sábado, 9 de mayo de 2020

Palanganeros

Recuerdo los tiempos en los que solo por leer la columna de Vázquez Montalbán de los lunes, solo por eso valía la pena pagar  las cien pesetas que costaba el diario "El País".

Aquellos tiempos en los que los periodistas no habían asumido aún su condición de palanganeros en el burdel mediático.

Como decía en mi anterior entrada, ahora toca martillear la idea de que sin Internet no se puede aprender. Y para ello vale todo.

Vale incluso (¡hay que tener cuajo!) presentarse en ese horrible lugar llamado "La Cañada Real" para recoger el testimonio de Cristian, un chaval que

"sin Internet en la chabola, recibe un taco de deberes cada 15 días".


Que quede claro: Cristian no puede estudiar porque no tiene Internet, y eso es lo inaceptable. Es aceptable, inevitable, la existencia de un vertedero de jeringas usadas (y reusadas) como es "La Cañada Real". Es aceptable que niños como Cristian crezcan en el mayor supermercado de la droga de Europa. Lo que no es aceptable es que no tenga Internet.

En esto, los profesores y responsables educativos hemos asumido, también, nuestra condición de palanganeros del burdel educativo. Exigimos gigas, muchas gigas de datos. Aún no sabemos para qué, (porque todavía no nos han dicho qué enseñar) pero hay que gastar gigas, pedir gigas, usar gigas.

“Algunos centros ni se han preocupado en llamar porque se da por hecho que en todas
las casas existe conexión a Internet”, dice la directora de la fundación.

Lo fácil sería consultar las dudas en Internet, pero consultar las dudas en Internet significa tener Internet. En esta chabola esto se traduce en el tiempo en que le duran los datos del móvil a los padres: no más de una semana.

Internet, "haberlo hailo". Y sería una herramienta fabulosa para que chavales como Cristian, incluso en infiernos como "La cañada Real", pudieran aprender. Lo que no hay son las decenas y decenas de Gigas que exige "la nueva educación": El vídeo, la videoconferencia... Nunca se había exigido tanto para aprender tan poco.

Ya puestos, en vez de esa foto de familia a lo "Los Santos Inocentes" (tiene guasa: Se puede ver al fondo claramente un Mercedes, un BMW, lo que parece un todoterreno de gama alta, y a la derecha, un individuo mirando un móvil), yo hubiera puesto un helicóptero de la UNESCO sobrevolando la zona, lanzando "tacos de deberes" a la población en paracaídas, como en esos reportajes del hambre en Africa.

- ¿Te gusta leer? 
- Me encanta, pero aquí no tengo libros.

¿Y por qué no tiene libros? El reportero dicharachero no nos lo aclara. Misterio. Ya te lo digo yo: Porque eso va en contra del modelo de negocio de Santillana  y sus ominosas "licencias digitales", el modelo "tanto pagas, tanto aprendes".

martes, 28 de abril de 2020

Hard Problems (Incultura e ignorancia a velocidad 4G)

Se repite una y otra vez. Es la imagen de la educación en tiempos de Coronavirus:



Niño rico = Conexión a Internet = Videoconferencia con su profesora = Aprendizaje

Niño pobre = Lápiz y papel = Imposibilidad de aprendizaje

Otro mantra de la nueva educación "Sólo se puede aprender mediante una potente conexión a internet". Indiscutible.

¡Mira el niño! ¡Qué lástima, con su libretita y su lapicero!

En toda la etapa educativa ¡Incluso en la universitaria! Los profesores tienen terminantemente prohibido canalizar el aprendizaje en los libros. Leer el libro, seguir el libro, buscarse la vida en los libros, todo esto está prohibido. Se está aprovechando el coronavirus para desterrar los libros del aprendizaje. Los libros se consideran rancios, decimonónicos, memorísticos, caducos.

Pero el libro pone el protagonismo del aprendizaje en el estudiante, que lee, que toma notas con su lapicero, que vuelve sobre lo leído, mientras que el vídeo se lo roba, en el vídeo el protagonista es el profesor que aparece por pantalla. Los profesores convertidos en teletubis, estudiantes convertidos en objetos pasivos delante de la pantalla.

Pero el libro es barato.

Ayer vi la película "Hard Problems", un reportaje de la MAA (Mathematical Association of America) sobre la vida cotidiana de los jóvenes seleccionados para participar en la Olimpiada Matemática Internacional. Está en Youtube:


Vale la pena ver la película. Da igual si no sabes inglés. Da igual el minuto/segundo en que la pongas.

No verás tecnología alguna, solo jóvenes con lápiz y papel. Protagonistas de su aprendizaje.


No verás ordenadores ni cibernética. Sólo jóvenes esforzados, pensando, aceptando el reto.


Jóvenes disciplinados en ambientes de estudio sobrios, austeros.


Jóvenes que son evaluados, una y otra vez. Que lo dan todo en cada problema. Que aceptan la evaluación sistemática. Que piden ¡exigen! los criterios de evolución más exigentes. Toda la película es una sucesión de exámenes.


Jóvenes que aprenden más, que estudian más, que saben más, que acumulan más conocimientos. ("Acumular conocimientos": El gran anatema de la nueva educación)

Jóvenes que deberían ser ejemplo y modelo para todos. Pero que no lo son. Y así nos va.


Y ahora calla, mantén el silencio. Los olerás venir. El apestoso hedor de los pedagogos y expertos educativos. La Santa Inquisición de la Iglesia de la Divina Didáctica clamando su maldito mantra "¡Ese modelo educativo sólo es válido para una élite de estudiantes superdotados, pero no se puede aplicar al común de los estudiantes...!" "¡Lo que es bueno para los mejores, no es bueno para todos!"    ¡Penitenciagite!

Sobre todo cuando lo bueno es barato, austero, cuando lo bueno es contrario al dictado de la sociedad de consumo.



viernes, 17 de abril de 2020

50 Gb de ignorancia e incultura

Parece ser que el conseller de Educación Sr.Bargalló distribuirá entre los alumnos más desfavorecidos ordenadores portátiles dotados de 50Gb de internet móvil. Para que puedan ver vídeos, vídeos, vídeos y más vídeos. Y actividades "interactivas".

Y, así, poco a poco, día a día, vamos haciendo más confortable el infierno educativo.  Con una masa de jóvenes esclavizados del vídeo "in stream".

Ellos, la generación del "aprender a aprender", incapaces de mantener la mínima tensión mental necesaria para leer un texto.

Ellos, la generación de "el aprendizaje competencial", incompetentes para tomar un libro con las manos y leerlo.

Porque para poder llegar a estar en lo más alto del ranking internacional de paraísos turísticos con la mejor calidad precio en putas y camareros, es fundamental erradicar el libro del proceso de aprendizaje. Porque el libro es austero, incontrolable, nos hace cultos... Porque con el libro se aprende. El coronavirus lo único que ha hecho es acelerar el proceso.

Oremos: Erradiquemos los libros así como hacemos erradicar los deberes, no nos dejes suspender y líbranos de la evaluación. No nos dejes caer en la tentación de transmitir el conocimiento, pues nuestro será el cielo neoliberal en el que todos seremos siervos de Amazon, (seremos uno con Amazon, consumidores de Amazon y benditos repartidores de Amazon al mismo tiempo). Netflix nuestro de cada día, dánoslo hoy, que ese será el pan de los pobres. Bienaventurados serán los docentes que educan en felicidad pues de ellos será el reino del chollo educativo, y vivirán felices del cuento.

(Fragmento del Santo Evangelio de La Nueva Educación según San Eduard Vallory 13,1-9)



lunes, 23 de marzo de 2020

Austeridad

Y todavía me preguntas qué es la antididáctica. Yo te lo digo.

Falleció mi madre el pasado día 5. El sábado 7, en una sencilla ceremonia, improvisé un pequeño homenaje a su persona.

¡Hubiera merecido tantos!

En clave feminista, aunque, condenada a perpetua condición de "ama de casa", quede fuera del canon feminista actual.

O como ejemplo para todos en su lucha contra el cáncer, protagonista serena, digna y valiente, desde el primero hasta el último día.

Y sin embargo, en aquel momento me dio por agradecerle la herencia que me ha dejado: Su sentido de la austeridad. Una austeridad castellana, saber vivir con poco dinero. El valorar las cosas. El usar los folios por las dos caras. El gastar el lapicero hasta el final. El acabar el plato. Las rodilleras...

Mi madre nació y pasó su niñez en un pueblecito aislado del norte de Guadalajara, en plena posguerra. Estudiado a la luz de un quinqué de aceite, con catorce años ya estaba de "interina" en una casa bien de Madrid.

La austeridad como principio moral. ¡Qué difícil es transmitirlo! Mi sobrina Alba, con cinco años, tiene más juguetes y cachivaches electrónicos que yo tuve en toda mi vida.

Austeridad. ¡Cómo explicártelo! Mi madre pasó sus últimos días en la butaca, distraída viendo vídeos de youtube. En el entierro de mi madre recordé uno que la emocionó especialmente: La vida y milagros de Cuerpo Azucar, el hojalatero de los pueblos de la zona del Alto Rey, los alrededores de Bustares.


De una lata de aceitunas del suelo te hacía un jarrillo, y con la tira que sobraba del asa te hacía un silbato "chiflo" para el niño ¡Y el que ganaba dinero tenía que invitar a vino! ¡y escapar de misa para quitar tordos del tejado de la ermita!

Yo, como matemático, hago como el hojalatero Cuerpo Azucar: Yo busco problemas matemáticos, y con mis manos los limpio, los ordeno, y los comparto. Hago lo que puedo.
Te hago un cono. Con un trozo de chapa  16:29 o con Mathematica 12.0 ¡Qué importa eso!
Así de sencillo. ¡Se puede hacer, aprender y enseñar tanto! ¡Se necesita tan poco! Solo se necesita silencio y tiempo. Yo no necesito gurús pedagógicos que me lleven al conocimiento, que me vendan el acceso al conocimiento. Yo, el conocimiento, lo cojo del suelo, lo encuentro entre las piedras, y en el tejado de la ermita. El conocimiento está en los libros. No necesito intermediarios, gracias.

La matemática es la austeridad del conocimiento. Hacer matemáticas es como hacer un silbato con un trozo de lata. ¿Pero quién valora hoy eso?

Enterré a mi madre y días después llegó la pandemia del coronavirus. Y se cerraron las escuelas. Y todo el profesorado va loco intentando dar clase por videoconferencia y no sé cuantas más chorradas tecnológicas. Porque nuestros jóvenes ¡ni siquiera los universitarios! saben lo que es coger un libro, sentarse y leerlo. Mira que es fácil, pues no saben qué es leer algo y pensar luego sobre ello. Creen, en serio, que los libros son cosa de antaño, como el Cuerpo Azucar, hojalatero.

Que qué es la antididáctica. Es ser consciente de que, cuanta más pedagogía, más lejos queda el conocimiento.

viernes, 6 de marzo de 2020

Frustración: Principios y funcionamiento. Gestores de la frustración

Esto va de frustración. De la gestión de la frustración y de los gestores de la frustración.

En política, la gestión de la frustración se llama nacionalismo.

Hace unos ocho años los catalanes vimos que Europa iba saliendo de la crisis mientras que nosotros seguíamos en ella: Frustración. Y los políticos (ciertos políticos) cogieron toda esa frustración colectiva, y con la levadura metafísica del “derecho a la autodeterminación”  amasaron el pan nuestro de cada día llamado “procés”. Que a su vez genera más y más frustración en todas sus facetas: Odio, rencor, reproche…

En educación, la gestión de la frustración se llama pedagogía. (o didáctica).

La vida de todo individuo se divide en dos partes claramente diferenciadas: Mientras crees que la vida te va a dar todo lo que te mereces, y a partir del momento en que adquieres conciencia que no va a ser así. Que no vas a tener el sueldo que mereces, ni vas a viajar tanto como quisieras. Frustración.
¡Y mira que, aun así, la vida es hermosa! Se pueden hacer tantas cosas, aprender tanto, tener tantas experiencias maravillosas…
Pero ahí están: Los “expertos en educación”, que gestionan y alimentan la frustración. ¿Qué te ves obligado a trabajar en un Aldi? ¡Pero tu hijo será un maravilloso violinista con cinco años gracias a la neurociencia!
¿Qué encadenas trabajo precario, uno tras otro? ¡Pero tu hijo tiene un talento especial! ¡Que sí, ya verás! Y si no la culpa es tuya, por no haberlo educado en Mindfullmindness, coaching o “educación emocional”.

Frustración que genera más y más frustración. Que alimenta la maquinaria pedagógica, hasta hacerse institucional. Y llega un día en el que aparece la ministra de Educación del país, presenta la nueva ley educativa, y leemos en “El País” cosas del calibre de:

[…]La ministra ha señalado que el alumnado, “sea cual sea el talento con el que entra en el aula”, tendrá que salir con “el mismo valor diferencial” del centro educativo. “No puede haber segregación en el acceso [a los centros] ni en la salida, no se puede discriminar a los alumnos en diferentes itinerarios segregadores, ni socioeconómicos ni de otra naturaleza”, ha manifestado.[...]

Esto no significa nada. Absolutamente nada. Es como hablar de las propiedades nutritivas del agujero del donut. Es el resultado de la frustración institucional de un Estado que es incapaz de gestionar un mercado laboral sujeto a las leyes capitalistas más salvajes, que obliga a nuestros jóvenes a sobrevivir en una precariedad  terrible. Una frustración que se pretende drenar haciendo del sistema educativo lo que no es ni puede ser, generando más y más frustración en la sociedad. ¿Que con tres másteres estás limpiando aluminio en un restaurante? ¡Claro, tu educación no fue competencial!

No existe nada parecido a “salir con el mismo valor diferencial [en talento] del centro educativo”.  Y esto lo sabe ella, lo sabe el “experto” que le escribió el texto, y lo sabe todo el mundo.

La antididáctica es liberación. Es liberación de toda esta mierda, siguiendo el principio andaluz de "en mi miseria mando yo". Que no te utilicen. No dejes que alimenten tu frustración. No dejes que se alimenten de tu frustración.

P.D. Otra válvula de escape es la ironía, el "echar unas risas" de toda la vida, como el vídeo que comparten algunos alumnos del máster de educación (!), al más puro estilo "Pantomima Full":




domingo, 9 de febrero de 2020

Matemáticas en Pornhub (Extreme Flipped Classroom)

Entramos en la segunda (¿o tercera?) década de este siglo XXI y me siento incómodo, como desubicado, como si estuviera viviendo un siglo que no me corresponde, es una sensación extraña, como cuando ves a Antonio Resines en la televisión. No sé si a ti también te pasa.

Después de años navegando por Internet, he ido recopilando una cantidad ingente de libros de matemáticas en pdf. Una biblioteca que alcanza ya los 2000 documentos, la biblioteca TooMuch. Los he ido empaquetando en archivos comprimidos: toomuchbox1.rar, toomuchbox2.rar, toomuchbox3.rar... Y, cómo no, los he compartido con la comunidad.

http://www.toomates.net/biblioteca/IndexTooMuch.htm

Son libros técnicos, libros de consulta, los típicos libros que uno encuentra, en papel, en las bibliotecas de las facultades de matemáticas de cualquier universidad.

Gracias a Internet, cualquier persona, en su hogar, tiene a su disposición una biblioteca propia de una facultad de matemáticas.

Lo mismo pasa en cualquier rama del conocimiento. Gracias a Internet, cualquier ciudadano puede disponer de una biblioteca técnica que en el siglo pasado solo estaba disponible para los investigadores universitarios.

¿Es esto el siglo XXI? Ojalá, pero no.

Tengo un amiguete que es profesor universitario. Le pasé el link para que hiciera difusión de esta biblioteca entre el alumnado universitario, con la buena intención de que pudiera ser útil.

¡Uf! Mejor que no, me dijo. Que con ella estaba infringiendo tantísimos copyrights, derechos de autor, que en la universidad se mira mucho eso. Que podría tener yo problemas legales. ¡Con lo poco que me gusta tener a mí problemas con nadie!

Pero... ¡Él tampoco compra ninguno de esos libros! Él solo tiene que pedirlos y se los compra la universidad, es decir, se los compramos tú y yo con nuestro dinero público (¡qué gracia! ¿verdad?). Libros que, en papel, solo pueden consultar los investigadores universitarios, no el común de los mortales, porque, claro, se estropean, se gastan. Libros que, en formato pdf, fluyen libres por Internet.

¿Qué es el siglo XXI? Las estadísticas sobre el mayor portal de videos pornográficos, pornhub, son apabullantes. Está entre las 10 páginas web más visitadas del mundo. Transmite más de 7700 Gb de información ¡por minuto!

Para que te hagas una idea: Mi humilde biblioteca TooMuch, la de los 2000 libros de matemáticas, ocupa 15 Gb. Solo el portal pornhub emite, cada segundo, el equivalente de 9 bibliotecas como la mía, pero en pornografía. ¿Sigo? 93 millones de visitantes diarios solo en USA...

Y todo gratuito y perfectamente legal. Desde un punto de vista puramente técnico, la infraestructura en servidores para mantener semejante portal es apabullante. ¿Y quién está detrás? Vete tú a saber. Insisto: Todo gratuito y perfectamente legal.

Y tú dirás ¡Ah! Esto sí es el siglo XXI, el siglo de Pornhub. Pues no, como decía aquel ratón del (¡ay!) siglo pasado, ¡No se vayan todavía, aún hay más!

Algunos profesores de matemáticas en América, los más innovadores,  están dando el salto definitivo , están surfeando este siglo XXI.
Están empezando a divulgar matemáticas... ¡Dentro del Pornhub! ¡A ver por qué no! ¡Aprovechar las inmensa capacidad de este portal para divulgar vídeos de matemáticas! Es lo que se llamaría "Extreme Flipped Class", pero que con el tiempo será de lo más normal, ¡Ya lo verás!



El Siglo XXI es el siglo del vídeo, y también es el siglo de la eliminación sistemática de los libros (primer y obligado paso para la desaparición de las palabras)


¡Rindamos desde aquí un sincero homenaje a estos pioneros de la pedagogía!


Porque de ellos será el reino de la pedagogía en el siglo XXI,



¡Ellos sí han entendido lo que es el siglo XXI! No como yo, que a este paso acabaré en la cárcel, o proscrito en la Serranía de Ronda, como (¡ay!) Curro Jiménez.

martes, 21 de enero de 2020

Supremacismo, cocido y Olimpiadas Matemáticas

Lo reconozco: Soy un supremacista catalán. Sé que esto puede ocasionarme problemas con familiares y amigos, pero es un hecho, una realidad indiscutible. Y hay que decirlo alto y claro.

Cataluña es superior al resto de regiones españolas, existe un hecho diferencial incuestionable, me estoy refiriendo, naturalmente, a la indiscutible superioridad del cocido catalán, la universal "escudella i carn d'olla" por encima del resto de cocidos ibéricos. La majestuosidad de la "pilota", la rotundidad de los "galets", la armonía absoluta de sus cuatro tipos de carne, su presentación en la mesa... ¡Que se aparten los cocidos maragatos, cocidos madrileños o gallegos!

España solo alcanzará la modernidad cuando se instaure un Ministerio Gastronómico que vele por las esencias patrias en cocidos, guisos y pucheros, que automáticamente sea duplicado por una Conselleria Catalana homónima y con las mismas funciones, y las dos en conflicto eterno e insuperable en funciones y rangos por la soberanía y autoridad democrática en el punto de sal.

¿Conflicto? ¡Conflicto eterno entre regiones! ¡Promuevo la caleborraja entre los jóvenes! ¡Que salgan a las calles con navaja en faja por la pureza autóctona de verduras, guisos y pucheros!

Es más: España solo alcanzará la modernidad educativa cuando se instaure una asignatura obligatoria de gastronomía patriótica, (propongo reconvertir para ella el profesorado cesante de religión), que automáticamente generará una asignatura catalana, igual pero en sentido contrario, naturalmente con currículums incompatibles...

¿Pin educativo? ¡Un chip en la oreja de cada escolar, para que en comedores y recreos solo se alimenten de sus respectivos guisos regionales! ¡Que el niño vuelva de la escuela oliendo al puchero de la abuela!

¡Y aprenderíamos, vaya si aprenderíamos cosas! ¡Cuánta cultura adquiriríamos potenciando diferencias gastronómicas!

Pero todo esto son sabores y saberes locales, étnicos, llámalos como quieras,  ¡pero luego están los saberes universales! lo que (se) sabe igual aquí, en Cádiz o en Australia. Intentaré explicarme.

Y entre los saberes universales destacan por encima de todos las matemáticas. Que tú cueces una patata aquí y en Helsinki y no sabe igual, será por el agua. Pero el ángulo recto o la hipotenusa sabe lo mismo en todas partes. Oye, que eliminas un radical racionalizando el denominador y te deja el mismo regusto en la boca a ti aquí que a un vietnamita en su casa.  ¡Esto es así!

A lo que voy: Cada año hay una competición mundial de matemáticas, la llamada Olimpiada Matemática Internacional. En ella participan los mejores alumnos de bachillerato de todo el mundo.

¿Qué conocimientos se exigen para participar en estas Olimpiadas?  Las matemáticas que todo estudiante preuniversitario debería saber. Aquí, en Filipinas y en las Conchimbambas.

Déjame que insista: Existe un corpus de conocimientos matemáticos universalmente aceptado para todos los jóvenes de bachillerato. Independientemente del lugar en el que estudien.

Cualquier estudiante de matemáticas interesado en las IMO conoce el proceso de selección de Estados Unidos. Es un proceso de selección abierto, público, centralizado en una única institución (MAA, Mathematical Association of America), consta de sucesivas pruebas eliminatorias (AMC8, AMC10/12 , AIME, USAMO y USAJMO) con sistemas de puntuación objetivos y uniformes. Los conocimientos matemáticos involucrados en cada nivel están claros, y se relacionan directamente con las etapas educativas de los estudiantes (Middle School y  High school).

Alrededor de todas estas competiciones se editan anualmente estupendos libros de preparación, pues son competiciones que promueven el conocimiento



Se desarrollan páginas web que son auténticos paraísos para los amantes de los problemas matemáticos, como  artofproblemsolving.com... son páginas web dedicadas a contenidos universales, y por lo tanto son consultadas continuamente por estudiantes de todo el mundo, con foros activos en los que se discuten las diferentes soluciones propuestas...

¿Y en España? ¡Ay, madre! Entra tú en la página web de la OME ("Olimpiada matemática Española"), entra y verás. Bueno, verás poco, la verdad. Lo que verás es que está todo descentralizado, eso sí. Verás un listado de links: Si eres gallego, entra aquí. Si eres catalán, entra allá. ¡Hasta la Ciudad autónoma de Ceuta tiene su propio portal independiente del resto! ¿Pero y los contenidos? Poco, más bien poco. Casi nada. ¡Qué web más triste! ¡Qué pobreza de contenidos! La mayoría de webs de institutos de secundaria tienen secciones de matemáticas en las que se comparten más documentos y materiales de preparación.

Y es que, claro, son contenidos comunes a todos (y cuando digo a todos digo a todos los habitantes del planeta), porque qué se yo, si hubiera una integral autóctona catalana, o los andaluces factorizaran de alguna forma singular, pues no digo yo que se divulgara el hecho, no, que habría hasta carreras universitarias específicas para su estudio y promoción. Pero no, son contenidos comunes, y por ello importan bien poco, la verdad es que no importan nada.

Que ya Platón lo dejó bien claro en República 525d y Filebo 56d, cuando diferenciaba entre el número y el arithmós, pues para las personas comunes algo como el arithmós cinco (πέντε) solo podía ser un grupo de cinco cosas que se podían ver y tocar, como cinco vacas ¡Y evitar así las inevitables discusiones de ganado entre gallegos y asturianos!

La Olimpiada Matemática es una perfecta desconocida en el sistema educativo. Y es que, claro, a ver quién es el guapo o guapa que habla en España de currículum de matemáticas común. ¡Uy lo que ha dicho! Le llamarán centralista, fascista, heteropatriarcal, qué se yo.
España tiene 17 currículums de matemáticas diferentes ¿No me crees? Compitiendo en innovación, es decir, en lentejuelas pedagógicas (en Cataluña, mediante las "competències bàsiques", estamos llegando a un nivel superior: Son tan innovadoras que ni siquiera nosotros los profesores las entendemos. ¡Supera eso!)

Para muestra un botón. La prueba de "competencias básicas" de matemáticas de este año pasado para 4o ESO (16 años), empieza con el siguiente problema. Si doblamos un papel por la mitad, la superficie obtenida es (a) La mitad (b) La misma (c) La cuarta parte (d) las tres cuartas partes. ¿Que no te lo crees?


España tiene 17 pruebas de matemáticas de Selectividad diferentes, compitiendo entre ellas en mediocridad, y la más mediocre, sin duda, la catalana, un monumento a la anorexia matemática (que no incluye probabilidad y estadística, un "fet diferencial català" digno de estudio)

La mala noticia: Que actualmente, para aprender matemáticas, nuestros jóvenes tienen que salir al extranjero. La buena noticia, que todo se puede hacer cibernéticamente, desde casa, accediendo a páginas web "made in USA" maravillosas como "artofproblemsolving.com".