domingo, 20 de enero de 2019

Apología de filólogos y matemáticos

Es tan indignante, tan humillante, tan descorazonador... No puede ser que los máximos responsables del sistema educativo de un país desprecien de forma tan oscena a los mismos profesionales que el mundo laboral valora y aprecia de forma tan positiva.

No puede ser que altos cargos del sistema educativo catalán, pagados con dinero público, vomiten en la prensa  (La Vanguardia 7/1/2019) sentencias del calibre de:

"...Las matemáticas del instituto están muy alejadas de las de la universidad ..."

¿¿¿Y eso es bueno???  Yo no me puedo quitar esta maldita frase de la cabeza.

"...hay matemáticos que no empatizan con sus alumnos porque cuando ellos estudiaban les gustaban las matemáticas y se les daban bien y no entienden que sus alumnos no las comprendan..."

Mientras tanto, hoy mismo, en el diario El País encontramos un artículo en el que se ofrece una visión diametralmente opuesta de los matemáticos:


donde se valora precisamente aquello que los orientadores del sistema educativo desprecian: Los valores del esfuerzo, el rigor y la disciplina.

'[...]“Las empresas”, dice, “valoran tu capacidad para resolver problemas”. Se metió en Matemáticas porque quería superar un reto difícil. “[...]'

No somos matemáticos porque las matemáticas nos sean fáciles, somos matemáticos porque nos gustan los problemas difíciles.

'[...]Según Osés, “es más fácil contratar a un matemático y enseñarle economía que contratar a un economista y enseñarle matemáticas”[...]'

Los conocimientos se pueden aprender a lo largo de toda la vida, pero el lenguaje, el dominio del lenguaje profundo, es fundamental, y por eso mismo filólogos, filósofos y matemáticos somos tan necesarios en el sistema educativo preuniversitario. El sistema educativo no puede despreciar a sus mejores profesionales.

'[...]Los matemáticos más creativos, personas que piensan en problemas sin necesidad de una aplicación en el mundo real. Pero sin los cuales no existirían avances en otros campos. Por debajo se encuentra la matemática aplicada. “Es este segundo estadio, el de la aplicación de los modelos matemáticos a ingeniería o economía, el que ha crecido”[...]'

La imposición de las competencias básicas, la dictadura de lo "aplicado a la vida real"... todo es humo pedabobo, infantil e infantilizador.

Sin salirnos del diario El País de hoy, encontramos al "experto educativo" (España la mayor densidad de expertos educativos por kilómetro cuadrado de todo el mundo) Juan Antonio Marina afirmando que “Si España pierde el tren del aprendizaje, nos convertimos en el bar de copas de Europa”. No he visto todavía el vídeo de Marina, no he estado nunca en un "bar de copas", pero tal vez sea precisamente eso: Ni Eslovenia, ni Escocia... tal vez el modelo que tienen preparado para Cataluña (o para España, que en esto no hay fet diferencial)sea el un dignísimo puesto en el Topten de las Repúblicas bananeras no caribeñas, donde encontrar la mejor relación calidad-precio en putas y camareros con la comodidad de no tener que salir de Europa.

lunes, 14 de enero de 2019

Réquiem por filólogos y matemáticos


¿Te cuento un secreto? Tú y yo estamos solos. Tú que lees esto y yo que, con más pena que gloria, lo  escribo.

¿Te cuento un secreto? Nosotros que leemos, cada día somos menos.

¿Te cuento un secreto? La juventud no lee absolutamente nada.

Pero seguramente esto ya lo sabes.Y sabes que la gente toma sus decisiones no en función de lo que sabe, sino de lo que "siente": Emociones, sentimientos, deseos, miedos... que circulan por Internet, convertida en un gigantesco aluvión de "memes", emoticones, "likes", imágenes, vídeos impactantes... Nos hemos convetido en yonkis emocionales que necesitamos una dosis constante de emociones que se pueden programar, se pueden "orientar" en un sentido o en otro. La sociedad convertida en una masa perfectamente manipulable.

Hay que ver la película "Brexit: The Uncivil war", del Channel 4 de la BBC. La ingeniería manipuladora es ya una realidad, y en el caso del Brexit tiene nombre propio: Dominic Cummings.


No hay nada menos democrático que un referéndum en el que todo un país se juega su futuro a un "Sí" o un "No". No hay nada más potencialmente manipulable. Con el dominio de las redes sociales como Facebook o Twiter, la manipulación social es solo una cuestión de presupuesto: Tantos millones pones encima de la mesa, tantos millones de usuarios de Facebook, Twiter y demás que serán perfectamente manipulados para orientar su "decisión" allá donde tú quieras llevarlos.

¿Te cuento un secreto? Si eres filólogo, o matemático como yo, lo tienes crudo. Porque nuestra misión educativa es precisamente dotar a los jóvenes del dominio del lenguaje, del lenguaje profundo, del lenguaje del ser humano, del espírtiu los filólogos, y de la ciencia los matemáticos, ahí es nada, y hacerlos capaces de comprender las grandes obras, los libros, para que sean invulnerables a la manipulación. En este nuevo modelo social, ya no hay sitio para nosotros.

En La Vanguardia del pasado 7 de Enero encontramos un artículo preocupante: "Sin matemáticos en las aulas" (Link)

Una preocupación que se convierte en miedo, vergüenza y rabia al leer la respuesta de los popes  del Sistema Educativo catalán. Es de un descaro entre obsceno y cruel, del que se siente dueño y bien dueño: Bien, que se vayan, no los necesitamos, no los queremos.

 "...Las matemáticas del instituto están muy alejadas de las de la universidad (!!!), y quienes hacen el grado eran alumnos a quines se les daban bien las matemáticas pero que quizá se aburrían en clase, que veían lo difícil que era para su profesor gestionar el aula y que tienen una imagen de la docencia creada en sus días de alumnos de instituto, lo que no siempre se corresponde con la imagen real de lo que representa formar parte de un claustro de profesores..."

"...A grandes rasgos es cierto que quien ha estudiado matemáticas está mejor preparado y predispuesto, pero hay excepciones, porque hay matemáticos que no empatizan con sus alumnos porque cuando ellos estudiaban les gustaban las matemáticas y se les daban bien y no entienden que sus alumnos no las comprendan..."

El camino entre la ignorancia del alumno y la sabiduría del profesor se acorta, y mucho, si se sustituye al profesor por alguien más ignorante. El objetivo no es ya acompañar en el largo camino del aprendizaje, no, ahora se trata de acortarlo lo más posible: No te muevas tú que ya voy yo. Es erradicar el esfuerzo, es decir, el hábito del caminar. El profesor, así, está mucho más cerca del alumno, y los alumnos el día de mañana serán más ignorantes, en un cuento de terror de manipulados, manipulables y manipuladores.

(Por cierto, los matemáticos, ¡qué ironía!, estamos muy solicitados para diseñar las máquinas que manipulan las redes sociales)

lunes, 7 de enero de 2019

Digamos la verdad, toda la verdad

Digamos la verdad, toda la verdad.

Si queremos quitar los marcadores en los partidos de baloncesto para que los chavales no se traumaticen, los quitamos.

Quitemos los marcadores en los partidos deportivos, quitemos las notas en las evaluaciones, erradiquemos los suspensos en los colegios..., erradiquemos la competitividad.

https://www.elmundo.es/papel/historias/2019/01/03/5c2d0003fc6c83b17e8b4695.html

Pero digamos la verdad, toda la verdad. Cuando digamos

"...Cuando la selección de Matemáticas de EEUU recuperó la medalla de oro para su país, el presidente Obama les felicitó a través de Twitter..."

También digamos que la selección USA de las Olimpiadas Matemáticas Internacionales (IMO)


...son jóvenes casi todos chinos. (Link)

Digamos la verdad, toda la verdad. Digamos que para poder recuperar el liderazgo perdido en  las Olimpiadas Matemáticas Internacionales, el gobierno Obama tomó la decisión de formar su selección nacional con jóvenes chinos.

Gracias a estos jóvenes chinos (y a sus entrenadores, también chinos), Estados Unidos consiguió volver a ganar las Olimpiadas Matemáticas Internacionales.

Y llegados a este punto, sólo nos quedan dos opciones: Aceptar que los chinos son una raza superior... o que se toman las cosas en serio y no están por gilipolleces.

Y ahora sí, ahora quitemos los marcadores en los partidos de baloncesto, las notas numéricas, las semillas de las sandías, la corteza del pan de molde. ¡Vivan las pipas peladas! ¡Viva el Made In China!.

(Y erradiquemos los matemáticos de las aulas (Link) tan dados ellos a buscar problemas)

domingo, 30 de diciembre de 2018

La ínsula de Barataria y los hijos de puta

Don Quijote no se burla de Sancho Panza cuando le promete la ínsula de Barataria, tampoco lo hace Cervantes, los únicos miserables son el conde y la condesa, urdidores del engaño al que someterán al bueno de Sancho.

En el esperpento del "procés", el diálogo entre el mosso d'escuadra (policia) y el agente rural es antológico:

- ¿Tú no eres funcionario como yo? Pues no defiendas a estos hijos de puta.
- Yo defiendo la República.
- Qué república ni qué cojones... La República no existe, idiota.

Todos somos idiotas en esta historia, todos somos Sanchos, todos somos Don Quijotes. Todos tenemos ideales, y todos intentamos ser razonables.

Pero los verdaderos hijos de puta no aparecen, son los que quedan entre bastidores, como las ladillas entre los pliegues de las sábanas de un burdel. Son los que se ríen de todos nosotros, los que mueven los hilos, los que saben que todo es mentira, los que enfrentan a policías y ciudadanos en su juego miserable del poder. Los "de arriba", los que siempre han estadoy estarán, pase lo que pase, arriba. Ellos, no Don Quijote, ni Cervantes, son los que se inventan Baratarias y Repúblicas.

En el sistema educativo pasa lo mismo. Nosotros, los Sancho Panza de la educación tradicional nos reímos de los Quijotes de la "nueva educación" y sus disparates, y ellos se ríen de nosotros, porque nosotros somos Quijotes para ellos, anticuados, esclavos de caducos idealismos.

Y mientras tanto, los condes y las condesas del sistema educativo se ríen de todos nosotros, bien posicionados en el poder, en sus cargos medios, los "gestores del cambio", los líderes educativos, los gurús de la pedagogía, desmantelando el sistema educativo desde dentro, moviendo los hilos para enfrentarnos los unos con los otros, los muy hijos de puta.



Feliz Navidad a todos.

lunes, 3 de diciembre de 2018

La Vanguardia, 3 de diciembre de 1918


Retroceder cien años asusta. Asusta ver con qué exactitud repetimos la misma problemática, pero  asusta aún más saber que el auge del nacionalismo catalán no precedió ningún proceso de "autodeterminación de los pueblos", ni ninguna "liberación", no, fue el preámbulo del fascismo, en España y en toda Europa.

La Vanguardia, 3 de diciembre de 1918, página 8

Se impondrá la templanza

Faltaríamos a nuestro deber si, con motivo de la petición de autonomía para Cataluña no dirigiésemos un llamamiento al patriotismo, a la templanza, a la cordialidad de todos los españoles y de todos los catalanes.  Se trata de evitar, aquí y en el resto de España, en Barcelona y en la capital de la monarquía todo desbordamiento de las malas pasiones, y de dar al asunto la tramitación única que puede temer: la del mutuo respecto y la mutua transigencia. Fuera de eso no puede haber solución, sino estéril y dañosa sacudida que, en último término, no había de aprovechar a España ni a la causa del autonomismo. Los beneficiados serían, a la postre, los naturales enemigos de una y otra: los enemigos de la paz pública y de toda evolución normal y ordenada.

Por lo mismo que este periódico vive fuera de las luchas de los partidos organizados y se limita a una función moderadora y de concordia, cree tener derecho a esa apelación en nombre de los millares de lectores que comparten su actitud, no neutra ni pasiva, sino esencialmente patriótica, esencialmente atenta al bien común y al progreso conjunto de Cataluña y de España cuya suerte considera y ha considerado siempre como inseparable e indestructiblemente solitaria, por razones de utilidad que nadie puede desconocer y, sobre todo, por razones fundamentales de sentimiento, de convivencia histórica, de geografía, de política internacional. En una palabra: porque la inmensa mayoría de los catalanes, sintiendo profundamente su propia personalidad, se sienten a la vez profundamente españoles, a pesar de todas sus querellas y discrepancias con el Estado oficial, esto es, con las oligarquías políticas que tan a menudo se le superponen y lo desfiguran.

 De aquí toda nuestra repulsión para cualquier estridencia de palabra y de concepto que implique la solución del problema de Cataluña- fuera de la confraternidad española ó que signifique agravio para el resto de España. De aquí igualmente nuestra repulsión por el fanatismo contrario de los que injurian a Cataluña, para contestar a los ultrajes de unos pocos. Nosotros esperamos fundadamente que no prosperarán esta vez semejantes manejos. La discusión del asunto en el Parlamento será conducida con elevación,  nobleza y espíritu de armonía.

Nos induce a pensar de este modo, en cuanto afecta a los catalanes, no solo la salvedad contenida en el documento presentado al Gobierno, según la cual se trata de un resumen de aspiraciones y no de un proyecto cerrado, sino también el estado general de la opinión de Cataluña y las reiteradas declaraciones del señor Cambó v sus compañeros que lo aprecian de la misma manera. El señor Cambó ha repetido constantemente que en cuanto a la extensión» de las concesiones autonómicas que el Estado hiciese a Cataluña habría la mayor transigencia posible, mientras que hacía hincapié en cuanto ii la «intensidad», la cual deseaban completa para aquello que so les delegase, de suerte que son preferibles dos puntos del programa con plena intensidad, a ocho con atribuciones mermadas.

Ahora bien: dentro de este sentido, ¿no será posible llegar a la natural transacción, obteniendo las concesiones sustanciales y renunciando a otras de puro integrismo teórico quien sean acaso las más difíciles de conceder dentro de la actual estructura del Estado y dentro de la confusión de grupos de las actuales Cortes? ¿No será posible obtener, pongamos por caso, el régimen de obras públicas regionales, el de la cultura, la plenitud del derecho civil y la potestad de su transformación, una hacienda propia con lo que subvenir a todo ello, dejando aparte la aspiración a unas Cortes propiamente dichas acerca de la cual no existe consistencia de pareceres, al menos tan manifiesta como pana los eternas puntos, y aún hay muchos regionalistas y no regionalistas que la repugnan, bien por razón de oportunidad, bien por discrepancia de principios?

Sea como fuera, nosotros persistimos en mantener que se impondrá a todos el buen sentido, el sentimiento de la responsabilidad por el amor verdadero a Cataluña y España, para confusión de los separatistas y de los separadores: de los que sueñan en la demencia de la secesión y de los que del otro lado, hacen lo posible para provocarla. El tiempo no ha pasado en balde y unos y otros se encontrarán sin ambiente propicio tanto en Madrid como en Barcelona.  

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Departament d'Ensonyació

Me dicen que la Generalitat quiere volver a cambiar el nombre del "Departament d'Ensenyament" por "Departament d'Educació". Una vez más. Es ya una tradición que el gobierno entrante cambie el nombre del departament, en un bucle eterno: de Ensenyament a Educació, de Educació a Ensenyament, de Ensenyament a Educació, de Educació a Ensenyament...

¿Enseñamos o educamos?
¿Ensenyament o educació?

Yo propongo la superación del dilema mediante la fusión poética de los dos nombres, la comunión mística de los dos conceptos:

Ensenyament + Educació = Ensonyació



Oh, sí, un nombre poético, musical, con un toque mágico a lo "Harry Potter", es el mejor nombre para la nueva política educativa. ¡Ojo! que lo dice muy clarito el diccionario médico:

Ensoñación
f. Estado de conciencia, más o menos desconectado de la realidad, en el que el sujeto se deja llevar por una sucesión casi siempre incoherente de imágenes y pensamientos dependientes de motivaciones afectivas (deseos, temores, emociones, etc.), más que del pensamiento lógico. Es un fenómeno habitual en la pubertad, donde tiene el sentido de anticipación de la realidad futura, pero puede convertirse en un síntoma de huida de la realidad.


Pues eso, la política educativa actual y futura. Ya lo decía el poeta, que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son...

domingo, 11 de noviembre de 2018

Modelo Montessori: Una educación teta para una Cataluña teta

La verdad a veces es dolorosa, a veces es dura, a veces escuece. Pero hay que ir siempre con la verdad por delante. Con la mentira no se va a ningún lado, tiene las piernas muy cortas, es la mala hierba que hay que arrancar, y que nunca muere.

Arranquemos la mentira de la "innovación pedagógica" del paisaje de símbolos catalán y aparecerán ante nosotros las verdades. Este es el principio fundamental de la "antididáctica".

Una de las verdades es cultural: la lengua catalana, y merece todo mi aprecio y respeto. Y por qué no decirlo, una cierta envidia. Los castellano parlantes catalanes jamás tuvimos el más mínimo respaldo institucional por parte del Estado español, esa es la cruda realidad. Es más, los sucesivos gobiernos españoles no dudaron nunca en vender barata, en regalar  la carne charnega castellanoparlante al nacionalismo catalán a cambio de cuatro escaños miserables para completar mayorías absolutas en Madrid. Recordaremos siempre aquella noche electoral en Génova, cuando la muchedumbre pasaba de cantar "Pujol, enano, habla castellano" a "Pujol, guaperas, habla como quieras". El catalanismo político jamás "negociaría" a costa de la lengua catalana. Eso le honra.

La otra gran verdad es política: el nacionalismo, y merece todo mi desprecio. El nacionalismo es la antesala del fascismo. En 1918, con el final de la Gran Guerra, empiezan a surgir el movimiento fascista en Europa, siempre de la mano del nacionalismo, y cien años después, el fantasma del fascismo está más presente que nunca. En Catalunya, en Europa y en todo el mundo. Ayer mismo, en Barcelona, los CDR decidieron que la policía y la Guardia Civil no tiene derecho a manifestarse en Barcelona. Por las buenas o por las malas. Eso es fascismo.

Todo esto se resume en la sencilla plantilla de la Antididáctica:
Mentiras:
     - Pedagogía, innovación pegagógica.
Verdades:
     - Lengua catalana (cultural, admirable, respetable)
     - Nacionalismo (político, despreciable).

Hasta aquí la teoría. Pero apliquemos el principio "antididáctico" a un ejemplo concreto: Las escuelas Montessori.

Leemos en un libro de texto de segundo de bachillerato (Editorial Vicens Vives):


"...Paralelamente, se impulsó [a principios del siglo XX, por parte de la Mancomunitat de Catalunya] una renovación pedagógica, que introdujo en Catalunya los métodos de Maria Montessori..."

Y sabe a poco, a nada. A mentirusco gordo mal atado.

Sin embargo, en la prensa catalana de 1918 esa mentira no aparece. La realidad es otra, mucho más brillante:


"...En catalán se imparte la enseñanza en las dos escuelas municipales 'Montessori', debido a las orientaciones nacionalistas..."
(La Veu de Catalunya, 18-10-1918, página 10)


"La acción directa del Ayuntamiento solo está en las escuelas d'Orbs y especiales, en las Montessori y en las de Artes y Oficios.[...]. En catalán ya se imparte la enseñanza en las escuelas de Artes y Oficios, en las Montessori y en las de Bosc".
(La Veu de Catalunya, 19-10-1918, página 10)

Una vez que hemos arrancado la mentira de la "innovación pedagógica", aparece ante nosotros la verdad: A principios del siglo XX, en Barcelona, las dos escuelas Montessori eran prácticamente las únicas en las que se usaba el catalán. Y esto era posible porque no dependían del Ministerio de Instrucción Pública español, sino directamente del Ayuntamiento de Barcelona.

Y el Ayuntamiento de Barcelona, en aquel momento, estaba ya dominado por el nacionalismo catalán. El nacionalismo catalán, a través del Ayuntamiento de Barcelona, tenía, por fin, capacidad económica.

Celestina Vigneaux i Cibils fue la pedagoga que introdujo el método Montessori en Catalunya. En 1915 convirtió su escuela de párvulos de la calle Llúria 112 en la primera Escuela de Párvulos Montessori de Barcelona.

Celestina Vigneaux estaba casada con Pere Coromines i Montanya, el insigne político catalanista, uno de los padres fundadores de Esquerra Republicana de Catalunya y del Institut d'Estudis Catalans.


Encontramos en 1908 a Pere Coromines como funcionario del Ayuntamiento de Barcelona, participando activamente en la redacción de un presupuesto extraordinario para la creación de escuelas donde se impartiera la enseñanza en catalán.

Celestina Vigneaux y Pere Coromines tuvieron ocho hijos, entre los cuales destacan Joan Coromines, el insigne filólogo, uno de los padres de la modernización de la lengua catalana después de Pompeu Fabra, el matemático Ernest Coromines, y Júlia Coromines, psicoanalista, una de las primeras en aplicar las teorías de Freud en Catalunya.

¿Impresionante, verdad? Admirable. Alrededor de la mesa comedor de la familia Coromines se sienta lo mejor de la intelectualidad catalana. A veces la verdad es hermosa.

Me pregunto si Júlia Coromines, la hija psicoanalítica, se dedicó en algún momento a interpretar el nacionalismo catalán con la teoría freudiana.

No es descabellado. Por un lado, Catalunya, la mujer, la madre, la gran teta, fuente de todos los placeres imaginables, y por otro, España, el padre, el represor, la norma, aquello que te quita la teta... Y el ciudadano catalán ante el complejo de Edipo: El deseo de matar al padre para así poseer la madre, para quedarse con la teta Catalunya.

Pero... ¿Acaso el método Montessori no es una educación teta? Educación infantil e infantilizadora, esa educación de niños retozando sobre mullidos cojines, como el bebé reposa en la teta materna, sin obligaciones, sin normas, sin esfuerzo, sin la figura del padre represor.


La negación directa del modelo educativo español, memorizador, dictatorial, la lista de los Reyes Godos...