miércoles, 15 de octubre de 2014

Primeros detenidos de Al-Gebra

Me llega via Google+ (https://plus.google.com/+MarcusBennettamouse) que se han producido las primeras detenciones de miembros de Al-Gebra.




Se recomienda a todos aquellos que posean material potencialmente peligroso (tratados de álgebra, libros de matemáticas no competenciales...) que se dehagan de ellos antes de que las autoridades educativas y didácticas los detecten.

jueves, 9 de octubre de 2014

Incompetencias básicas: Matemáticas y Ébola

La Vanguardia del dia 2 de octubre trae una editorial titulada “La política, como las matemáticas”, que empieza con la siguiente cita a Kennedy:

Edward Kennedy pronunció la siguiente sentencia en el Senado estadounidense:”La política es como las matemáticas, todo lo que no es totalmente cierto está mal”.

Me gusta esta cita porque muestra el valor más precioso de las matemáticas: el amor por la exactitud, la pasión por la rigurosidad, la exigencia incansable de la máxima precisión.

Yo tendría unos quince años cuando llegó a mis manos por primera vez un libro de matemáticas: “Álgebra” , de Roger Godement, un densísimo “tocho” de álgebra del 1965 que todavía no sé a santo de qué disponía la biblioteca pública de Esplugues.

El libro era un buen ejemplo de estructuralismo, muy en la línea dura Bourbaki, en donde cada definición y cada teorema tenía que estar perfectamente justificado por los anteriores, formalizando todo el álgebra sobre la teoría de conjuntos.

Recuerdo en particular la definición de grupo, alrededor de la página 120 (sí, eran necesarias más de 100 páginas de teoría de conjuntos para poder definir con propiedad lo que es un grupo)

“un grupo es un conjunto A junto con una ley de composición que cumpla las condiciones a, b y c (asociativa, existencia de elemento neutro y existencia de elemento simétrico)”

Esta definición venía acompañada de una nota de advertencia, que en la edición española decía algo así como:

“el principiante se cuidará de no decir que un grupo es un conjunto en el que exista una ley de composición que cumpla las condiciones a, b y c, pues se puede demostrar fácilmente que en cualquier conjunto existe una ley de composición que cumpla estas condiciones, y estaríamos diciendo que un grupo es cualquier conjunto”.


Recuerdo como yo me esforzaba en entender el sentido de aquella advertencia leyendo una y otra vez las dos frases, que para mí eran prácticamente sinónimas mientras que para el autor del libro significaban la diferencia entre todo y nada, algo como de vida o muerte.

Aquello era rigurosidad, y aunque de aquel libro no entendía ni la mitad de las cosas, sentí que si aquel señor había dedicado tanto esfuerzo en especificar y matizar cada concepto, las matemáticas tenían que ser algo que valiera la pena.

Lo que aquel autor quería dejar claro era que para definir un grupo era necesario un conjunto de elementos y también tener definida la manera como estos elementos interactúan entre ellos. Las dos cosas.

Porque resulta que matemáticamente es posible asignar a cualquier conjunto de elementos unas reglas de interacción que satisfagan las condiciones de grupo. Y por lo tanto si dices que un grupo es un conjunto de elementos en el que exista una ley de composición que cumpla las condiciones, entonces no estás diciendo nada, pues en todo conjunto imaginable existe seguro al menos una ley así.

Intentaré explicarlo con un ejemplo práctico de actualidad:

Para tener un equipo médico bacteriológico para tratar enfermos con ébola, NO es suficiente con disponer de un conjunto de enfermeros y un conjunto de trajes protectores, confiando en que los trajes dispongan de algún tipo de manual de instrucciones. No. También es necesario detallar como todos estos elementos interaccionarán entre sí, especificando todo con rigurosidad, con exactitud matemática, pues el más mínimo fallo puede tener consecuencias catastróficas.


Porque se puede demostrar matemáticamente que cualquier conjunto de enfermeros, junto con cualquier conjunto de trajes protectores, sin más ni más, forman estructura de equipo bacteriológico, que sí, pero a costa de tener una chapuza de equipo, con las consecuencias de todos conocidas.

Esto con Bourbaki no pasaba.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Catalunya vs. Navarra (libros de texto)

El libro de texto en papel no es en sí mismo un producto obsoleto. Nuestros jóvenes se pasan cada día más tiempo delante de una pantalla, y no es descabellado imaginar un futuro en el que se reivindiquen las virtudes del libro en papel, o imaginar un futuro en el que la sociedad reivindique para las escuelas y institutos ser espacios “sin pantallas”, el único espacio en el que nuestros jóvenes experimenten con papeles, lápices, tijeras... (¿acaso ese momento no ha llegado ya?)

Lo que es inaceptable y éticamente aberrante es el negociete, el chiringuito lucrativo que tienen montadas las editoriales alrededor del libro de texto, libros de texto de una penosa calidad y a un precio desorbitadamente absurdo, distribuidos a las familias mediante compras masivas en el mes de junio ¡antes de acabar el curso anterior!, aprovechándose de la buena voluntad desinteresada de las AMPAS, saltando las pequeñas librerias de barrio que tendrían que ser las distribuidoras naturales de estos libros.

Lo vergonzoso no es el absurdo volumen de libros que compran las familias catalanas cada año, muchas veces con un esfuerzo económico muy importante, lo vergonzoso es que, para mayor gloria de la cuenta de resultados de las empresas editoriales, las familias tienen que comprar los libros cuando todavía no se han definido las necesidades educativas de sus hijos, convirtiendo el libro en la negación directa de toda posible adaptación curricular.

El negocio de los libros de texto se encuentra, al menos en Catalunya, en un estado patético, moribundo, y supone una pesada rémora en el progreso educativo.

La Vanguardia del dia 6/9/2014 ofrece una noticia “Los libreros catalanes denuncian regalos de editoriales a profesores para que escojan sus libros de texto” que es todo un homenaje al despropósito.

Las editoriales nos denuncian a nosotros los profesores por aceptar “todo tipo de artículos” a cambio de escoger los libros de texto... de una determinada editorial. Y lo sueltan en los medios de comunicación a las bravas, poniendo en entredicho la honradez del profesorado, en vez de denunciar y publicar el nombre de esas editoriales y de qué regalos se trata.

Yo en quince años en Ensenyament no he visto nunca semejante práctica. Hace años era común ofrecer junto a los libros uno o dos ordenadores portátiles para el departamento, o un cañón proyector, o una pizarra digital, pero estos materiales siempre quedan en el instituto como material de uso pedagógico, nunca para uso personal. (me acuerdo de un caso hace años en un instituto de la Costa Brava en el que el cap de departament tenía el ordenador portátil en casa para jugar a la butifarra “online”, pero fue un caso aislado)

Otra práctica que denuncian es la compra de packs de libros: Los libros de todas las asignaturas de una única editorial a cambio de importantes descuentos. Es sencillamente indignante que las propias editoriales denuncien la estrategia de aumentar beneficios a costa de inflar pedidos cuando esta estrategia es la norma en el sector desde siempre.

Por poner un ejemplo, los libros de matemáticas de la editorial Santillana se ofrecen en tres volúmenes independientes para cada trimestre escolar, “Motxilla lleugera” (mochila ligera), sin embargo es totalmente imposible la compra de uno de estos volúmenes por separado, se tienen que comprar los tres a la vez, aunque a lo mejor el tercer volumen no se llegue a utilizar nunca por el motivo que sea.

Es interesante observar que esta situación no se produce en otras zonas de España. Leyendo el artículo “Nueve de cada diez centros optan por mantener los mismos libros de texto pese a la LOMCE” del periódico navarro “Diario de Notícias” (11/9/2014), se nos presenta una situación totalmente diferente. Las escuelas y institutos navarros reciben una dotación económica cada cinco años para comprar los libros de texto y una dotación menor anual para reponer el porcentaje de libros deteriorados. A cambio, los institutos se comprometen a mantener estos mismos libros al menos cinco cursos, un compromiso que les lleva incluso a rechazar el cambio de libros que (supuestamente) implica la nueva ley educativa LOMCE. Un sistema claro y transparente en el que cada uno (profesorado, administración pública, editorial...) asume su parte de derechos y responsabilidades.

Un detalle que encuentro muy significativo: En La Vanguardia se dice “[...] en ocho años el libro de texto se ha encarecido casi un 40% [...]”, y uno no entiende el motivo de semejante aumento, pero en el diario de Navarra se afirma al final “[...] hemos perdido un 40% de facturación anual [...]”. Ah! eso sí, eso ya me lo creo. No hace falta tener un MBA en ESADE para entender que no es lo mismo un encarecimiento del 40% que una pérdida de facturación del 40%, aunque son dos conceptos que se suelen confundir, sobre todo cuando se trata de dinero público.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Nou currículum de matemàtiques de Catalunya

Acaba d'aparèixer una modificació al currículum oficial de Matemàtiques a Catalunya, que detalla l'apartat dedicat als percentatges:

Apartat 7.3. Els percentatges.

- L'u per cent. L'u per cent al llarg de la història. Casos famosos d'u per cent. Normes, valors i actituds relacionats amb l'u per cent.

- El 2 per cent. El 2 per cent al llarg de la història. Casos famosos de 2 per cent. Normes, valors i actituds relacionats amb el 2 per cent.


- El 4 per cent. El 4 per cent al llarg de la història. Casos famosos de 4 per cent. Normes, valors i actituds relacionats amb el 4 per cent.

- El 5 per cent i percentatges superiors. El 5 per cent i percentatges superiors al llarg de la història. Casos famosos de 5 per cent i percentatges superiors. Normes, valors i actituds relacionats amb el 5 per cent i percentatges superiors.

miércoles, 6 de agosto de 2014

martes, 22 de julio de 2014

Las listas negras de ANELE

Este anuncio a toda página de La Vanguardia del dia 22/4/1977 (pàgina 3) nos muestra un tiempo en el que el negocio de los libros de texto era legítimo y honesto, ofreciendo productos con publicidad en la prensa, competiendo en calidad y innovación educativa.

 Todo lo contrario de lo que es actualmente: una industria obsoleta que sólo se mantiene en vida por la enorme subvencion de dinero público que recibe, el dinero que los padres dedican cada año en comprar los libros de texto para sus hijos, directamente o indirectamente  mediante cheques educativos.

La Asociación Nacional de Editores de Libros (Anele) se encuentra en pie de guerra porque la llegada de la nueva ley educativa LOMCE (La ley Wert) se está encontrando con la insumisión de muchas de las CC.AA. en la renovación de los libros de texto. Muchas CC.AA. se niegan a obligar a los padres a cambiar todos los libros de texto porque esta nueva ley sólo afecta al temario de unas pocas asignaturas. Y esto, claro está, va en contra de los intereses de los editores.

Es realmente interesante ver como funciona la política comercial de los libros de texto escolares. Dentro de un sistema de libre mercado como el nuestro, podríamos suponer que los editores tendrían que vender sus productos, los libros de texto, con publicidad, mostrando sus excelencias y ventajas respecto a los de la competencia y al hecho de no comprarlos. Y con la misma ingenuidad podríamos suponer que estos productos, los libros de texto, se venderían en librerias, donde se muestran estos libros, los puedes coger, ojear, comparar en contenido y precio...

Pues no. Nada de esto pasa en el negocio de los libros de texto escolares. El negocio de los libros de texto se realiza en los pasillos y despachos del poder político.

Podemos leer en El Pais (6/7/2014) “José Moyano [Presidente de Anele], ha remitido un informe a la Vicepresidencia del Gobierno, en el que se señala que ocho de las 17 comunidades autónomas están recomendando a los colegios que no cambien los libros de texto y que, por lo tanto, se empleen manuales no adaptados a la nueva ley educativa”. Así funciona esta gente, remitiendo informes directamente a la vicepresidencia de la nación con “listas negras” de comunidades sumisas y insumisas. No sabemos el tono con el que se presentó, si fue con altaneria “semelosobligueacomprarlibrosnuevosperoya” o más suplicante “vicemiraestosquenocompranlibrosnuevosdilesalgojopelines”.

En el diario El Mundo (20/7/2014) leemos más declaraciones de José Moyano: «El ministro tiene un problema de liderazgo y no le siguen ni las comunidades del PP. Esto es un caos», denuncia José Moyano, presidente de la Asociación Nacional de Editores de Libros (Anele), «preocupado» por cómo va a repercutir la situación en el sector. «Es la primera vez en la Historia de España que un cambio normativo no viene acompañado de un cambio de libros de texto». Este señor debe ser realmente poderoso para atreverse a señalar con el dedo así tan farruco a todo un ministro. Porque no estamos hablando de industrias importantes como la automovilística, ni estratégicas como la de armamento, estamos hablando de unos señores que fabrican unos libros escolares en la era de Internet.

Lo más triste de todo es que, como suele pasar en toda industria subvencionada, no ha tenido la más mínima necesidad de innovación, con el resultado penoso de quedarse totalmente descolgada de la revolución digital de los últimos veinte años, con productos que no son ya atractivos para nadie, ni alumnos, ni padres ni profesores (¿alguien conoce algún docente que valore positivamente el libro de texto?)

En una entrevista pasada a la revista Eroski, el señor José Moyano nos ofrece toda una declaración ética: “Nos preocupa que las políticas de gratuidad generen una impresión a la población de que todo es gratis. No valorar el libro, la creación o los derechos de autor es una política nefasta que hace un daño enorme y que perjudica en lo más identitario de nuestro país que es nuestro patrimonio cultural.”

Leemos en El País (9/1/2014): “En 2004, recuerda [Moyano], el ejecutivo socialista paralizó con un real decreto el calendario de aplicación de la Ley Orgánica de la Calidad de la Educación (LOCE), aprobada cuando gobernaba el PP y que no llegó a aplicarse. Esto supuso un perjuicio que Anele calcula en 50 millones de euros para el conjunto del sector porque los libros ya habían sido impresos, incluso distribuidos en parte. El Estado tuvo que compensar a las editoriales que reclamaron judicialmente por responsabilidad patrimonial."

Ya vemos como las gastan esta gente. O compramos sus libros por las buenas, o nos los harán pagar a las malas "por lo penal". ¿hasta cuando?









domingo, 20 de julio de 2014

Cirax (los propedeuticos)

En los años ochenta fueron lo más. Recibieron muchos nombres: Los Yuppies, la Jet, la "gente guapa"... Joaquin Sabina les escribió la canción "todos menos tú" en la que quedaban retratadas todas aquellas tribus

 

Se reconocían fácilmente por su estética, por como hablaban y como vestían, pues la estética lo era todo.

De aquellos yuppies me acuerdo yo cuando como profesor de matemáticas me llegan emails como el siguiente


Invitando a unas jornadas "especialmente dirigidas al profesorado vinculado con asignaturas propedeuticas de matemáticas". No te rias que tú tampoco sabes qué es "propedeutico", que igual que yo tendrás que buscarlo en la Wikipedia y ni así te quedará claro...

Todo es tan complicado y a la vez tan simple...