sábado, 2 de junio de 2018

Aquí hay gato encerrado

- Pues yo sigo sin entenderlo.

- Te pondré un ejemplo. Una cosa es que yo diga "puede que llueva" porque tengo la persiana bajada y no veo el exterior. Afuera llueve o no, pero yo no lo sé. Pero, ojo, otra cosa es que yo diga "puede que llueva" porque a lo largo del día son tantas y tan variadas las condiciones que pueden provocar la lluvia que ni yo ni nadie sabe a ciencia cierta si lloverá o no. Entonces nos encontramos con lo que se denomina una variable estocástica P(X) que es una función P:(-∞,+∞)→[0,1], con integral Riemann igual a 1 para la cual...

-Uy, uy, para, para. Es que a mí, las matemáticas... Explícamelo de otra manera, que yo lo entienda.

- Piensa en el Gato de Schrödinger. Metemos en una caja de cartón un gato, un frasco con veneno y un martillo. Mientras la caja está cerrada, puede que el martillo haya roto el frasco, liberando el veneno y matando al gato, o no, independientemente de si yo lo veo o no. Y yo digo "el gato puede que esté muerto" en el sentido de que yo no lo sé porque no lo veo hasta que no abra la caja. Pero ¡aquí está la clave! Si atamos el martillo a un dispositivo detector de radiación y una partícula radioactiva, entonces intervienen las leyes cuánticas, y la naturaleza no mata al gato, ni lo deja vivo, se toma las cosas con calma, mientras la caja está cerrada, eso sí. Entonces la supervivencia del gato es una variable aleatoria, está vivo (=1), muerto (=0)  y todo el continuo entre vivo y muerto. Eso sí, si abres la caja obligas a la naturaleza a decidir, y entonces (y sólo entonces) decide si lo mata o no.

- Qué quieres que te diga, cada vez lo entiendo menos.

- Cuando los inspectores entraron en el aula para ver cómo impartía la lección ese profesor de historia de Barcelona, ese tal Francisco Oya, denunciado por homófobo, xenófobo y españolista en pleno "procés", por no seguir el manual de historia oficial canónico de la todopoderosa ANC, estaban preparados para cualquier cosa, menos para ver a un profesor de instituto impartiendo clase en castellano. Aquellos inspectores apuntaron en su informe que tal cosa "puede resultar punible". Escribieron "puede". No escribieron "sí" ni escribieron "no", escribieron "puede". Pero  aquí no expresaban su ignorancia sobre las normas y leyes que regulan la función docente, no. Escribieron "puede" en el sentido de que ni ellos ni nadie sabe si es punible o no es punible, pues ni hay una ley que lo afirme ni hay una ley que lo niegue. O mejor dicho, hay una infinidad de leyes que lo afirman, y una infinidad de leyes que lo niegan. Porque tan inaceptable, tan problemática, tan patriótica y tan poco patriótica es una cosa como la otra. Podríamos decir que ese profesor dando la lección en castellano en el centro de Barcelona es un gato de Schrödinger dentro de una caja cerrada que nadie (el inspector menos que nadie) quiere abrir. Por lo tanto estaríamos hablando de una variable aleatoria P:(-∞,+∞)→[0,1],  función integrable en el sentido Riemann...

- Y dale con el Riemman ese. ¿Pero entonces está o no está prohibido dar clase en castellano en Catalunya?

- Es que si no eres catalán cuesta entender. Volvamos a empezar de nuevo. Una cosa es que yo diga "puede que llueva", porque tengo la persiana bajada...


2 comentarios:

  1. Llevo 30 años impartiendo clases en español en Cataluña y nunca he tenido el más mínimo problema. Hablo de enseñanza pública y de secundaria/bachillerato. Conozco un montón de gente que hace lo mismo y nunca ha tenido problemas. No creo que el tal Oya los tenga por eso. Ahora bien, si eres de los que se quejan de adoctrinamiento porque no te gusta lo que dicen los profesores y haces lo mismo pero con tu ideología, pues...

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  2. Ya lo he comentado en otros puntos de mi blog: Yo pienso que debería ser obligatorio impartir la clase en catalán en Cataluña, pues es la única manera de garantizar que los niños y jóvenes castellano parlantes entren en el mercado laboral con las mismas posibilidades que los catalanes. No creo en el bilingüismo en la escuela porque afectará negativamente a los jóvenes de familia castellanoparlante. El profesor Oya es lo que se llama "profesor pata negra" o "profesor vaca sagrada", está totalmente blindado por unas condiciones de funcionariado y sindicalistas que le protegen, pero sus alumnos castellano parlantes no tendrán las mismas condiciones laborales, y debemos pensar en ellos, no en nosotros.

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