domingo, 5 de febrero de 2017

Catalunya, próximo estado "Post-truth" de Europa

Este blog trata sobre Antididáctica. La Antididáctica es lo que acontece a partir del momento en que llego a la conclusión de que las supuestas ciencias de la pedagogía, la didáctica y las llamadas ciencias de la educación son todas un fraude. Lejos de mejorar en lo más mínimo la experiencia del aprendizaje, lo perjudican gravemente.

Así como el jardinero limpia las plantas de pulgón y cochinilla, asi el profesor y el maestro deben hoy en día liberar la experiencia del aprendizaje de las más diversas y variadas formas de pedagogía.

Yo escribo este blog para personas como Amparo, que el otro dia me escribió para corregirme una falta de ortografía. Las personas que valoran las cosas bien hechas. Las personas que dan importancia al trabajo bien hecho, en todos sus detalles. Que les sale de dentro. Yo me entiendo.

Pero cuando la Administración, la máxima responsable en la protección de la enseñanza, alimenta y fomenta la propagación de todos estos chupócteros nocivos, la guerra está perdida. Hemos de aceptar la derrota. Como cuando uno entra en la web de Ensenyament y mira la oferta de formación para el profesorado, a mí lo que me sale de dentro es rabia, es odio, es frustración, tan intensa que es casi poética

Pero qué es toda esta puta mierda
Pero en qué puta mierda me he convertido
Si yo antes tenía estudios
Estudios reconocidos.
¡Qué narices hace un sindicato obrero
dando cursos de palanganero!
Acaso han dejado de ser obreros
y se han convertido en mamporreros
Lo único sólido que veo ¡qué ironía!
Lo ofrece el Colegio de Geología.
Las piedras siempre serán útiles
Para lanzarlas con puntería,
o para construir un muro
que nos proteja de la pedagogía
que nos libere de todos esos bobos
y que lo paguen los pedagogos.


Todo esta asquerosa mucosidad educativo-pedagógico que estamos generando en Catalunya en cantidades industriales (Benestar emocional, Flipped classroom, coaching, l'educació emocional, competències: rúbriques i portafolis, Programació Neurolingüística, Ecologia Emocional, Aprenentatge Significatiu, Intel·ligències Múltiples, Docents Relaxats i Conscients, Autoconeixement per a docents, Aprendre a aprendre – Assertivitat...)   son las diferentes formas “locales” de lo que internacionalmente se denomina “Post-Truth” y “Post-Facts”.


Post-truth y Post-Facts es lo más moderno en manipulación social. Consiste en convencer a la población (y aquí entramos los docentes de una forma muy activa) de que la verdad y los hechos no son importantes, que lo importante es lo emocional, los sentimientos, las pasiones. Una vez se inocula esta mentira en la sociedad, la población se convierte en el rebaño más vulnerable y manipulable que podamos haber imaginado nunca.

Los dos referentes internacionales más significativos del poder manipulador del Post-truth son el Brexit y Ronald Trump. Este año 2017 se añadirá a la lista un tercero: El “Procés” de independencia de Catalunya.

Un ejemplo de post-truth: ”La Generalitat de Catalunya ha obtenido de forma ilegal todos los datos fiscales de los catalanes”. Ya no es algo cierto ni falso, ni se confirma ni se desmiente. En la era “post-truth” todo esto sobra. Lo único que importa es lo que tú sientes: Si estás a favor o en contra, si te produce rechazo o aceptación. Lo que tú “opinas  (es decir, tus emociones). Y además, todo en el brevísimo instante de tiempo en el que se mantiene bajo el foco mediático, pues se mantiene a la población en continuo estado de shock bajo una continua ducha de novedades.

Otro ejemplo, cuando el ex-president Mas, ante las últimas detenciones por corrupción e miembros de su partido, afirmaÉs un judici sense base legal, és un muntatge polític" ¿Nos está tomando por imbéciles? No, es “post-truth”.

Se está empezando a estudiar lo fácil que es utilizar de forma malintencionada los algoritmos internos de Google, Facebook y demás redes sociales para alterar el flujo de noticias e informaciones que nos llegan y manipular nuestra percepción de la realidad. Se están empezando a tomar muy en serio, por ejemplo, luchar contra las empresas generadoras de noticias falsas (“fake news”) por su poder manipulador (link).

Un grupo bien organizado en pongamos Rusia, inyectando cantidades ingentes de material informativo en las redes sociales mediante identidades falsas, puede alterar la intención de voto en cualquier parte del mundo.

En el 2017 Catalunya se convertirá en el nuevo estado independiente de Europa, pero esto al mundo le importa un pimiento. Y será el primer estado Post-truth del mundo, y esto sí será significativo internacionalmente. La educación será un elemento fundamental en este proceso. El Referendum es sólo el inicio. Ahora, más que nunca, debemos transmitir a nuestros jóvenes que los contenidos sí importan, que la verdad sí importa. O Catalunya será el Puerto Rico europeo, país por cierto con el que compartiremos bandera.

domingo, 29 de enero de 2017

Merlí. La "nueva educación" catalana da asco.

Algunas personas bienintencionadas consideran que mi blog no aporta nada al “debate educativo”.  Que hay mucho odio.Todavía no saben que no existe ningún debate educativo. No saben todavía que la post-verdad (lo que algunos llaman “Fascismo 3.0” Link ) hace tiempo que ganó  la guerra de la modernidad. Debemos aceptar nuestra derrota. Y al derrotado sólo le queda el odio. La post-verdad exige una post-educación (llamada también “nueva educación”), y una post-educación exige un post-profesorado, un nuevo modelo de docente. Y a los derrotados sólo nos queda poner cortinas en las ventanas barradas del campo de concentración. Ponernos cresta de punki. Mantener un blog mientras nos dejen. Echar unas risas con nuestros compañeros del gulag.

En España el modelo de post-profesor es César Bona, y en Catalunya se llama “Merlí”.

Los dos visten camisa azul arremangada y los dos tienen la irritante costumbre de poner los zapatos encima de la mesa. Los dos son super modernos y supermolones. Que uno de los dos sea un maestro “real” y que el otro sea un personaje de ficción no tiene la menor importancia en el contexto de la “post-verdad” triunfante. La ficción o la realidad son un hecho, y los hechos ya no importan en absoluto. Sólo importa la capacidad de bombardear despiadadamente el corazón de los jóvenes con mensajes emocionales.

Merlí es un personaje de ficción, es el profesor de filosofía de un instituto público catalán dentro de la serie homónima de TV3, la televisión pública de Catalunya. Pero al mismo tiempo Merlí es real, porque parece real. Y en “post-verdad” lo que parece real es real. Merlí es el modelo catalán para el nuevo profesor, para la "nueva educación".

Tengo que reconocer que no he visto ni un solo capítulo de esta serie. Y mira que en casa nos gustan las series de TV. Ahora estamos enganchadísimos a “Trapped”, la serie de misterio policial nórdica que BBC Four emitió con enorme éxito en versión original con subtítulos en inglés. Os recomiendo que tiréis de torrent y disfrutéis de "Trapped".

Pero el otro día cayó en mis manos el libro oficial de la serie "´Merli". Y más allá de ser un libro de filosofía pensado para el público juvenil, el libro es una guía perfecta de cómo será la “nueva educación” catalana. En todos sus niveles: Cómo debe ser una asignatura (en este caso la filosofía), cómo debe ser un profesor catalán (Merlí, el protagonista, un profe de filo atípico y molón), y como debe ser la relación entre profesores y alumnos, y los valores y principios se deben transmitir en los institutos. Está TODO. Este libro debería ser lectura obligatoria en todas las facultades de pedagogía y educación catalanas. Ya lo tiene dicho  nuestro amado líder, el señorito Eduard Vallory: “Barcelona hace 100 años fue la capital internacional del cambio educativo y celebramos que quiera volver a serlo”.

Veamos en qué consiste el cambio.

Merlí, filosofía y merliniades que et faran trempar”. En catalán, el verbo “temprar” tiene un doble significado intelectual-sexual, trempar-se es excitarse, es motivarse, es emocionarse, pero también es tener una erección, es que se te ponga dura. En la traducción castellana del título, (“Merlí, filosofía y merlinadas que te harán flipar”) se pierde esta doble connotación, todo esto se reduce a un vulgar “flipar” (del inglés “to flip”, como en “flipclass”).

Esto se intenta corregir en una de las actividades "pinta y colorea" que propone el libro: “Acoloreix el graffiti” (“Colorea el grafiti”)


En la versión en catalán vemos nuevamente el mensaje  “Merlí, ens fots trempar!” , que en la versión en español se traduce  por “Merlí, ¡nos haces empalmar!", pero para los lectores castellanos “empalmar” no tiene connotaciones intelectuales.

Tal vez os sorprendan los extraños simbolismos mironianos que aparecen en un libro de filosofía para jóvenes... Eso es porque no estamos a la altura de la “nueva educación”, la educación del siglo XXI. Os pasa como a mí,, que no somos suficientemente modernos. La televisión pública catalana, con series y libros como este, con nuestros impuestos, ejerce una inestimable labor educativa. Nos deja muy claro como será la “nueva educación” catalana: Va a ser la polla.

Hay que remarcar que no aparece en el libro la más mínima indicación sobre la franja de edad adecuada para los lectores de este libro (los intereses comerciales están por encima de todo). Pero lleva el sello de calidad de “TV3”, la televisión pública catalana, así que los padres pueden comprar este libro de filosofía para sus hijos de cualquier edad, con absoluta tranquilidad. Es un libro lleno de sabios consejos y amenas actividades filosóficas para nuestros jóvenes de cualquier edad.

Sexo y relaciones afectivas.

El sexo y las relaciones afectivas son fundamentales en “post-verdad”, porque proporcionan las emociones más fuertes. Y este libro (aparte de dar mucho asco) es una impresionante guía sexual-sentimental para nuestros jóvenes. El sexo reducido a un objeto de consumo.

Gerardo y Bruno reaccionan de formas totalmente opuestas al hecho de que sus padres estén liados. Gerardo no puede soportarlo y se escapa de casa, mientras que a Bruno no le importa nada.
¿Con la madre de qué amigo te gustaría que se enrollara tu padre?
¿Te imaginas a tu madre follando con el padre de una amiga?
Prueba combinaciones y reirás. Piensa que la realidad supera la ficción...


Muchos de los profesores actuales recelan de la “nueva educación” porque desconfían de la ruptura de las barreras tradicionales entre profesor y alumno que esta supone. Este libro disipa toda duda: La sexualidad del profesorado (y su efecto en las notas) es algo que está perfectamente integrado en la relación con los alumnos.
 Yo creo que Eugeni [un profesor] no folla. Lo digo en serio: Si follara nos aprobaría a todos. ¿Cuales de tus profes crees que tienen una vida sexual que da pena?

También las relaciones sentimentales entre el profesorado están perfectamente integradas en la vida estudiantil de la "nueva educación":
Para cortar con ella, Merlí [el profesor] dice a Laia, la profe de inglés, que se ha hecho la vasectomía... ¡No se lo cree ni él!

En el libro encontramos una sexualidad “para chicos” y una sexualidad “para chicas” claramente diferenciada.

La sexualidad para chicos:
 Marc: Tu vas a una tía y le dices: “Pinto tus años con la belleza de tus días...” ¡Y te la follas!

Merlí [El profesor]: ¿Sabes qué tendrías que hacer, Joan [Alumno]? Estrenarte, follar, echar un polvo.

Hay que remarcar que la sociedad catalana es conservadora. No se entendería este mismo consejo del profesor si el alumno fuera una chica: “¿Sabes lo que deberías hacer, Laia? Estrenarte, follar, echar un polvo” sería inaceptable.

Y una sexualidad y afectividad para chicas:

Después de pelearse con Pol, Bruno dice a Tania que es ¡¡¡una puta gorda que no para de taladrar!!! Y después, claro, se arrepiente porque se ha pasado mucho... ¿Te ha pasado alguna vez algo similar?

La Berta hace a Tania la putada de enrollarse con el Marc delante de sus morros. Has hecho algo similar a un amigo/amiga? ¿Cuál es tu parte cabroncita?

El futuro. Los valores éticos.

El futuro de nuestros jóvenes se trabaja profundamente en este libro con los sabios consejos de este profesor de filosofía, que son los valores y orientaciones que debe transmitir todo profesor de la “nueva educación”. Una sociedad de fuertes y débiles.

Lamentablemente, hacerse amigo del popular de la clase te abrirá puertas para el día que vuelvas a plantar el culo en el instituto [¿como profesor?]. Me sabe mal pero te tienes que hacer amigo del chulo creído para que la gente te tenga en cuenta. La vida es así de grotesca. Es así de triste... En cualquier lugar donde haya mucha gente siempre habrá clases: los populares, los nerds, los empollones, los que están buenos, los frikis, los que dan miedo... ¿Sabes hacer una clasificación de todos los especímenes que tenéis en el instituto?

El sistema os quiere aquí [el instituto] encerrados para que el día de mañana seáis productivos. Algunos, los que tengáis suerte, trabajareis en aquello que os gusta. Pero la mayoría, mientras trabajáis, contareis los días que faltan para que comiencen las vacaciones. ¿A qué te quieres dedicar cuando seas mayor y que hará que te olvides de rayar los días en el calendario como si fuera una condena?

 Nosotros sufrimos las consecuencias del enriquecimiento de unos cuantos hijos de puta, y en lugar de pedirles explicaciones, nos convertimos en hermanitas de la caridad. ¿Por qué cojones tenemos que cumplir nosotros la penitencia que tienen que pagar los desgraciados que han provocado todo esto? Después de estas palabras tan cañeras de Merlí, ¿Colaborarías en causas benéficas?

Estructura educativa.

La “Nueva educación” exigirá una renovación total de la estructura educativa. Todas las escuelas se convertirán en concertadas, es decir, privatizadas, se promoverá la libre elección de centro por "tipología", se eliminarán los exámenes, las asignaturas, y sobre todo, la cultura del esfuerzo. Y todos los profesores trabajaremos para Eduard Vallory. En Catalunya se está haciendo un impresionante trabajo en este sentido, con iniciativas como “Escola Nova 21”. Todo esto aparece en este libro, en un lenguaje claro y directo para nuestros jóvenes:

No a los exámenes:
Bruno y Pol consiguen (es una forma suave de decirlo) el examen de catalán y estudian para sacar un 10. Sí, de acuerdo, tener el examen es una gran ventaja pero... ¿de verdad crees que los exámenes son la mejor manera de evaluar los conocimientos? ¿Si piensas que no, como lo harías si fueras profesor?

No a las asignaturas:
Podéis usar el temario para limpiaros el culo. ¿Con qué papel superimportante (Historia, Mates, Religión, Filosofía) te limpiarías el culo con muchas ganas? Nadie te mira, puedes ser sincero.

Sí a la escuela concertada, y sí a la elección libre de centro:

Marca con una X a qué tipo de instituto NO quisieras ir nunca:
Una escuela privada religiosa (del rollo Esclaves de Jesús, A cor de Maria) que separara niños y niñas.
Un instituto público de barrio
Una escuela concertada donde cada alumno trabaja con un ipad en clase.
Un instituto público pero con familias pijas. O sea, el insti más cool de tu ciudad.
Una pequeña escuela de pueblo, rodeada de naturaleza.



Gerard [Alumno]: Ya era hora que hiciéramos una salida, nunca hacemos nada.
Merlí [Profesor]: Haber pedido a tu madre que te llevara a una escuela concertada, que hacen colonias, excursiones, viajes de fin de curso... Más que nada para justificar el precio.


No a la cultura del esfuerzo:

 Querer no es poder. No te creas esta frase de Disney... Por mucho que quieras, si no estás capacitado para hacer una cosa no la podrás hacer.


¿Valoramos más las cosas porque nos han supuesto un esfuerzo? ¿Qué prefieres, una moto gratis en la puerta de casa o conseguirla trabajando tres años vendiendo hamburguesas? ¿Qué prefieres, el camino del esfuerzo o la vía rápida? ¿Esto te hace mejor o peor persona? 

Decía Pasolini que no se puede crear nada sobre el odio. Sin duda Pasolini no era un profesor catalán.

domingo, 22 de enero de 2017

Os odio queridos estudiantes


Cincuenta años después, el poema de Pasolini "Il PCI ai Giovani" todavía es controvertido. En pleno 68 la policía impide brutalmente una invasión de la facultad de letras por parte de cientos de jóvenes del partido comunista italiano. Y Pasolini, el referente intelectual de la izquierda, llama “hijos de papá” ¡a los estudiantes!, y se declara simpatizante ¡de los policías!

Tienen caras de hijos de papá.
Buena raza no miente.
Tienen el mismo ojo ruin.
Son miedosos, ambiguos, desesperados
(¡muy bien!) pero también saben como ser
prepotentes, chantajistas y seguros:
prerrogativas pequeño-burguesas, amigos.
Cuando ayer en Valle Giulia pelearon
con los policías,
¡yo simpatizaba con los policías!
Porque los policías son hijos de pobres.
Vienen de las periferias, campesinas o urbanas.

Pier Paolo Pasolini. Il PCI ai Giovani (fragmento)

Sus ojos de poeta encontraron en los rostros de aquellos policías los rasgos obreros de los que han de sacrificar sus vidas, sus almas, a cambio de un sueldo. Exiliados de la miseria rural que llegan a la ciudad sin otro afán que el de buscarse un provenir para ellos y para sus familias. Con sus uniformes grises y sus porras de reglamento, no han leído nunca a Marx, ni estudian ruso en su tiempo libre. No viven el 68 como los estudiantes universitarios. Ellos sólo pretenden un sueldo digno. Asalariados de la represión: Si hay que dar hostias, se dan hostias. Como panes.

Y qué poco revolucionarios eran para Pasolini los rostros de aquellos jóvenes universitarios pretendiendo invadir la Facultad de Letras. Los hijos de la primera “clase media” de la historia, los primeros que pudieron recibir estudios universitarios, exigiendo el poder. Jugando a ser poderosos. Más que lucha de clases, Pasolini vio en ellos lucha de generaciones, hijos arrebatando el poder a sus padres. Mucho más Freud que Marx.


Leamos a Pasolini, a Marx, a Freud... Leamos tanto como que haga falta para poder comprender los fenómenos inauditos que acontecen en nuestro país.

Una manifestación en Barcelona. (Link). Una manifestación de policías exigiendo respecto a los antisistema. Funcionarios pidiendo, suplicando, no recibir tantas hostias por los jóvenes antisistema. Intentaré explicarlo (perdonad mi torpeza): La CUP, un joven partido revolucionario independentista de extrema izquierda con 8 escaños en el Parlament, exige a la policía catalana que no cumpla la ley. No todas las leyes, aclaro, sólo aquellas que impliquen la detención de miembros de la CUP. Por lo que parece, los jóvenes cupaires han llegado a la conclusión de que no puede haber revolución sin independencia, y no puede haber independencia si los policías catalanes cumplen la ley. Y como las leyes no se pueden cambiar mientras no seamos independientes y no seremos independientes mientras no seamos revolucionarios, pretenden salir de este círculo pidiendo al funcionario policía que sea revolucionario e incumpla la ley.

Una entrevista a un profesor. (Link) . En la radio. Os la recomiendo. El profesor Alberto Royo, funcionario docente, se ha convertido en el profesor más controvertido de España. Porque reivindica simplemente hacer su trabajo: Enseñar música. Es honesto, honrado y sincero, es decir, muy problemático. 

Alberto se niega a asumir el postulado fascista de la “nueva educación” de que “todo niño tiene talento”. Alberto lo niega. Es decir, reivindica que su trabajo es enseñar música incluso a aquel que no tiene talento. Y el entrevistador ataca, una y otra vez, poniendo en boca del profesor lo que éste en ningún momento dice: “Entonces, usted afirma que no todos los niños tienen talento”. No. El maestro evita la trampa una y otra vez, argumenta que su trabajo no es el de medir el grado de talento de los estudiantes, sino el de transmitir unos conocimientos, con pasión y con honradez, a todos. Y el entrevistador insiste e insiste hasta que consigue arrancar de la boca del profesor la frase maldita, que sí, que tal vez no todos los jóvenes tienen talento. Ya ha conseguido su gran titular: "El profesor afirma que no todos los niños tienen talento", ergo, él sólo enseña a aquellos que sí lo tienen. ¡Falso! El talento es el nuevo fascismo. No se puede argumentar, ni a favor ni en contra. Sólo puedes estar a favor o en contra. Posicionarte.

Funcionarios que son noticia porque se niegan a ser “revolucionarios” en revoluciones que caben en 140 caracteres, revoluciones de Twiter.

Donald Trump acaba se ser investido nuevo presidente de los Estados Unidos. Aparece día y noche en los medios de comunicación. Pero nadie habla de su política educativa. Trump pretende erradicar la concepción nacional de la educación (Common Core), pretende llevar la educación al ámbito local: Que cada ciudad, condado y pequeño pueblo eduque como quiera. Al fin y al cabo, siempre existirán las universidades privadas para educar a las élites económicas.

Es exactamente el mismo sistema educativo que “Xarxes per al canvi” pretende instaurar en Catalunya. Desmantelar todo el sistema educativo nacional y que en cada ciudad y pueblo, cada escuela y cada instituto enseñe como quiera y lo que quiera. Pero eso sí, todas las escuelas e institutos deben ser innovadores. Cuando es matemáticamente imposible que todas las escuelas sean innovadoras. Incluso cuando se da la paradoja lógica de que cuando todas las escuelas sean innovadoras, aquella escuela que no sea innovadora será tan innovadora como la que más. Innovación por la innovación, educación de postureo.

La innovación tiene que ser la nueva normalidad”, clama Vallory, el gurú-señorito educativo oficial de Catalunya. Ni la más mínima critica. Todos los movimientos fascistas, todos, fueron en sus momentos iniciales movimientos revolucionarios. Tal vez Pasolini nos quiso prevenir precisamente de esto con aquel insolente poema."...Nella mia poesia (Vi odio, cari studenti) dicevo, in due versi, di simpatizzare per i poliziotti, figli di poveri, piuttosto che per i signorini della facoltà di architettura di Roma; nessuno dei consumatori si è accorto che questa non era che una boutade, una piccola furberia oratoria paradossale, per richiamare l’attenzione del lettore, e dirigerla su ciò che veniva dopo..." (Link)

  

Nota: "Os odio queridos estudiantes" es la traducción de "Vi odio cari studenti", el título del poema de Pasolini, también llamado "Il PCI ai giovani"

domingo, 15 de enero de 2017

Creatividad - Conocimiento - Negocio. BAR-CEL-ONA (Primera parte)

¿Creatividad o Conocimiento? La pregunta es un navajazo en el vientre del sistema educativo. Un clamoroso delito de apropiación indebida del lenguaje. La “nueva educación” se adueña de todo lo que suena agradable (“imaginación”, “creatividad”...)  y asigna al enemigo, el aprendizaje tradicional, todo lo que suene desagradable (“esfuerzo”, “sacrificio”, “memorización”...). Guerra sucia, pero todo vale cuando hay muchos millones de euros en juego en negocios y chanchullos educativos. ¿Acaso se creerán los gurús de la “nueva educación” tan intocables como los Pujol Ferrusola?

La sociedad (aparentemente) exige que la escuela deje de transmitir conocimientos y pase a ser un potenciador de creatividades (sea lo que sea esto). Además, por lo que parece, los profesores no tenemos ni idea de creatividad. Es más, somos sus máximos enemigos. Matamos la creatividad de los niños como el Fairy se come la grasa de los platos.

El mayor ejemplo de éxito creativo puro que conozco es el de Barcelona. No me refiero a la ciudad, sino a la palabra “Barcelona”. Hoy en Antididáctica, analizamos el fenómeno creativo “Bar-Cel-Ona”.

Todo sucedió en 1978. Un joven hippy valenciano, Javier Mariscal, llega a Barcelona. Hablamos de la Barcelona de los setenta, la que vivía en un momento de ebullición cultural irrepetible: La de la “Nova Cançó”, del “Nuevo Teatro”, la que atraía a escritores latinoamericanos como Vargas Llosa o García Márquez, la de Carlos Barral, Gil de Biedna, Félix de Azúa, Terenci Moix...

En  aquella Barcelona Mariscal conoce a gente como Nazario (autor de la adorable Anarcoma, Nazario aquel maestro de Sevilla que un día se presentó en clase con las uñas pintadas), Ocaña, los hermanos Farriol, Onlyou...  y entre todos montan una comuna hippy en la calle Comercio, en la que editan su fascine “El Rrollo Enmascarado”. Clandestinamente, sin ordenadores ni modernas impresoras, sin un puto duro, pero con muchísimas ganas de hacer, dibujar, contar historias nuevas.

Xavier Mariscal aporta (entre otras muchas cosas) sus dibujos, sus cómics, como los Garriris, unos personajes de trazo alegre y desenfadado.


Un buen día de 1978 Mariscal descubre que la palabra “Barcelona” tiene rollito. Da juego. Todo el mundo sabe lo que significa “Bar”: Lugar de copas, de ocio, de fiesta. Alcohol y alegría. Sabe también que en catalán “Cel” quiere decir cielo, azul y precioso, luz y color. Pero ¡Qué pena! Mariscal no sabe suficiente catalán. No sabe que “Ona” en catalán es “ola”, ola de mar, playa y chiringuito.

Xavier Mariscal tiene delante de los ojos el mejor gancho publicitario para la proyección turística de la ciudad: La propia palabra Barcelona cuyas letras agrupadas en una estética matriz 3x3 representan todo lo que la ciudad de Barcelona quiere ofrecer al mundo: “Bar”, “Cel” y “Ona”: Bares, sol y playa. ¡Y encima en catalán!. Una insignificante partícula cognitiva ("ona") separa a Mariscal del éxito profesional más importante de su vida.

Y mientras tanto, millones de personas que viven en Barcelona y sí saben catalán, y que por tanto conocen perfectamente el significado de estas tres palabras, tampoco prestan la más mínima atención a este hecho. Es más, lo consideran una auténtica chorrada. No son suficientemente creativos, digámoslo así. En las escuelas no recibían ningún tipo de educación creativizante y creativizadora.

¡Qué emocionante! Por un lado, un creativo que no sabe suficiente catalán. Por otro, millones de catalanes que no son creativos. Y en juego una camiseta que vale millones en el mercado publicitario. Esto pasa en América y ya habrían hecho una película.

Y en un momento dado ¡por fin! Mariscal descubre que “Ona” quiere decir ola. Y le añade color y dibujo al conjunto de las nueve letras, diseña la camiseta Bar-Cel-Ona que le hace millonario, y le permite montar su propio estudio de diseño.


Años después eligirá un personaje secundario de los Garriris, un humilde perrito minimalista, al que pondrá erguido, llamará Coby, y presentará como propuesta de mascota oficial para las Olimpiadas de 1992. Ganará el concurso y, Xavier Mariscal, aquel hippy de la Barcelona de los setenta saltará a la fama y el éxito mundial como diseñador. Cómo se sentiría de poderoso si hasta se atrevió a llamar enano al mismísimo Jordi Pujol.

Le llovieron proyectos de diseño de todo el mundo. Xavier Mariscal se hizo de oro gracias a la creatividad.

Actualmente Xavier Mariscal está arruinado. Con todas sus posesiones ambargadas por Hacienda, a sus sesenta y tantos años vuelve a no tener nada. A ser aquel hippy de los años setenta y ochenta. Es encomiable el buen humor y alegría que pese a todo transmite.

El próximo domino, la segunda parte.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Escola Nova 21 ¿Está la educación catalana en manos de la mafia?

Jordi Martí publicó recientemente un artículo en su blog “Xarxa Tic” con el contundente título “Escola Nova 21, la supuesta mafia educativa empieza a enseñar sus cartas”. Es importante tener muy claro que, incluso en un blog, debemos ser escrupulosos con lo que escribimos, y tener muy clara la línea roja que separa la libertad de expresion de la calumnia. Los argumentos se deben razonar,  la manida artimaña (tan utilizada por cierto en los programas de telebasura) de añadir la coletilla  “supuesta”, no nos debe hacer pensar que tenemos inmunidad para frivolizar con algo tan serio como la mafia. Hoy, en Antididáctica, analizamos los motivos que pueden hacernos pensar que

LA EDUCACIÓN CATALANA ESTÁ EN MANOS DE LA MAFIA

Lo primero que tenemos que dejar claro es que en Catalunya no hay mafia. La mafia, como todo el mundo sabe, es algo que está en el sur de Italia, en Nápoles y Sicilia.

En Nápoles, la mafia controla, por ejemplo, las milllonarias ayudas europeas para el reciclaje de residuos tóxicos. Recordemos, por ejemplo, el escandaloso caso de los camiones repletos de materiales contaminantes que, lejos de ser llevados a plantas de tratamiento, eran enterrados por la vía rápida en campos de cultivo en los alrededores de Nápoles.

En Catalunya recientemente nos hemos enterado de que una importante empresa nacional, después de cobrar más de 800 millones de fondos europeos para la limpieza de los lodos tóxicos arrojados al río Ebro durante décadas por la empresa Ercros, ha decidido finalizar su trabajo dejando sin recoger más de un 150000 toneladas de materiales contaminantes. Una empresa que, por otra parte, está involucrada en multitud de procesos judiciales por corrupción política.

http://www.segre.com/es/noticias/panorama/2016/12/17/acuamed_dejo_sin_limpiar_150_000_toneladas_flix_8324_1106.html

En Sicilia, la mafia controla totalmente el negocio de las funerarias. Los sicilianos se lo toman con buen humor, al fin y al cabo, dicen, es un negocio que la mafia conoce y utiliza habitualmente. Aquí, el Ayuntamiento de Barcelona ha decidido crear una empresa pública de pompas fúnebres para acabar con los escandalosos precios que las empresas privadas obligan a pagar por un entierro.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/barcelona/barcelona-creara-una-empresa-funeraria-publica-para-rebajar-los-precios-los-entierros-5622427

Pero vayamos al terreno educativo.

Il nipote.
En Italia existen dos tipos de mafia. Está la mafia clásica, la tradicional, la cutre. El padrino Don Tomasso que, sí o sí, impone como médico del pueblo a su nipote Andolino. Porque sí, porque lo dice él. Y pobre del lugareño que se ponga enfermo porque el nipote Andolino no tiene ni idea de medicina. Este tipo de mafia sólo existe en las películas de Hollywood.

Y está la mafia moderna, la mafia que se mueve en los pasillos del poder político y empresarial, la que lleva “un poco más lejos” los engranajes de los contactos personales. Una mafia seria, con un altísimo sentido de la responsabilidad, que jamás caería en la vulgaridad de imponer a un incompetente en un puesto de responsabilidad.

En Catalunya un día nos hemos levantado y nos hemos encontrado como máximo gurú educativo a un tal Eduard Vallory, él y su formidable carpeta de contactos políticos. Un señor que no deja de aparecer con todos los medios de comunicación como supremo abanderado del profesorado de este país.


La lupara.
La lupara es una escopeta de caza de cañones recortados, el arma por antonomasia de la mafia siciliana tradicional. Mortal en las distancias cortas. Las últimas declaraciones de Eduard Vallory en La Vanguardia las he sentido como un disparo de lupara en la barriga:

- ¿En la escuela que viene no habrá libros?
El libro fue diseñado como resumen de todo aquello que había que transmitir. Pero este planteamiento hoy está obsoleto. Hay muchas cosas que un alumno debe desarrollar y que no están en los libros de texto.
- ¿Entonces no tendrán el papel que tienen hoy?
¿Cuándo fue la última vez que abriste la página de una enciclopedia? Pues con el libro de texto pasa un poco lo mismo.

http://www.lavanguardia.com/vida/20161216/412641654684/escuela-prepara-responder-examenes-obsoletos.html

¡Qué poca finezza! ¡Qué terrible perdigonada cultural! que alguien llame a una ambulancia, la hemorragia es imparable. Los libros están desarmados, indefensos. ¿Era necesario decir tal salvajada? ¿era necesario ser tan cazurro? La peor violencia es la que mana de la arrogancia.

Omertà.
El rasgo fundamental de la mafia es la imposición del miedo. El control y sometimiento del espacio público, la destrucción por la vía del miedo de la suprema exigencia cívica de denunciar públicamente cualquier abuso del poder.

Hace unas semanas el diario “Ara” publicó un extenso artículo, uno más, para mayor gloria de “Escola Nova 21”.

http://criatures.ara.cat/escola/10-coses-cal-saber-Escola-nova-21_0_1698430147.html

Sin atisbo de la más mínima crítica, todo el mundo aparece en el artículo con nombres y apellidos. Pero en la sección de “opiniones de los lectores” y bajo el pseudónimo “AndrOmina”, encontramos una razonada argumentación crítica a este proyecto.

Algo serio y grave pasa cuando las voces críticas sólo aparecen bajo el escudo del anonimato. Cuando hay miedo a hablar, cuando hay miedo a ser reconocido.

No, sin lugar a dudas, la educación catalana no está en manos de la mafia, pues semejante despropósito es incompatible con los altísimos parámetros de seriedad y eficacia de la mafia moderna. Cualquier comparación en este sentido podría acarrearnos un pleito por difamación, y la mafia tiene muy buenos abogados.

Aquí están los argumentos de “AndrOmina”, el anónimo y lúcido crítico de “Nova Escola 21”.

Deus coses que hem de saber (també) de l’Escola Nova 21:
1.-L’Escola Nova 21 no es regeix per principis democràtics. Gran part dels directors de les escoles adscrites al programa s’emparen en la LEC per convertir els seus postulats en indiscutibles i elegir a dit el seu professorat. Els principis ací descrits esdevenen dogmes el qüestionament dels quals porta a l’exclusió dels equips docents.

2.-El moviment que impulsa Escola Nova 21 no és un moviment de renovació pedagògica, sinó un moviment pedagogista. Això vol dir que no es basa en l’anàlisi de dades, el rigor o el resultat d’experiències similars en altres llocs, sinó que es basa en uns principis ideològics que es prenen com a vàlids a priori i que s’organitzen en un discurs pseudocientífic farcit de vocables de moda per vendre’s i enlluernar els desprevinguts.

3.-L’Escola Nova 21 oblida que el coneixement és valuós per sí mateix, i no només en la mesura en què es pot aplicar de manera “competencial” a situacions “concretes”. Això converteix aquest moviment en un moviment antiintel•lectualista: ni la música barroca, ni Kant, ni el Tirant, ni Copèrnic ni el Modernisme serveixen per a desenvolupar les competències que la “societat del segle XXI” suposadament demana.

4.-Darrere de l’Escola Nova 21, i els seus mecenes ho evidencien clarament, hi ha unes intencions plenament empresarials i polítiques. Empresarials perquè a través de la disfressa de la innovació i el progressisme, es formen individus idonis per aquest lobby: consumidors acrítics, treballadors fàcils d’adaptar a qualsevol exigència “organitzativa”. Polítiques? Insisteixen en què es pot fer més amb menys: se’ns vol fer creure que el secret està en les metodologies “avançades”.

5.-Escola Nova 21 oblida que un model similar va ser desterrat de llocs com Nova York pel fet que va espatllar l’ascensor social. En efecte, donant excessiu “protagonisme” a l’alumne agreuja les diferències d’origen amb què aquests alumnes acudeixen a l’escola. Vivim en un país en què l’ascensor social s’ha espatllat a partir de l’aplicació de la ideologia constructivista implantada amb la LOGSE: si bé a finals del segle XX un percentatge importantíssim de fills de famílies amb estudis primaris o mitjans accedia a la universitat (estudis superiors), aquest percentatge s’ha reduït de manera significativa (un 50%) amb els fills de l’actual sistema, els principis del qual pretén aprofundir Escola Nova XXI. (Font: Lacasa, sense comptar els immigrants)

6.-Escola Nova 21 opta per una metodologia que, segons els seus defensors seriosos, implica un coneixement de base consolidat (treball per projectes). Aquest coneixement de base no està encara ni assolit ni consolidat a l’educació primària, de manera que els nens vaguen d’uns coneixements a altres, la major part dels quals anecdòtics, sense cap tipus d’estructura. Tampoc se sistematitza el treball de les competències lectores i matemàtiques bàsiques, de manera que no es estrany que un nen acabe la primària sense saber llegir (si entenem que llegir no és només decodificar). Es diu interdisciplinar pel fet que proposa abolir les matèries, però en realitat és antidisciplinar, pel fet que en realitat no imparteix cap disciplina i impedeix establir-ne relacions.

7.- El Síndic de Greuges va advertir fa unes setmanes del perill de segregació que hi ha entre les diferents escoles públiques: aquestes noves pedagogies fan que la matrícula de els escoles que hi opten siga demandada per famílies benestants, que acaben desplaçant l’alumnat de famílies amb dificultats socio-econòmiques a altres centres “guettos”. En realitat, aquest fenomen no és un risc, és un objectiu ocult d’aquest programa: un pas previ per privatitzar la gestió d’aquestes escoles amb un suposat “model d’èxit”. No oblidem que l’avantprojecte de la LEC ja contemplava aquesta possibilitat, que es va retirar... de manera definitiva?

8.-Escola Nova 21 oblida que la societat del segle XXI és la societat de treballs precaris pagats a 2 € l’hora, de nens que han de quedar-se cuidant germans petits a casa perquè si no als pares els fan fora de la faena. I que per canviar això i no acceptar-ho com a inevitable cal una formació molt sòlida, una preparació ben gran en les diferents disciplines que permeta analitzar la realitat social, política i econòmica en què vivim i que, d’entrada, no aboque a l’alumnat a un fracàs anunciat a primer de l’ESO i a pidolar en el futur aquestes faenes precàries per poder, almenys, malviure. A ningú li escandalitza que l’alumnat actual, després de fer un batxillerat, no estiga preparat per seguir una carrera universitària???????

9.-Els models en què s’emmiralla Escola Nova 21 (llegiu Finlàndia) haurien d’estar en quarantena. En efecte, els seus resultats han estat davallant els darrers anys a PISA (resultats que, per altra banda, no podem ara deixar de banda ja que han estat l’excusa per col•locar-los al pòdium de la moda pedagògica). Aquests resultats han començat a davallar justament quan s’han rebaixat els curricula escolars i s’han començat a aplicar aquestes propostes pedagògiques i metodològiques, les quals arriben ací sempre esbiaixades per la premsa. A Finlàndia s’està produint el mateix procés que es va produir a Suècia a partir dels huitanta del segle passat. I ens empenyem a repetir l’error una i altra vegada!

10.-S’estan afanyant molt a convèncer-nos i a “escampar” el model. Sembla que els cou alguna cosa, i no sabem ben bé que és. Tenen a tota la premsa al seu servei – fins i tot aquest diari, no oblidem que també finançat per la Caixa- i utilitzen molts conceptes de moda actualment: creativitat, innovació... Per al segle XXI cal una preparació excel•lent en el camp tecnològic, científic, cada vegada més especialitzada, i la realitat s’obstina en fer-nos veure que cada vegada n’estem més lluny. Podem continuar vivint en aquesta bombolla de felicitat, però si volem pujar al carro del nou segle crec que hauríem de preocupar-nos d’estar al nivell d’aquells països el sistema educatiu dels quals si que estan aconseguint l’excel•lència: d’ells són les regnes del futur global.


(7/2/2017) El autor los presenta en su blog: http://andr0mina.blogspot.com.es/2017/02/escola-nova-21-allo-que-callen.html





domingo, 11 de diciembre de 2016

Manuel y las pruebas PISA

No, no voy a hablar de las pruebas PISA 2015. Sólo felicitar a los señoritos economistas de la OCDE por su rotundo éxito en su pretensión de convertir la educación mundial en un evento mediático global.

La educación mundial convertida en una franquicia: Un mismo producto educativo sirve para todos, como el café del StarBucks o con las hamburguesa McDonalds. En China a nadie le importa ya que antes de xin y yuà va siempre miw, excepto en peinxí y xinguà. Lo importante es la flexibilidad, la lectura rápida, la comprensión y la descomprensión. En Japón, los profesores que aún exigen caligrafía son perseguidos y ajusticiados.

La educación mundial convertida en un Festival de Eurovisión a escala mundial. Por lo que parece, Finlandia, hasta ahora la niña bonita, la Marisol educativa del régimen, está en clara decadencia. Menos mal. ¡Qué hartazgo de modelo Finlandés! En Catalunya hemos visto de todo: Profesores con jerséis de lana en pleno verano, profesoras exhibiendo impúdicas sus piernas sin depilar, aquel profe de plástica de Igualada que pretendía ir al trabajo en trineo, el amplio reportaje que TV3 dedicó a aquella pareja de profesores interinos de Torredembarra viviendo en un iglú de hielo seco. Y todo por agradar a los jefes, por ser como los profesores finlandeses.

La educación convertida en una feria mundial de ganado obrero. Por lo que parece, a los señoritos neoliberales de la OCDE les gusta más la carne asiática, se ve que es más tierna, más melosa. Los jóvenes asiáticos aprenden más rápido y mejor, son más flexibles, aprenden (y olvidan) más rápido. La capacidad para olvidar será fundamental en este siglo XXI.

No. No voy a hablar de PISA. ¡Qué decir que no se haya dicho ya! Horas no. Minutos tardó TV3 y demás medios de comunicación independentistas en mostrar la única verdad posible y aceptable: Que Catalunya está mejor que España, que Catalunya está por encima de España. Y sobre todo, que Catalunya estaría mucho mejor si fuera independiente de España.


Lástima que horas después El País mostró el ranking de comunidades autónomas: Mejor que España... está media España. ¡Ah! cosas de la media aritmética. Y que Catalunya ocupa un discreto sexto puesto o séptimo lugar, después de Castilla y León, Madrid, Navarra, Galicia, Aragón y Cantabria.

No. No voy a hablar de PISA. Sólo mencionar las palabras de la consellera de Educación, Meritxell Ruiz, al día siguiente, sobre la supremacía madrileña:

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/12/07/catalunya/1481109691_811466.html

La composición social de Madrid no tiene nada que ver con la de Cataluña. El capital cultural y familiar no lo tienen otras comunidades autónomas. El porcentaje de escuelas privadas en Madrid es más elevado que en otras comunidades y sí, es cierto que Madrid tiene inmigración, pero un alto porcentaje es de países de Sudamérica, por lo tanto misma lengua y misma cultura”.

Hace tres años, en la presentación del anterior estudio, donde Cataluña pinchó en el área científica y en matemáticas, la entonces consellera Rigau dijo que “lo primero que tiene impacto en los resultados es el tipo de alumnado”, aludiendo al alto número de estudiantes no nativos, la cantidad de repetidores y la baja proporción de escuelas de barrios acomodados que participaron en la prueba. En ese momento, Rigau también atribuyó los buenos resultados de Castilla y León a que es una región con poca inmigración y una población “clásica y homogénea”.

Propongo que la futura (e inminente) República Catalana Independiente disponga de una Consellería específica dedicada al prejuicio y la inquina. La explotación del estereotipo cultural es lo más moderno, y merece una partida específica en el presupuesto nacional.

Repitamos todos juntos: la culpa de todo la tienen los inmigrantes. Y la falta de escuelas privadas. Pero sobre todo esos inmigrantes sudamericanos, y su insidiosa costumbre de hablar castellano. Que se vayan a Madrid.

Pero no, no voy a hablar de PISA. Hoy quiero hacer un homenaje a un barcelonés recientemente fallecido, que hablaba en castellano. Un barcelonés universal llamado Manuel. ¿Adivinan? Un barcelonés universal llamado Manuel, que hablaba en castellano y que precisamente por esto se le condenó a la no-existencia. Y no es Manuel Vázquez Montalbán. Me refiero al otro Manuel, a secas, el torpe pero adorable camarero de la mítica serie inglesa “Hotel Fawlty”. Bajito y con bigote, entre Charlot y Jose Luis López Vázquez, uno de los personajes más divertidos y encantadores de la historia de la televisión.


Lástima que no llegaremos a saber nunca el nombre del comisario lingüístico de TV3 que, a principios de los ochenta, consideró inaceptable que un barcelonés, camarero y torpe hablara castellano, y lo convirtió en mexicano. Amb dos collons. En la emisión por TV3 de esta serie, Manuel era mexicano.

La existencia de Manuel también fue inaceptable para Televisión Española, que emitió esta misma serie años antes con un Manuel napolitano. Ni español en España ni catalán en Catalunya, Manuel es el primer charnego universal. Y cuando se escriba la Historia Universal Charnega, Manuel tendrá su propio y merecido capítulo.

Manuel falleció hace diez días. Y ni una plaza, ni una miserable placa hay en Barcelona dedicada a su memoria. Manuel nos mostró, hace treinta años, lo que sería el futuro globalizado y neoliberal, mucho antes de la OCDE y sus pruebas PISA. Ni catalán, ni mexicano, ni napolitano ¡Camarero en Londres! Y sobre todo, a tomarnos la vida con su maravilloso buen humor. Un abrazo, compadre.

domingo, 4 de diciembre de 2016

"Recuerdos" de José Echegaray (1917)

Fragmento sobre educación de la autobiografía "Recuerdos", de José Echegaray (1917). El tercer volumen lo dedica a su paso por el gobierno del Sexenio Democrático (1868-1874), elogiando la figura del ministro de fomento Manuel Ruiz Zorrilla.
 
Sobre Manuel Ruiz Zorrilla podemos leer en la wikipedia:

En ese puesto destacaron sus actuaciones en el campo de la educación, inspiradas, según su propio testimonio, en un "criterio ampliamente liberal y profundamente democrático", por lo que decretó la libertad de enseñanza, dedicando especial atención a la enseñanza primaria porque "un pueblo no puede ser libre si no tiene educación suficiente para conocer sus derechos y practicarlos con entera conciencia", como afirmó en una circular. Esta política, además del decreto de secularización de la riqueza científica, literaria y artística, por el que los materiales de bibliotecas y archivos religiosos pasaban al Estado, le labró una duradera fama de revolucionario y anticlerical.10 Suya fue la idea de la creación de las bibliotecas populares en 1869, como recurso y espacio para la "difusión del saber entre la mayoría"



Textos y personas centenarias, que nos enseñan que en el puchero educativo español llevamos siglos cociendo  las mismas patatas: Los mismos problemas, los mismos conflictos, y los mismos ideales. ¿Qué ha cambiado? Ahora tenemos mucha más información... y muchísimo mucho más ruido. Y el tradicional enemigo de la educación española, el clero, ahora sería el neoliberalismo internacional de la OCDE.


Recuerdos, De José Echegaray (1917). Páginas 108 y siguientes:

El problema de la enseñanza se descompone en muchos problemas, que de paso he de señalar, aunque yo en ellos, por entonces, no tuve necesidad de intervenir.
En primer lugar, puede preguntarse: la Instrucción pública, ¿es una función social de las que deben estar a cargo del Estado, o debe estar entregada por completo a la iniciativa individual, ni más ni menos que como la escuela democrática pura quería entregar el problema religioso?
Son dos soluciones completamente opuestas.
¿Puede el Estado, tiene derecho. el Estado, es conveniente para el progreso que el Estado imponga a todos los ciudadanos un Dios, un dogma, una creencia; en suma, una religión positiva?
Y repitiendo palabra por palabra esto mismo, preguntaban los demócratas de entondes: ¿Puede el Estado, tiene derecho el Estado, es conveniente para el progreso general que el Estado imponga una ciencia, declare lo que es verdad y lo que es mentira, aplique un molde gubernamental a las inteligencias, como a las conciencias individuales una fe?
En el orden filosófico el problema es el mismo; pero la democracia de entonces proponía soluciones distintas, y los más radicales dábamos para el problema religioso una solución radical; para el problema de la enseñanza, una solución de transición y de transacción; es decir: una solución que hoy se llamaría oportunista.
Es decir: nosotros manteníamos la enseñanza oficial, porque suprimirla nos hubiera parecido una verdadera locura; pero al mismo tiempo deseábamos alentar, por todos los medios, la enseñanza individual, para que poco a poco, con el transcurso del tiempo, con la extensión de la cultura y con la propagación de las ideas individualistas, fuera extendiéndose la enseñanza privada. Realmente, a esto tendía don Manuel Ruiz Zorrilla, y algo se ha hecho en este sentido.
El creó las bibliotecas populares; en aquella atmósfera se engendró la Institución libre de enseñanza; por virtud de aquellos impulsos han marchado después paralelamente la enseñanza oficial y la enseñanza libre; pero hay que reconocer que todo esto ha caminado tan aprisa como don Manuel Ruiz Zorrilla deseaba.
Como yo en estos recuerdos no hago más que recordar; como no juzgo, ni dogmatizo, ni critico, debo contentarme con estas indicaciones generales.
El problema fundamental es el que hemos planteado; pero tras él, y casi pudiera decir que al mismo tiempo, se plantea este otro, que ya entonces se planteó con gran vigor, pero entre luchas sordas y caminando con grandes rozamientos.
Se planteo por los krausistas y por otros muchos que no comulgaban en la misma escuela, y era este:
Dado que exista la enseñanza oficial, ya porque siempre deba existir, como existe en todas los naciones civilizadas, ya porque se crea que al fin desaparecerá cuando la enseñanza privada adquiera la extensión a que aspiran los individualistas, en uno o en otro caso, como forma permanente o como servicio transitorio, ¿cuál debe ser su carácter?
¿Debe ser la enseñanza en todos sus grados, primaria, secundaria y superior, de facultades generales o de escuelas especiales, un organismo del Estado dependiente del Gobierno, al cual el Gobierno dé dirección y norma, y no sólo condiciones de derecho, sino condiciones técnicas e intrínsecas?
En suma: el Estado, y en su representación el Gobierno, por sus varios organismos, ¿debe ser el que defina la ciencia, dando programas, fijando métodos de enseñanza y considerando a los profesores como empleados públicos?
O, por el contrario, la instrucción pública ¿debe ser un organismo independiente y autónomo dentro del Estado, sin recibir de éste más que condiciones de derecho y medios materiales de existencia; es decir, cierto número de millones ,n el presupuesto?
Sólo con enunciar el problema, aun de la manera vaga e incompleta en que acabamos de enunciarlo, se comprende que es enorme y trascendental, y que dentro de él caben multitud de soluciones, como otros tantos términos medios entre estos dos términos extremos, entre los que dicen: Yo, Estado, pago, y puesto que yo hago el sacrificio, no enseñará el profesor más ciencia que la que yo crea buena. Y los que consideran esta solución como tiránica, arcaica e incompatible con la libertad moderna del pensamiento, y, por lo tanto, no reconocen en el Estado más que la facultad de fijar condiciones de derecho y el deber de subvencionar la enseñanza. Lo que la enseñanza haya de ser, lo determinará el cuerpo docente, sin que ni aun él pueda coartar la libertad del pensamiento y la libertad de la ciencia.
Estos dos problemas que hemos apuntado, ya entonces se discutían con calor, y hoy mismo pudieran seguirse discutiendo; quizá entonces se discutían más que hoy. Verdad es que hoy no se discuten ni poco ni mucho. Respecto a Instrucción pública, hoy son otros los problemas que se agitan; pero tampoco son nuevos, que ya entonces, por aquellos tiempos a que me refiero, se planteaban y se discutían.
Y como no quiero dejar incompletas estas ideas, al menos en su enumeración y en su enunciado, algo he de decir todavía; pero este artículo, por ser excesivamente serio, ha de parecer excesivamente enojoso a mis lectores. Que la naturaleza humana es así; lo más serio, lo más importante, lo más fundamental, suele ser lo más aburrido.
Descansemos, pues, aunque no hemos llegado aún al séptimo día.

LXVII
Recuerdo, y es milagro que lo recuerde, que en mi último artículo, después de dar una idea ligera e incompleta de los trabajos que en la Dirección de mi cargo se prepararon, y aun se convirtieron en decretos, en aquellos meses agitadísimos y dramáticos que precedieron a la reunión de las Cortes Constituyentes, quise también decir algo de la labor importantísima, pero llena de dificultades, que don Manuel Ruiz Zorrilla había pretendido llevar a cabo en la Dirección de Instrucción pública.
Problema trascendental y problema dificilísimo, que hace un siglo que se agita en España, y que todavía no se ha resuelto ni lleva trazas de resolverse.
Todos los ministros, todos los partidos, todo el mundo rebosa en buenos deseos; las leyes, las disposiciones, los reglamentos, las reformas, se acumulan, crecen, se complican y forman la legislación más ininteligible de todas las legislaciones imaginables.
Zorrilla era un espíritu activo, era un talento claro: su entusiasmo era grande, y tuvo orientaciones en este ramo muy importantes y muy fecundas. Conocía todos los problemas que en el seno de este gran problema de la Instrucción pública se agitan; pero todos estos problemas no estaban, si se me permite la palabra, maduros todavía.
¿Lo están hoy?
Hay quien lo duda.
La cuestión fundamental es ésta, que ya la indicábamos en el capítulo anterior. La enseñanza pública, en toda su extensión, ¿pertenece a las funciones propias del Estado, o pertenece a la iniciativa particular?
Zorrilla, como ya dijimos, tomó una buena orientación; por lo menos, la única orientación práctica, dadas las circustancias de nuestro país: sostener la enseñanza oficial, procurando mejorarla, y, al mismo tiempo, favorecer y estimular la enseñanza particular. Este criterio, más o menos acentuado, con mayores o menores simpatías por la enseñanza privada, se ha sostenido desde entonces; pero es indiscutible que quien planteó el problema fué don Manuel Ruiz Zorrilla.
La segunda cuestión, también hablamos de esto en el anterior capítulo, fué la siguiente: Dado que exista la enseñanza oficial, ¿hasta qué punto el organismo de la instrucción debe estar sometido al Estado, es decir, a un centro ministerial?
Se trata nada menos que de la autonomía de los centros de instrucción.
Este problema se discutió, pero no llegó a plantearse, ni, por lo tanto, llegó a resolverse, y en este punto ha triunfado la tradición, sin más modificaciones que aquellas que son hijas de los tiempos: más independencia y más libertad en el profesorado, para la enseñanza y el cultivo de las ciencias.

Y después de estos problemas viene otro de fondo y de tanta trascendencia, por lo menos, como los dos anteriores, a saber: ¿en qué debe consistir la enseñanza, cuál debe ser su objeto fundamental: la alta ciencia, o las ciencias de aplicación; las grandes teorías, los grandes conceptos intelectuales, o la parte práctica material?
Y dicho problema, que ya se dibujaba en aquellos tiempos, no se escapaba a la penetración de Zorrilla, que, aunque en pequeña escala, algo consiguió hacer en uno u otro sentido; este problema, desde aquellos tiempos hasta hoy, se ha acentuado, y hoy pudiera plantearse de este modo: de una parte, el sabio; de otra parte, el obrero.
Como a veces se llama libertad a lo que es tiranía, y progreso a los movimientos retrógrados más brutales, hay muchos que abominan de la alta ciencia creyendo que es un conjunto de abstracciones inútiles, residuos de la escolástica, tradición caduca, conjunto de fórmulas huecas, que crea hombres inútiles para el trabajo; y los tales defienden que lo sano, lo progresivo, lo que reclaman los tiempos, es la enseñanza práctica, casi casi el trabajo material: las escuelas sobran; lo que faltan son talleres; y si se tolera la palabra ciencia, es agregándola el adjetivo práctica.
La alta ciencia es una vejez; la ciencia práctica es la que importa.
Los grandes sabios son unos aristócratas, unos privilegiados odiosos, unos vanidosos sin fuerza de fecundidad.
Lo nuevo, lo fecundo, lo democrático es ponerse en contacto con la realidad material: con la fábrica o con el taller.
Y por este camino casi se abomina del trabajo intelectual y se diviniza casi la fuerza muscular del obrero.
Todo esto ya apuntaba en otros tiempos. En éstos no sólo apunta, sino que dispara, y el porvenir se presenta confuso.
Y problema es éste en que toda solución exclusiva es absurda y es imposible. Aquí sí que no cabe más que una solución de armonía, pero en que lo superior se mantenga superior, y en que lo inferior no pretenda sustituirse a lo que está en esferas más elevadas; y esto no por desigualdades vanidosas, sino porque la misma realidad lo impone.
En todo hombre, el cerebro que se agita en el cráneo valdrá más que el músculo que se contrae en el brazo.
Se piensa con las celdillas cerebrales, no con la masa muscular o con tendones robustos.
Se es hombre racional porque se tiene un cerebro, no porque se hunda un dinamómetro de un puñetazo.
La Naturaleza ha establecido la división del trabajo, y esa división del trabajo, llevada a mayor o menor grado, se impone en todos los organismos sociales, que en último análisis es la ley suprema de la diferenciación.
Lo que voy diciendo, ¿es que lo digo hoy, o es que recuerdo que lo pensaba entonces?
Esto lo pensábamos entonces como puede pensarse ahora. Y son recuerdos de dogmas inquebrantables, aunque tan oportunas son estas ideas hoy como vivas estaban hace cuarenta años; y en todas las obras de Economía política, ciencia que es verdadera ciencia, y no fantasmagoría más o menos sentimental, se encuentran esparcidas las ideas que hoy recuerdo y reproduzco en estos enmarañados recuerdos.

Es necesaria la alta ciencia; si no, el mundo se estanca, se materializa, se embrutece, y el progreso es imposible. Entiéndase bien: sin la alta ciencia, el progreso material es absolutamente imposible, el estancamiento es inevitable; pero la alta ciencia, que es la que alimenta el pensamiento humano, alienta y da vida y hace fecunda a la ciencia práctica, y se transforma y se materializa y se convierte en ciencia práctica, como el vapor de las nubes se condensa en agua y corre en los ríos y fecunda los campos. Si el agua se quedase siempre flotando en la atmósfera, pintaría nubes bellísimas sobre arenales estériles; pero si la atmósfera estuviese seca en- absoluto, toda la tierra sería o piedra o arenal.
Por eso hace un momento indicaba que este problema tenía solución natural en la armonía.
Alta ciencia y ciencia práctica: las dos cosas.
El sabio y el obrero: las dos cosas también; y entre uno y otro, toda una escala: los diversos grados del ejército del trabajo y de la civilización. Sus generales, sus coroneles, sus capitanes, hasta el soldado raso, que es tan digno como el general de simpatía y de respeto, pero que no es general hasta que por sus méritos llega a serlo.
Que si todos fueran generales, sería lo mismo que si todos fueran soldados; y entonces, ni ejército ni victoria; cuando más, se harían la guerra unos generales a otros; que esta es triste ley de la Humanidad, lo mismo para los que comen rancho que para los que ciñen faja.
Permítaseme que insista sobre este punto, que ha sido siempre, y es, y seguirá siendo trascendental.
La raíz de todo progreso de gran importancia está siempre en la alta ciencia, en esos conceptos elevados que muchos consideran estériles.
El descubrimiento de un sabio, que, a veces, se juzga inútil, estéril para la vida práctica, puro juego de la imaginación o mera curiosidad de la naturaleza, es, sin embargo, impulso soberano que el genio da a la civilización, y que transforma toda una época.
No citaré el vapor, no citaré el telégrafo, porque ya serían citas vulgares, aunque para nuestro objeto serían demostraciones terminantes.
Citaré la dínamo.
Un sabio se entretiene en aproximar un imán a un alambre, formando circuito cerrado, en el que hay un galvanómetro. Un galvanómetro, en el fondo, no es más que una aguja imantada.
Advirtiendo que el galvanómetro puede estar a mucha distancia del sitio de la experiencia.
Pues el físico observa que, al mover el imán en presencia del conductor metálico, la aguja del galvanómetro se mueve.
Y aun de otro modo puede hacerse esta misma experiencia, sin necesidad del galvanómetro. Basta el imán y el alambre cerrado, y el sabio que realiza esta experiencia observa que, al mover el imán, aumenta la temperatura del alambre.
Experiencias, al parecer, insignificantes, infantiles, casi puerilidades de un viejo; algo, en suma que casi no vale una mirada de curiosidad.
¡Proteger semejantes niñerías, dirá tal vez algún defensor del trabajo práctico, y dar dinero el Estado para estos caprichos casi ridículos de los que alardean de profesar la alta ciencia! La alta ciencia no sirve más que para favorecer la holganza de unas cuantas eminencias.
Porque experimentos tales no representan trabajo. Trabaja el que maneja la azada, o sostiene el arado, o pica la piedra, o saca carbón de la mina, o consume su fuerza muscular en una fábrica, o maneja una locomotora.
En efecto: todo esto es trabajo, y es trabajo digno de respeto y digno de protección. Y es trabajo necesario, porque sin él, ni la sociedad existiría, ni el progreso sería práctico, ni las ideas más sublimes encarnarían en la realidad: allá se quedarían flotando sin consecuencia en el espacio, o durmiendo con sueño de abstracciones entre las fórmulas de un matemático.
Todo esto, lo repetimos, es trabajo, pero es un átomo, y en unos cuantos átomos aprovecha a la sociedad si se compara con aquella experiencia pueril e insignificante que hemos citado hace un momento. Porque los trabajos materiales a que nos hemos referido son trabajos al día, de unos cuantos caballos de vapor; y aquel conductor que se calienta cuando delante de él se mueve un imán, representa la conquista de millones y millones de caballos de vapor para el porvenir. Conquista, decimos, porque los trabajos materiales cuestan fatigas y sudores y vidas humanas, y la experiencia citada del conductor y el imán significa esto: que la Naturaleza trabaja por el hombre; de modo que representa inmensas energías que han de trabajar gratuitamente por la raza humana y por la civilización.
Y en efecto: La experiencia que nos sirve de tipo ha engendrado la dínamo, y el transporte eléctrico de energía, y la movilización de las cataratas y de las corrientes aéreas, y de la fuerza de las mareas, y más tarde de la fuerza solar, que es fuerza enorme, pero cuya enormidad no es fácil que comprendan ciertas inteligencias poco soleadas.
En suma : aquella experiencia modestísima puede cambiar toda una civilización, y ayudar, no con palabrerías, sino con hechos, a que se resuelva la cuestión obrera, que es la cuestión más formidable que se agita en este siglo xx.

Por eso decimos que si el Estado debe proteger la ciencia, tanto como a la ciencia práctica, tanto como a la enseñanza obrera, debe proteger a la alta ciencia, que es el manantial poderoso; todo lo demás son arroyuelos desprendidos de aquel manantial; y si yo apurase el argumento, diría que aun más se debe proteger a la alta ciencia, a la ciencia que algunos llaman abstracta, aunque no lo sea, a la que muchos odian a impulsos de la envidia, que no a la ciencia práctica y a las enseñanzas inferiores; porque éstas tienen vida por sí, porque están muy cerca de la utilidad positiva, porque proporcionan ganancias inmediatas, y la alta ciencia, en cambio, no está en contacto con las necesidades materiales ni puede explotarlas: está en contacto con necesidades intelectuales superiores que muy pocos hombres sienten y saborean.
Hay más hambre por el pan de cada día, que por la verdad de todos los siglos. La necesidad material da oro por ser satisfecha; la necesidad espiritual da gloria, cuando la da.
Más son los consumidores de la industria, que los consumidores de la ciencia; y cuanto más se remonta la ciencia, menos son sus adoradores. Por eso decimos que si se admite que el Estado, permanentemente según unos, en períodos transitorios según otros, ha de proteger la ciencia y su propagación mediante la enseñanza, la protección, en rigor, debiera ser mayor para aquello que lia de ser más fecundo y para aquello que ha de verse más desamparado de la protección social y espontánea.
En rigor, esta es la fórmula de Moreno Nieto, que ya expusimos en otros capítulos.
Y de todos estos problemas se hablaba en aquellos tiempos a que voy refiriéndome y que voy recordando.
Ya que no se resolviesen porque no habían llegado al estado de madurez necesaria, el menos se discutían; al menos de ellos se hablaba. Hoy se habla menos de ellos y no se discuten.
Se habla, sí, de reformas y reformas; pero ¿cómo han de ser estas reformas? Hablar de reformas sin determinarlas es agitar el aire con sonidos y sin provecho.

Y esta cuestión de la enseñanza es inmensa; no es un problema, es un enjambre de problemas; daría origen a un cuestionario interminable. Ya hemos empezado a formularlo.

La instrucción, la enseñanza, ¿es función social y debe estar a cargo del Estado? O siendo social, porque social es todo lo que pertenece a la sociedad, ¿debe estar entregada a la actividad individual?
O de otro modo: la ciencia, ¿la fabrica el Estado en forma de monopolio, o la fabrica la industria libre?
Dado que la enseñanza corra a cargo del Estado, ¿deberá éste hmitarse a sostenerla, subvencionándola convenientemente, pero concediendo libertad completa al Cuerpo docente, o la someterá a una dirección oficial, convirtiendo la enseñanza en una verdadera función administrativa, como si se tratara de otro servicio cualquiera?
En todo caso, ¿deberá proteger igualmente la alta ciencia y la ciencia práctica, o deberá mostrar predilección por una de ambas?
Y pasando a los métodos y sistemas pedagógicos, todavía pudiera continuarse el interrogatorio, porque aquí los problemas se multiplican. Todo esto se agitaba por entonces, pero sin llegar a marcar un conjunto de soluciones ni una orientación determinada.
Porque es lo cierto que el ministro tenía que luchar, no sólo con las dificultades de los problemas más sencillos, sino con los problemas mucho más graves, que nacen siempre del conflicto entre las personas, de las luchas internas en el profesorado y de las pasiones políticas, por aquella época en período álgido de ebullición.
Presentemos un solo ejemplo, y como éste pudiéramos presentar muchísimos, y todos ellos demuestran en qué grave apuro ponían las circunstancias al buen deseo y a la buena fe de don Manuel Ruiz Zorrilla.
Asaltaban al ministro, pidiéndole justicia, los que deseaban una purificación en el profesorado.
Estas purificaciones ocultan siempre, háganse en nombre de la libertad, háganse en nombre de la reacción, intereses ocultos, odios antiguos, venganzas que toman apariencias de reparaciones.
Y se le decía a Zorrilla:
- Muéstrese usted enérgico, separe usted de sus cátedras a los profesores que sólo las posean por el capricho ministerial, no respete usted más que a los que tengan sus cátedras por oposición.
»Esto pide la justicia, la dignidad y el porvenir del Cuerpo docente,»
Y Zorrilla era un hombre enérgico, capaz de tomar una medida, por dura que fuese, si se convencía que era justa; y, a decir verdad, a esta solución se inclinaba; pero al llegar a la aplicación, ¡que dificultades tan insuperables y cómo resultaba que, lo más justo en la apariencia, era lo más injusto, lo más arbitrario y lo más inconveniente en la realidad!
Más aún: lo imposible en el orden político.
Se daba este caso: que don Pedro Mata no tenía la clase por oposición, y que si Zorrilla seguía el criterio que algunos pretendían imponerle, tenía que privar de su cátedra a don Pedro Mata, porque era profesor por nombramiento ministerial, no por oposición.
Pero don Pedro Mata era una autoridad, una eminencia, respetado por todo el mundo; persona dignísima que no había obtenido la cátedra por oposición, pero que la había obtenido por derecho propio y por competencia indiscutible.
Y agregúese a todo esto, que don Pedro Mata era un progresista de toda la vida, amigo íntimo de los prohombres del partido, un verdadero prohombre él mismo en el viejo y simpático partido progresista; y agregúese, por ultimo, que era querido y admirado de sus discípulos, y que ejercía por sí una verdadera autoridad universitaria. Separar a don Pedro Mata hubiera sido una gran iniquidad, un escándalo y una torpeza, y en el fondo se hubiera perjudicado grandemente a la enseñanza.
Pero no separar a don Pedro Mata y sí a otros profesores, con el pretexto de que no tenían la cátedra por oposición, ante la lógica y ante la equidad era imposible.
Y así don Pedro Mata vino a ser el amparo y el escudo de muchos profesores que en España tenían fama de reaccionarios, y a quienes la pasión política no hubiera respetado, ciertamente, si al sacrificarlos no hubiera sido preciso sacrificar otras víctimas que para la revolución eran sagradas.
Digo esto para dar una idea de las dificultades con que tenía que luchar Zorrilla al introducir reformas en el profesorado.
Dificultades en la doctrina, dificultades en el personal y dificultades económicas, porque en aquellos tiempos la Hacienda andaba apuradísima; y las reformas, que en el orden político y por el pronto son baratas, porque se concede una libertad con publicar un decreto o una ley en la Gaceta, y en veinticuatro horas y de balde se da una Constitución, en el orden económico son muy caras: toda reforma supone un sacrificio, o, dicho en términos más prosaicos, supone dinero, y el dinero no se crea ni por la voluntad de un ministro ni por la voluntad soberana de una Cámara.

Y aquí termine esta reseña, árida y enojosa, de decretos y proyectos, y planes y reformas que por aquella época se intentaron en el Ministerio de Fomento.
Se intentaron muchísimas, se realizaron muchas.
Algunas subsisten, y eso que han pasado cerca de cuarenta años.
Y otras, si no subsisten íntegras, han influido poderosamente en reformas sucesivas, como quizá demuestre en otra ocasión.
Cuando yo pasé de la Dirección al Ministerio, todavía realicé reformas que creo importantes, y que señalaré cuando les llegue su turno.
Por ahora, y en el orden de los recuerdos, no soy todavía más que director de Obras públicas. Agricultura, Industria y Comercio. Se va aproximando la reunión de Cortes, de aquellas Cortes Constituyentes en que se agitaban tantas ideas, tantos ideales, tantas esperanzas y tantas ilusiones. De aquellas Cortes que, como sucede con todo lo que encierra algo grande, se agigantan con la distancia, y se ennoblecen con la perspectiva, y se poetízan con el recuerdo.
¡Cuántas ideas he dicho! Y no sólo cuántas ideas, sino cuántos hombres en una y en otra parte, en todos lados de la Cámara, en los progresistas, en los de la Unión liberal, en los demócratas, en los federales, aun en el grupo pequeñísimo de los unitarios y en los que más tarde constituyeron el grupo alfonsino.
Y en los carlistas también, y en todas partes hombres de ciencia, hombres de Estado, oradores prodigiosos, militares que traían aureola gloriosísima.
Unas Cortes en que estaban, y cito a capricho, Prim, el duque de la Torre, Topete, Olózaga, Sagasta, Zorrilla, Ríos y Rosas, don Manuel Silvela, Rivero, Martos, Moret, Becerra, Romero Girón; y enfrente, nada menos que Castelar, Pi, Figueras; y de otra parte Cánovas y ¡cuántos progresistas ilustres que iban poniéndose en primera línea, Montero Ríos, por ejemplo!... Pero es empresa insensata la de enumerar en esta evocación todas las figuras soberanas que van pasando ante mi vista. Basta y descansemos.
Lo grande y lo dramático del recuerdo suspende y abruma y corta la palabra.