domingo, 14 de mayo de 2017

Independentismo y criptografía


La independencia, entendida como el levantamiento de barreras físicas entre territorios limítrofes, es un concepto absolutamente obsoleto.  La independencia de Catalunya respecto del resto de España no pasará por poner una aduana en la Nacional II a la altura de Fraga. En el siglo XXI la independencia o dependencia es un concepto informativo, puramente matemático, es la capacidad de encriptar. Hoy en Antididáctica,  Nacionalismo, independencia y criptografía.

El concepto de criptografía es puramente matemático. Tenemos una información A y una función f que convierte A en B:
f(A)=B
Para reconvertir B en A se necesita aplicar su función inversa f-1:
f-1(B)=A

La gracia de la criptografía está en encontrar una función f que sea muy sencilla, pero que tenga una inversa f-1 tan enrevesada, tan complicada que sea imposible de deducir, una inversa que, naturalmente, permanecerá oculta en poder del mago criptógrafo. La función f, como la varita del mago, convierte informaciones en galimatías inservibles, convierte príncipes en ranas, hechizos que sólo el criptógrafo será capaz de deshacer. Así de sencillo.

Hace unos días se propagó por todo el planeta un virus informático que, al ejecutarse involuntariamente, encriptaba los archivos del ordenador y exigía un dinero por su desencriptación. Y además, y esto es importante, el dinero del rescate debía ser en bitcoins. El bitcoin es la moneda del siglo XXI. Es una moneda que no tiene base física, es otro producto de la criptografía. Un bitcoin es un trozo de información encriptado y una clave oculta que sólo el dueño de dicho bitcoin posee. Nuevamente, el valor de dicho bitcoin está en que, gracias a la criptografía, nadie excepto el dueño legítimo de dicho bitcoin puede encontrar dicha clave oculta. Dinero virtual basado en la encriptación.

La novela Cryptonomicon (1999) de Neal Stephenson narra la aventura de un grupo de hackers que, armados con potentes herramientas criptográficas pretenden crear una nación independiente. La primera nación independiente de la historia que no tiene asociado un territorio físico en el planeta, una nación puramente virtual, pero tan real y tan poderosa como la nación más antigua del mundo. Una nación donde sentirse seguro e independiente. Un refugio para todo aquel que quiera y pueda pagar el pasaporte. En pleno siglo XXI, ya no hace falta tomar ningún avión ni cruzar ninguna montaña. Basta con poder dejar la información propia “confidencial” en algún servidor de Internet seguro, bien encriptado, más allá del alcance del poder público o privado. Un paraíso fiscal es, en última instancia, un paraíso informático.

La independencia de Catalunya respecto del resto de España será criptográfica o no será.

Conservamos ejemplos magníficos de encriptación catalana como el famoso incunable “Pujol-Ferrusola” del siglo pasado:


"Reverend Mosen, soc la mare superiora de la Congregació, desitjaria que traspases dos misals de la meva biblioteca a la biblioteca del capella de la parroquia, ell ja li dirà a on s'ha de colocar. Molt agraida. Marta"

“Reverendo padre, soy la madre superiora de la Congregación. Desearía que traspasara dos misales de mi biblioteca a la biblioteca del capellán de la parroquia, él ya le dirá donde se tienen que colocar. Muy agradecida, Marta”.

Cualquier banquero de Andorra que recibiera este texto de apenas cuarenta palabras, incomprensible para el común de los mortales, sabía perfectamente desencriptarlo, entender que su poseedor era alguien cercano a la esfera de la familia Pujol, y darle tranquilamente dos millones de las antiguas pesetas. Así de fácil, así de sencillo.

Además, es tan poderosa la técnica criptográfica utilizada, que su poseedor no necesitaba personarse en la oficina bancaria disfrazado de mosén, capellán ni religioso. Ninguna de las potencias mundiales internacionales, ni los rusos ni los chinos, ni los americanos con todos sus ordenadores, serían capaces de decodificar los finísimos códigos ocultos de dicho mensaje, sus delicadísimos resortes culturales y étnicos. Así como el ancestral y enrevesadísimo idioma de los indios americanos se utilizó como sistema criptográfico en la Segunda Guerra Mundial, la “conya marinera” catalana se lleva a la categoría de sistema criptográfico para la moderna Banca Andorrana.

Casi treinta años han tardado los expertos de la UNEF "quèconyéslaUNEF", la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la policía española, en desencriptar este texto, que merece, estoy seguro, un lugar dignísimo en la Biblioteca de Catalunya.

(Por cierto, Andorra como paraíso fiscal para la burguesía catalana. Cada nación moderna lleva incorporado su pequeño paraíso fiscal para solaz y refugio de su respectivaburguesía: Italia tiene San Marino, Francia tiene Mónaco, Reino Unido la Isla de Man... ¿Y España, Gibraltar?)

Pero todo esto no es nada comparable con el mayor y más radical sistema criptográfico que se está realizando actualmente en Catalunya: El currículum del sistema educativo catalán. El nuevo currículum de contendidos y sistema de evaluación catalán es tan enrevesado y retorcido que ni siquiera nosotros, los profesores que debemos impartirlo tenemos la más mínima idea de cómo hacerlo. Cosa que, por cierto, no parece importar lo más mínimo a las altas instancias.

Desaparecen asignaturas y contenidos, notas y puntuaciones, avaluaciones numéricas para dar paso a un maremágnum incomprensible de competencias básicas, rúbricas y evaluaciones “globales”. Todo con el único fin de producir un sistema lo más diferente posible del sistema español. Lo más radicalmente incompatible que se pueda. Llevar todo un sistema educativo a un “punto de no retorno”.

Para saber más sobre el nuevo sistema curricular catalán: http://unestelalalba.blogspot.com.es/2017/05/sobre-el-nuevo-decreto-de-evaluacion.html?m=1

Nos esperan años y años de formación y formación de formadores, un ejército de pedagogos bien amaestrado para hacer mínimamente comprensible lo que no tiene ni pies ni cabeza. Un modelo que ya no permita volver atrás. Todo sea por la independencia.


Esta mañana [Imelda Marcos] ofreció la última de una serie de explicaciones para los miles de millones de dólares que se cree que ella y su marido, que falleció en 1989, robaron durante su presidencia. «Fue una coincidencia asombrosa que Marcos tuviese dinero —declaró—. Después de la conferencia de Bretton Woods, comenzó a comprar oro de Fort Knox. Tres mil toneladas, luego cuatro mil toneladas. Tengo documentos: siete mil toneladas. Marcos era muy inteligente. Lo tenía todo. Es curioso; América no le comprendía.» 
The New York Times, lunes, 4 de marzo, 1996 (Criptonomicrón, página 9)