alumna-pintar-bandera-espanola-7565723

viernes, 12 de julio de 2019

Prueba PAU de matemáticas (Italia vs España)

En Italia existe una única prueba PAU, la temida (y respetada) Maturità. Todos los jóvenes italianos realizan la misma prueba, el mismo día y a la misma hora, de Venecia a Sicilia.

Este año, por primera vez, la prueba de matemáticas y la prueba de física se fusionan en una única prueba. Una apuesta valiente, que obligará a los profesores de matemáticas a renovarse, a salir de la "zona de confort" de las abstracciones. (link) (este primer año con una cierta polémica: link). Problemas que se plantean en un contexto físico pero que se resuelven con técnicas matemáticas, y problemas matemáticos aplicados a la física. Una motivación para la renovación enriquecedora de ambas asignaturas.

Un examen serio, de seis horas de duración, a la altura de una educación secundaria seria ("Il Liceo") digna, exigente, respetada, de seis años de duración. Una prueba que es un reto para el estudiante y por consiguiente para el docente.

Mientras tanto, en España, existen 17 pruebas diferentes, aquí cada región, comunidad autónoma, nacionalidad, nación, régimen foral o república por constituir tiene la suya propia, compitiendo entre ellas por a ver quién la hace más fácil, a ver quién obtiene una media más alta. Todo el mundo conoce la tampa: Aunque se mantiene el temario oficial, el temario real, "lo que entra", se reduce año tras año. En concreto en Catalunya el nivel pasa ya lo ridículo y entra en lo patético. Las pruebas las redactan comités opacos, controlados políticamente, vendidos a los intereses bastardos de los políticos, traidores a todo criterio académico. Cualquier novedad, cualquier cambio por mínimo que sea y afecte a la media, se convierte siempre en un escándalo mediático (link). Esos "expertos educativos", esos "agentes del cambio", esos miserables con el carnet del partido entre los dientes, que hunden el sistema educativo en la más absoluta miseria.

La Federación española de profesores de matemáticas acaba de redactar un comunicado oficial (link) (link) en el que denuncia el bajísimo nivel de la prueba española. De las pruebas españolas. De todas ellas. De las diecisiete. Un comunicado que en sí mismo es una declaración de impotencia, de rendición ante la mediocridad imperante, impuesta por una clase política mediocre y miserable hasta la nausea. Cataluña abanderada y principal protagonista de una España enfangada en el charco del provincionalismo decimonónico más rancio, en las antípodas del internacionalismo enriquecedor.

SÍ A LA SELECTIVIDAD ÚNICA

SÍ A LA REVÁLIDA


domingo, 30 de junio de 2019

...Y la maestra explotó (Chernobil educativo, segunda parte)

Decía hace dos semanas lo recomendable que es «Chernobyl», la serie de HBO, y lo útil que es para comprender la realidad educativa y política de Catalunya.

Hace una semana, una niña de diez años en una escuela de Terrassa pintó unas banderas españolas y unos «visaspañas» en su libreta. La maestra explotó (Link). La serie "Chernobyl" nos ofrece todas las claves para analizar este caso.

Una central nuclear es limpia, no contamina, no genera humos ni  residuos. Es perfecta.

En las escuelas catalanas se puede hablar de todo, la libertad de expresión es sagrada.

Pero las barras de uranio son peligrosas, y hay más de doscientas en el nucleo del reactor.

Las barras de las banderas son peligrosas. Dos en la española, cuatro en la catalana, son barras rojas de sangre. La bandera española es especialmente radioactiva, será porque tiene las barras más gordas.

El director de la central nuclear, asustado, pulsa el botón rojo de seguridad «¡Que se pare el núcleo!»

La maestra activa el botón de seguridad: «¡No quiero que dibujéis banderas!». La maestra no quiere problemas, si no hay banderas no hay problemas, prohíbe ¡prohíbe! a los niños dibujar banderas.

Pues fue pulsar el botón y el núcleo va y explota.

Pues bastó prohibirlo para que aquella niña se pusiera a dibujar banderas españolas y «visaspañas» en su cuaderno, así son los chiquillos, que basta que les prohíbas algo para que se mueran de ganas por hacerlo.

Y la maestra explota ¿Explotó realmente? ¿Agredió físicamente a la niña? ¿Hubo forcejeo? Tal vez nunca lo sepamos. En el informe oficial «solo» consta demostrado que rompió la hoja delante de los demás niños y la expulsó de la  clase dejándola sola en el pasillo.

Los inspectores llegan a la central nuclear, todos ellos son miembros del Partido, ¿qué partido? el único Partido, y redactan el informe, rápido, muy rápido. Niegan que el reactor haya explotado. Un reactor no puede explotar. Eso no puede haber pasado.

El inspector de Ensenyament, militante de ERC (como todos los cargos de Ensenyament) redacta su informe: No se puede demostrar que la profesora agrediera físicamente a la niña (en contra de lo que dicen los padres, que llevaron la niña al Hospital). Las maestras catalanas no pueden explotar. No se puede atribuir motivación ideológica en la actuación de la maestra. Silencio en la prensa. Silencio en la televisión. Silencio.

El odio, como la radioactividad, no conoce fronteras. Yo tenía la edad de esa niña, unos diez años, cuando casi me arrean una bofetada por decir «¡Viva España!» en voz alta. Y no fue en Cataluña, no, fue en un pueblo del norte de Guadalajara, y no fue ningún catalán, no, fue mi tio, un castellano viejo y militante republicano. Una militancia que no es más que una acumulación de odio, heredada de padres a hijos.

Mossos d”escuadra que explotan («La República no exite, idiota»), maestras que explotan... ejemplos de una Administración degradada y en proccso de descomposición. Chernobyl anticipó la caída de la Unión Soviética, como reconoció el propio Gorvachov. En Cataluña una niña de diez años con dos lápices de colores puede hacer estallar a una maestra.

Vale la pena ver la serie "Chernobyl". Leo en "eldiario.es": "La parte más conflictiva de la historia la del dedo acusador y crítico que hace ‘Chernobyl’ a todos aquellos dirigentes políticos -funcionarios y gobierno-, y los propios jefazos de la Central que negaban lo evidente, mientras las vidas de millones de personas corrían peligro. El secretismo y la imagen de la URSS estaba en juego, por lo que había que mantener las apariencias y de ahí, las fatales decisiones que se tomaron. El sectarismo del aparato gubernamental y político que imperaba en la URSS se empeñaba en ocultar el gravísimo incidente, hasta que llegó su repercusión internacional." (Link)

domingo, 16 de junio de 2019

Chernobil educativo en Cataluña

La serie "Chernobyl" de HBO nos puede ayudar a comprender los mecanismos de la corrupción de una administración pública. ¿Qué endimoniado motivo pudo tener el responsable de una central nuclear, Anatoli Diátlov, para aceptar saltarse las normas de seguridad? La ambición. Su propia ambición y la de los politicos de medio pelo que tenía como superiores. La central funcionaba bien, había incluso ganado premios de producción y rentabilidad, pero los políticos exigían más y más productividad, mejorar aún más los resultados, querían más medallas y más menciones...

Las normas de seguridad están redactadas en enormes "tochos" de papel, y se tienen que cumplir,  sin excepción alguna y en todo momento. Pero, ¡ay! sometidos a la presión de la rentabilidad, ciertas normas de dejan de cumplir. No hay tiempo. Nunca hay tiempo. Y poco a poco, se va generando otro listado de normas, un acuerdo verbal de todo lo que realmente se hace. Un pacto tácito, no escrito, entre los responsables de la nuclear para justificar el incumplimiento de ciertas normas de seguridad, presionados por aumentar más y más la productividad, corrompidos por una casta de políticos, lejos de la central nuclear, sin tener ni idea de cómo funciona, solo piensan en aumentar la producción y en reducir costes.

Con la prueba de selectividad de matemáticas de Cataluña pasa exactamente lo mismo. Por un lado está  el temario oficial, enorme, redactado, y por otro lado está "lo que realmente entra", lo que realmente hay que estudiar, un acuerdo tácito para no preguntar mas que ciertas cosas muy concretas, un acuerdo no escrito para reducir considerablemente el temario. Y todo para mantener la nota media, año tras año, por encima de un 6,

Por ejemplo, deducir la inversa de una matriz sabiendo que cumple la igualdad M2–M–2I=0 (problema 5) sería un problema dífícil... Si no fuera porque se sabe que entra cada año. Como se sabe que cada año entra el "Teorema de Bolzano" (Problema 4b)...

En honor a la verdad, hay que decir que este año se ha roto la "tradición", vergonzosa, de dar la función en el problema de optimización. No se dice aquello de "Comprueba que la función a optimizar es..."

Los exámenes de matemáticas se repiten año tras año siguiendo una pauta establecida no verbalmente de lo que "siempre entra" y de lo que "no entra nunca". Esto es perfetctamente comprobable, basta con entrar en repositorios de exámenes como "examenesdepau.com".

Esto no pasa solo en Cataluña. Menudo escándalo se ha montado en Valencia, donde ha entrado el "teorema de Rolle", que hacía diez años que no se estudiaba, pero que estar, lo que se dice estar, estaba en el temario.


Esto es un indicador de corrupción administrativa muy grave, pero aún más grave y perjudicial es que las pruebas de matemáticas de Cataluña son las únicas de toda España (¡18 pruebas diferentes, para mayor gloria del mamoneo político) en no pedir nada de probabilidad ni estadística. Desde hace veinte años, los jóvenes catalanes entran en la universidad sin saber qué es una distribución normal, un intervalo de confianza para una muestra, o el teorema de Bayes. Nada. Esto es muy serio, estamos hablando de aproximadamente un tercio del temario de segundo en la modalidad de "Matemáticas aplicadas a las ciencias sociales". Todo un trimestre. Y lo que es peor: Se eliminó del temario precisamente la parte "aplicable" a la vida real. Por ejemplo, para saber que incluso una central nuclear puede explotar.

El motivo (cierto o no) del porqué de esta pérdida significativa en el temario "real" me la dio hace muchos años un compañero veterano. Resulta que en Cataluña se cursaban tres horas semanales de matemáticas, mientras que en el resto de España, sin segunda lengua oficial, cuatro. (¡No había tiempo!) Y se pactó (pacto no escrito) compensarlo con una reducción significativa en el temario (el caso gallego, con segunda lengua pero cuatro horas de matemáticas, era atribuido a la mediación milagrosa del Apóstol). Pero posteriormente se recuperó la cuarta hora de matemáticas, pero jamás se ha recuperado el temario. Nadie se ha molestado en hacerlo. ¡El conocimiento se pierde pero no se recupera!